¿Quién enterró al Frente Amplio?

dfrerPor Miguel Ángel Sandoval
mszurdo@hotmail.com

“los actores y autores, del inicio, vida y muerte del FA siguen sin dar una explicación”

En el año 2011 se constituyo con mucho esfuerzo hay que decir, el denominado Frente Amplio. Nunca quedó claro si se trataba de un frente amplio de izquierda o si solo era amplio a secas. No hubo mucha explicación pues no se trataba tanto de construir un proyecto político de largo plazo sino una alianza electoral para repartirse cuotas, del tipo que fueran. Por esa razón no se acepto la presencia de organizaciones sociales pues las mismas demandaban una cuota, pequeña, simbólica si se quiere, pero cuota en fin y ello dificultaba la tarea a los partidos políticos participantes de la alianza electoral.

El tema es que en el imaginario de mucha gente la idea de un frente de izquierda cobro alguna fuerza y sobre todo, genero expectativas. Pero sobre todo, se creó la idea de que el FA iba para largo, que tendría vida para varios procesos electorales así como para acompañar los diferentes movimientos sociales progresistas.

En especial si se toma en cuenta la experiencia del FA de Uruguay que durante unos 30 años aglutino a unas 20 organizaciones políticas, la mayoría de izquierda definida, en medio de debates incesantes, para establecer el programa, los perfiles de las candidaturas y otros temas, pero construyendo una alternativa nacional, de poder, para el largo o mediano plazo, ahora vemos los resultados de un largo proceso de acumulación.

El tiempo pasó, las elecciones guatemaltecas de 2011, dieron los resultados que ya sabemos, predomino en el caso nuestro, el cortoplacismo, la resultaditis, la perversa idea de la prueba y el error hasta el cansancio, y se enterró un proyecto que podría haber tenido futuro y no hubo ninguna explicación pública, salvo que en corrillos se distribuyeron las responsabilidades. Mejor dicho las invectivas y las culpas.

El tema es que cuatro años después, los actores del inicio, vida y muerte del FA siguen sin dar una explicación clara a quienes solicitaron trabajo y entrega para conseguir el voto por la vía de los mecanismos electorales conocidos y en los debates o discusiones resueltos por la autoridad y la disciplina. Y no ha habido explicación a la sociedad guatemalteca. Lo más grave es que van a otro proceso electoral como si el FA nunca hubiera existido.

Es tiempo por lo tanto, de pedir una explicación política pública, a las organizaciones que lo formaron y destruyeron, pues de lo contrario no podrían pedir de nuevo un voto para jugar con el mismo. O sería difícil tener la confianza ciudadana sin no se rectifica, pensando que los partidos constituyen una patente de corso. No se puede vivir en medio de la impunidad y el secreto. Así no se construye ciudadanía. Menos una izquierda con opción de poder.

No se puede hacer política sin rendir cuentas y hay que saber que la política tiene costos.

Te gusto, quieres compartir