Trabajador de la Universidad Landívar gana un juicio laboral: un ejemplo a seguir

gtt5tMaría del Carmen Culajay

 Recientemente el Profesor Carlos Oliva ganó un juicio laboral contra la Universidad Rafael Landívar. Los motivos de la demanda: haber sido víctima de despido y la falta de cobro en las prestaciones de ley.

Es cada vez más frecuente que las patronales, cualquiera sea (una fábrica, una finca agrícola, una universidad privada, una ONG, incluso el Estado) contraten en condiciones de absoluta precariedad a sus trabajadores. Aún en organizaciones que se supone no deberían hacerlo (ONG’s dedicadas a la defensa de derechos humanos, por ejemplo) eso pasó a ser una práctica común. ¿Por qué? Porque el neoliberalismo actual (que es una forma de capitalismo despiadado y sin anestesia) se ha impuesto de modo criminal en todo el mundo haciendo retroceder y/o perder conquistas laborales y sociales históricas. Hoy día tener trabajo es considerado ya un lujo que hay que cuidar como el bien más preciado. Por tanto, la protesta salió del mapa. Lo que años atrás se consideraba como un derecho natural: sindicalizarse, pedir por los derechos laborales, tener garantizados ciertos logros como las 8 horas de trabajo, el seguro de salud o el aporte jubilatorio, todo eso pasó a ser un vago recuerdo.

Lo más increíble, doloroso si se quiere, es que muchas veces, manteniendo un discurso pretendidamente progresista, se incurre en las mismas abominables violaciones. Tal es el caso de la Universidad Rafael Landívar, que tiene entre sus miembros algunas importantes figuras, en muchos casos ligadas a una Iglesia de base y comprometida con las causas populares, pero que a nivel administrativo se mueve, por lo que vemos, como la más explotadora de las patronales, como una simple empresa lucrativa. Muchos de sus profesores son contratados en ese estado de precariedad, y por la necesidad de trabajo, los maestros, agachando la cabeza, aceptan. Pero eso no puede seguir. Es vergonzoso que pregonando los derechos humanos y el compromiso social se explote inmisericordemente a sus trabajadores.

Algunos, como en este caso el Lic. Carlos Oliva, levantaron la voz y reclamaron sus derechos, cosa que ¡¡todo el mundo se debería atrever a hacer!! Si no lo hacemos, es por el miedo, por el terror a perder un trabajo, sabiendo que conseguir otro es tan difícil.

¿Hasta cuándo vamos a seguir soportando estas tropelías, estas injustas e infames arbitrariedades? Es cierto que la necesidad tiene cara de hereje (o “de chucho”, para decirlo en buen chapín), pero hay límites. El compañero Oliva supo reaccionar, y ojalá su triunfo en este juicio laboral sea un ejemplo que imiten otros trabajadores.

Es cierto que su demanda demoró años… ¡Cinco años y medio!, para ser exactos. Eso nos muestra que nuestro sistema de justicia es inoperante, burocrático, que desmotiva a creer y fiarse de él. Pero es el que tenemos, y aunque sea corrupto y sesgado, la verdad no se puede acallar. Por eso, insistiendo e insistiendo, finalmente logró una sentencia condenatoria, y la patronal debe pagar los daños cometidos. Cuando uno está seguro que tiene la verdad en sus manos, nada ni nadie, absolutamente ¡nada ni nadie pueden detenernos! El presente caso lo permite ver de manera palmaria.

Las luchas sindicales, las luchas de clase en definitiva, aunque nos quieran silenciar y anestesiar, no han terminado. ¡Están más vivas que nunca! ¡Sigamos el heroico ejemplo del compañero Carlos Oliva! “Podrán cortar todas las flores, pero no detendrán la primavera”.

 

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  1.     ¿Por qué promovió este juicio laboral contra la URL?

 

Después que hice las observaciones sobre la discriminación geográfica (no ser de la región donde se encontraba la Sede Regional de Jutiapa), la decisión de no otorgarme viáticos de viaje de la Capital a Jutiapa (ya que no estábamos mas inscriptos en el seguro social), y el indicar que por igual trabajo se paga diferente en el Campus Central y en las Sedes (incluso el Rector de ese entonces afirmó que los docentes de las sedes son de segunda categoría, a pesar de poseer maestrías y especialidades).

Nunca se me informó oficialmente el porqué no me darían mas cursos en el segundo semestre en la Sede Regional de Jutiapa a pesar como indiqué, contaba con cartas de recomendación y estar bien evaluado por los estudiantes, me informan hasta el primer día que me presenté a clases, de mi despido. Luego intenté informarme de mi situación y pedí la intervención del Vicerrector administrativo que había sido decano de la Facultad de Ciencias Políticas.

Pero en sí,  nunca hubo una razón oficial de mi despido.

 

  1.     ¿Qué significado político puede tener esta sentencia?

 

Como indiqué en el artículo, no sé si indicar como logro el que por fin se diera sentencia favorable a mi caso (5 años y medio) o plantear la mora judicial. Es interesante evidenciar que varios operadores de justicia que se relacionaron con mi caso habían hecho posgrados y maestrías en la URL. Además estamos hablando de una red de influencias corporativas empresariales y profesionales para no contratar o desprestigiar a personas “conflictivas” por exigir los derechos laborales constitucionales. Recordemos que las listas negras existen.

Políticamente podemos indicar la disonancia ontológica y cognitiva de lo que se dice afuera y lo que se hace adentro son dos cosas muy diferentes. Socialmente la URL tiene cierta imagen que han construido sobre “valores éticos” que son parte del mercadeo, para vender una imagen lejana a la realidad.

Las universidades privadas en su mayoría son empresas con fines de lucro aunque se autodefinan: “sin fines de lucro” a pesar, he de decir que existen algunas personas muy valiosas dentro de la URL que por cuestiones laborales de subalternidad no se atreven a oponerse (y que admito un tiempo yo también).

 

3     ¿Cómo ve el panorama de los trabajadores en relación a los términos de contratación, y a su situación en general?

 

Los códigos legales y laborales son otra forma del capital y donde se hace creer que la contratación laboral es entre dos personas jurídicas libres e iguales, aunque sabemos que son relaciones desiguales. Por lo que como conquista de los trabajadores el Estado se constituye como tutelar del trabajador, pero en la mayoría de casos está ausente, por ejemplo, hacer contratos no aprobados por el MINTRAB es frecuente en todo el país y por supuesto en empresas educativas; donde como hemos indicado no se puede contratar por servicios profesionales pues establecen jefaturas, contenidos fijos, horarios, y condiciones que demuestran relación laboral.

 

4     ¿Por qué la Universidad Landívar, con un discurso supuestamente de compromiso social, se comporta como cualquier patrón explotador? 

 

Como indiqué antes, son empresas con fines de lucro, se alejan de una iglesia pobre y se identifican con la teología de la prosperidad, se acercan más al modelo calvinista, donde el lucro y la usura no eran considerados pecado.

Así que inmolan permanentemente a Moloc la sangre de los trabajadores con el fin no económico (que es en fin la reproducción de la vida), sino más bien hacia la crematística, antinatural que fetichiza el dinero convirtiéndose en su dios.

Recordemos también que ha existido en este caso una alianza entre empresarios fundadores y la asociación universidades e instituciones de educación superior confiadas a la Compañía de Jesús, inicialmente para evitar la represión durante la guerra interna y que la alejo del modelo de las UCA’s.

 

5     ¿Qué mensaje dejaría a los trabajadores que no han actuado legalmente aún contra esta precariedad en que se encuentran?
Creo que esto es un proceso inicialmente personal (aunque aún confiamos en las liberaciones colectivas), a mi me costó por los determinantes para sobrevivir económicamente, pues es una decisión difícil cuando se tienen responsabilidades familiares, pero tarde o temprano el oprimido tiene la obligación de liberarse, considero la liberación como un proceso fractal de lucha diaria que debe florecer cuando se tienen las condiciones necesarias del deber.

Acá en la “línea del no ser” como nos diría Frantz Fanon siempre es un mérito cuando el obrero o el campesino se atreve a romper los condicionamientos y levanta la voz ante la injusticia, siempre es valioso pues no es como en espacios del occidente dominante donde no se arriesga lo mismo que acá en los países dependientes.

Como indico antes el temor a perder el trabajo y las represalias es el constante laboral en general. Como diría Shylock en El Mercader de Venecia de Shakespeare “Si me arrancan los medios con que vivo, me quitan la vida entera”

Por lo que nos alegramos siempre cuando sabemos que alguien más levantó la voz contra lo injusto, acá en la periferia.

 

mmculajay@gmail.com

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