Lo que don Andrés Oppenheimer no quiere ver

maduroPor Carlos Maldonado* –

La crisis del capitalismo no radica en la caída estrepitosa de Estados Unidos, como su adalid principal, sino en su decadencia. Esa insalvable realidad es lo que recoge el Documento dado a conocer por el Partido Socialista Unido de Venezuela -PSUV- en su III Congreso. No obstante, esa sencillez es la que de nuevo Oppenheimer trata de tergiversar con su irónica columna del miércoles 7 de mayo en elPeriódico de Guatemala, al acusar a sus creadores de un desconocimiento total de la realidad. Empero, lo que creo es que la verdadera misión del columnista es defender a ultranza al viejo régimen.

La crisis del capitalismo radica en lo mismo en que radica desde que nació, solo que ahora con actores nuevos como son las transnacionales privadas, especialmente aquellas cuya casa matriz tuvieron su origen en el país del norte, las cuales, como en tiempos pasados otros protagonistas, son las que se llevan la parte del león de las ganancias a nivel mundial por sus explotaciones y saqueos, siendo los pueblos donde sus operaciones se asientan, los que incurren en los costos. Mientras que por esas riquezas pagan una bicoca a sus dueños, entiéndase Estados soberanos, y de ribete, contaminan con sus vertidos sobrantes, el ambiente de esos países. O en el caso de los llamados proyectos limpios, se apoderan de territorios con dueños centenarios a quienes no solo expropian de sus bienes sino los beneficios de sus operaciones no llegan jamás. En pocas palabras, el viejo producto del capitalismo: explotación pública -yo añadiría, destrucción y asolamientos públicos-versus beneficio privado, se repite frecuentemente con sus caudas dramáticas en cada país donde las transnacionales operan. De allí, la resistencia global que va acrecentándose día a día en las múltiples regiones del planeta. El nuestro no es la excepción.

Pero de ello, no nos habla don Andrés. Pero bueno, que se puede esperar de un cantor de loas de los beneficios de las transnacionales de quien, por lógica, jamás podrán esperarse análisis serios e independientes.

(*)Economista y Profesor en Historia por la Universidad de San Carlos de Guatemala – Colectivo “La Gotera”

Te gusto, quieres compartir