La Landivar y los derechos laborales

muñeconCarlos Oliva

Después de cinco años y medio de demanda contra la Universidad Rafael Landivar, por fin se ha hecho justicia y me han pagado las prestaciones que por ley me pertenecen.

No se si elogiar que por fin se haya cumplido con la ley (eficacia) o evidenciar la falta de eficiencia en la aplicación (la mora judicial). Es evidente para un caso donde existía pruebas de relación laboral como docente desde 1997: certificados de pago al IGSS, comprobantes de Bono 14; como docente nos establecían jerarquías, contenidos y horarios de trabajo. Posteriormente nos obligaron a quienes nos resistimos, a facturar por servicios profesionales inmediatamente después de mi planteamiento al entonces Vicerrector Rolando Alvarado SJ, indicándole que lo ético era el pago de prestaciones de ley (julio 2004). Recordando que los derechos de los trabajadores son irrenunciables (Artículo 106.- Irrenunciabilidad de los derechos laborales. Constitución Política de la República de Guatemala) continué aunque facturando, con la relación laboral hasta mediados del año 2008.

Ante las nuevas autoridades de ese entonces (El decano Galvez Borel y la Secretaria Ana Victoria Mólina) evidencié el pago diferenciado por igual trabajo (pago por hora de docencia en campus central versus el pago por hora en sedes regionales), la discriminación geográfica de la cual era objeto por parte de la dirección de la sede regional de Jutiapa al considerar que al no ser de la región donde se encontraba la sede se me disminuía el número de cursos, cursos en los que aunque resultaba bien evaluado eran otorgados a otros docentes de la región; y que además que no me serían otorgados viáticos de viaje (los cuales si se otorgaban a discreción de la directora de dicha sede).

A pesar de tener cartas de recomendación firmadas por las autoridades académicas, estar bien evaluado, deciden cesar mi relación laboral. Luego de intentar y agotar mediar con el Vicerrector Administrativo, y al no lograr resolverlo decidí demandar a la URL por el pago de mis prestaciones de ley (caso 01091-2008-00753).

Es de evidenciar luego de iniciada la demanda, la difamación respecto a mis referencias laborales por parte de la Universidad (a pesar de las cartas de recomendación), listas negras y el bloqueo a otras actividades laborales por ejemplo,entre otros, por un afamado “analista de lo político” de dicha universidad.

Debo reconocer que durante los 11 años de docencia compartí y fomenté en el aula los valores respecto al papel social de la Iglesia en la teología de la liberación, de lo cual no me arrepiento a pesar de la disonancia cognitiva de la Universidad y las autoridades de la Facultad de Ciencia Política aunados, y que en lugar del diálogo y defensa de los derechos de los trabajadores que afuera dicen defender, adentro no fueran coherentes con ellos.

Es interesante resaltar, como una universidad pseudo cristiana y colonial está basada en el lucro y la usura, centrada en el mercado y la fetichización de su dios Mammon. Donde el docente subalternizado ante un poder pastoral que le ata o sujeta a la trampa de la autosumisión; y de las autoridades, trabajadores con la adherencia (freiriana) con el opresor, que defiende los intereses del amo, como el capataz que sale de las filas de los trabajadores, convirtiéndose en un perro guardián, por mucho mas cruel con sus ex compañeros que el mismo amo.

El problema ético también acá es interesante, como recordamos, la moral en el capitalismo convive con prácticas amorales internas, por ejemplo: una persona puede ejercer vicios internos y no es censurado mientras que en la moral pública pague sus deudas, intereses u otras relaciones con el mercado; esto y mas es con la practica de la URL que hipócritamente fomenta internamente en las aulas el respeto a las leyes del Estado, formando así a sus futuros abogados y que en la esfera legal pública arguye recursos dilatorios, presiones y difamaciones para no pagar sus obligaciones legales.

“Mata a su prójimo quien le arrebata su sustento, vierte sangre quien quita el jornal al jornalero” (Eclesiástico 34, 22).

Cabe pues celebrar las luchas de los trabajadores, pues es el trabajo la fuente creadora de valor.

Con los marginalizados, desempleados, sub empleados y quienes luchan por los derechos laborales. Va este humilde precedente.

1 de mayo 2014

 

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