Ideología burguesa y democracia (2da Ed.)

cgrPor Álvaro Velásquez –

Esta semana les presento la segunda edición de mi libro “Ideología Burguesa y Democracia: una aproximación al movimiento libertario en Guatemala y sus discursos” (Serviprensa, 2013), una edición de mejor calidad y con un plus: un prólogo escrito por el economista Juan Alberto Fuentes Knight, actual funcionario de la CEPAL, cuyo interés académico por las élites, los mercados no regulados y el desarrollo social le hacían adecuado para ello. Se lo agradezco.

Todo, gracias al éxito de la primera edición y a ustedes lectores. En la contraportada del mismo aparecen algunos comentarios públicos realizados el año pasado por académicos como Phillip Chicola, Ramón Parellada; Ricardo Sáenz de Tejada, Jorge Mario Rodríguez, y Jorge Mario Andrino Grotewold.

La primera entrevista sobre el texto la hizo Quique Godoy en su programa Temas y Debates; luego la entrevista de Louisa Reynolds para ElPeriódico (24/11/13) así como el conversatorio de Plaza Pública este año, contribuyeron a socializar su contenido. Pero ¿de qué se trata?

Este es un texto para el público en general pero en especial para estudiantes y docentes de ciencias sociales y filosóficas. Contiene una investigación de alrededor de tres años para entender los principios la Escuela Austriaca de Economía (EAE), que constituye el tipo de liberalismo predominante en Guatemala, de cuya promoción formal se encarga la Universidad Francisco Marroquín (UFM), proyecto criollo y de clase por excelencia, alrededor de la cual gravita lo que llamo el “movimiento libertario”, el cual trato de mapear.

La tesis central del trabajo es que la EAE y sus derivados, no es una corriente marginal o sólo sectaria en un mar de corrientes de pensamiento, sino la principal expresión doctrinal de los intereses políticos, simbólicos y económicos de las élites económicas guatemaltecas. Su hegemonía intelectual dentro del liberalismo económico guatemalteco, subordina incluso a la Escuela de Chicago (que sobrevive en la Facultad de Economía de la UFM), dado que “los guardianes de la doctrina”, coinciden en no ceder ante el enemigo común que serían los “populismos”, “estatismos”, “colectivismos”, y, en esencia, la democracia misma (i.e. poder popular).

Tal aversión a la democracia tiene su origen la justificación ideológica de la desigualdad y la alabanza a “los mejores” de la sociedad que sería el empresariado (burguesía), en aras de una utopía social. Demuestro que la EAE y sus ramificaciones podrán tener diferencias entre sí, pero su esencia se basa en la triada: 1) iusnaturalismo; 2) individualismo metodológico (subjetivismo) y 3) soberanía del mercado, que estandarizan su discurso.

Pero la tesis de la hegemonía de la AEA en el liberalismo guatemalteco ha recibido ya distintas objeciones. Empezando por los encartados que lo niegan, ya quisieran ellos –dicen-, que los principios de la EAE fuesen totales en la economía y que su pensamiento fuese adherido por el CACIF, por ejemplo. También lo dudan algunos comentaristas de izquierda quienes creen detectar varias corrientes empresariales modernas, alejados del radicalismo austriaco. Mi respuesta es que el estatismo del empresariado es intrínseco al modelo económico y que toda doctrina siempre supera la realidad.

En todo caso hay que leer el libro. Pero admito que mis pruebas son sólo teóricas y relacionales. No realicé encuestas interuniversitarias o entrevistas entre empresarios y políticos para verificar el correlato. Quizá otros lo hagan después. Búsquelo en Sophos, Artemis Edinter, Fondo de Cultura De Museo y Flacso.

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