“La bancarrota de Detroit es la más importante de una ciudad en EE UU”.

defFred Vitale

El papel de Detroit en la historia de Estados Unidos está conectado a la salida a sus problemas y declive actual. La declaración de “bancarrota” y la “gestión de emergencia” son un punto de inflexión que marcará el futuro también de todo Estados Unidos. Fred Vitale, ex trabajador de Ford, habla con el sindicalista catalán Alfons Bech de una historia de Estados Unidos poco conocida, a partir del esfuerzo y de  las luchas de la clase obrera de Detroit, en su mayoría negra, y señala muchas de las disyuntivas que se juegan en su lucha actual.

Alfons Bech: Primero un poco de historia. ¿Cuál ha sido la importancia de Detroit en la historia de los Estados Unidos? ¿Cuál ha sido su momento más importante?

Fred Vitale: Detroit ha ocupado un lugar único en la historia de los Estados Unidos. Primero fue un fuerte francés construido en el río Detroit que, en francés, significa “de los estrechos”. Fue una ciudad importante para el paso clandestino de personas antes de la Guerra Civil. De hecho hay un gran monumento en memoria de las miles de personas negras que dejaron la esclavitud en el Sur y la discriminación en el Norte y huyeron a Canadá, justo al otro lado del río de Detroit. En muchos lugares del estado de Michigan había albergues secretos en ese pasaje clandestino, por lo que el estado hunde sus raíces en el movimiento abolicionista contra la esclavitud en los Estados Unidos.

En Detroit, después de que un hombre fuese colgado injustamente por asesinato, el estado de Michigan se convirtió en el primero en todo el hemisferio occidental que abolió la pena de muerte. Es decir, el asesinato por el estado como castigo penal. Esta prohibición sigue vigente actualmente en Michigan.

En los años 20 del siglo pasado, la población de Detroit creció rápidamente ya que devino el centro de la nueva industria, la industria del automóvil. La gente llegaba de todo Estados Unidos, y también de otros países, a trabajar a Detroit. Una ojeada al mapa muestra que Michigan es una península rodeada de agua dulce y el pueblo americano iba a Detroit a buscar trabajo. Detroit es un lugar único en Estados Unidos.

Con el crecimiento de la industria del automóvil, Detroit se convirtió en el hogar de muchos de los nuevos movimientos importantes de los Estados Unidos. Detroit fue el hogar de la nueva Nación del Islam, que comenzó en la década de 1930 entre los afroamericanos. Detroit se convirtió en lugar esencial para el crecimiento de los sindicatos del sector del automóvil. Detroit se convirtió en una de las bases más importantes del Partido Comunista de los Estados Unidos.

Con todo este movimiento social, Detroit también ha sido un lugar de innovación cultural. Detroit fue la cuna de muchos músicos de jazz. También para el nuevo sonido en los años 60 llamado Motown. Y donde tuvo lugar el nacimiento de la llamada música electrónica.

Detroit fue también el hogar de las nuevas ideologías asociadas a estos movimientos, como Grace Boggs, los Trabajadores de Marty, la Liga Obrera Negra Revolucionaria, la República de Nueva África. Estas organizaciones desarrollaron nuevas e importantes ideas que son únicas y que contribuyeron en buena parte a los movimientos sociales nacidos en los Estados Unidos.

Recientemente, Detroit ha sido sede del segundo Foro Social de los Estados Unidos, celebrado en 2010. Este foro reunió a muchas nuevas fuerzas de Estados Unidos y fue una señal del crecimiento de los nuevos movimientos del siglo XXI.

Detroit también es un banco de pruebas. Ha sufrido un poderoso ataque del programa neoliberal de austeridad, lo que ha reducido la población de 1,9 millones de personas a menos de 700.000 personas. Esto ha dado lugar a que grandes sectores de nuestra ciudad parezcan zonas de guerra, como en Bosnia o Siria.

AB: En un momento determinado muchas de las fábricas de automóviles cierran y abandonan Detroit. También hubo rebeliones de la población negra, y los blancos y los ricos abandonaron Detroit. ¿Cuándo ocurrió esto? ¿Por qué?

FV: el cierre de las fábricas en Detroit comenzó poco después del final de la Segunda Guerra Mundial, con el objetivo de romper la frágil solidaridad entre trabajadores blancos y negros que se desarrolló antes de la guerra, y frenar el crecimiento de los grandes sindicatos en todos los Estados Unidos. Por ejemplo, en 1953 el 35% de los trabajadores estadounidenses estaban afiliados a los sindicatos. Hoy es alrededor del 10%.

La manera en que los poderes fácticos rompieron esta frágil solidaridad fue a través del desarrollo del sistema de autopistas interestatales que separaba secciones de la ciudad entre sí. Destruyeron sectores de la ciudad, y crearon un círculo de nuevas áreas suburbanas. Durante este tiempo, decenas de fábricas en la ciudad cerraron y fueron trasladadas hacia los suburbios.

Para conseguir esa ruptura de la solidaridad, hubo toda una serie de políticas racistas importantes, alentadas por el gobierno federal, del gobierno estatal y los bancos para asegurar que los negros y los blancos no viviesen juntos. Hubo cláusulas de segregación racistas que, apoyándose en la política hipotecaria de los bancos, impedían que las casas se vendiesen a la gente negra. A los negros se les negaba hipotecas en la mayor parte de la ciudad. Crearon un gheto para la gente negra dentro de la ciudad.

Al mismo tiempo, el final de la guerra y el lugar clave de los trabajadores negros en la producción, facilitaron que el nivel de vida de la gente negra mejorara. Esta contradicción entre la mejora del nivel de vida y las restricciones territoriales para el acceso a la vivienda produjo explosiones en la década de 1960 en todo Estados Unidos.

Una de los más famosas fue la rebelión de Detroit de 1967. Durante esta rebelión, la ciudad fue ocupada por las tropas de la Guardia Nacional y del Ejército. 43 personas murieron y millones de dólares en propiedades fueron destruidas. Poco tiempo después, los blancos comenzaron a abandonar la ciudad en gran número.

La segunda ola de cierres de fábricas se inició en 1979 como resultado de perdida del papel dirigente de EE UU entre los principales países capitalistas. Estos cierres de fábricas no dieron lugar a que se construyeran nuevas fábricas, sino a la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo tanto para los negros como para los blancos en todo el sudeste de Michigan. Fue entonces cuando comenzó en realidad el fuerte declive de la ciudad, su infraestructura y sus viviendas.

Ese fue también el comienzo, no por accidente, de la administración Reagan en los Estados Unidos y el comienzo de la política de austeridad neoliberal.

?AB: ¿Se puede considerar el declive industrial de Detroit como el declive de la industria en los Estados Unidos? ¿Y, conectado a ello, también el declive de la industria del automóvil?

?FV: Sí. Con los acuerdos de Bretton Woods en 1973, seguido por lo que en Estados Unidos llamaron la crisis del petróleo en 1974 y 75, se hizo evidente que la posición de Estados Unidos en la economía mundial había cambiado cualitativamente. La nueva producción de automóviles en Japón, en particular, pero también en Alemania, impactó fuertemente en los Estados Unidos. No fue sólo el declive de la industria del automóvil que se tradujo, como dije, en decenas de miles de puestos que se perdieron para siempre en el sector del automóvil, sino también en las industrias relacionadas del acero, caucho, productos químicos y recambios.

El resultado de todo esto es que ha habido una disminución considerable de la producción industrial en los Estados Unidos, y una disminución concomitante en la fuerza de los sindicatos y el movimiento sindical en los Estados Unidos. La administración Reagan comienza con el despido de los trabajadores del control aéreo en 1981 y los sindicatos fueron incapaces de detener este ataque. Los años 1980 y 1990 estuvieron llenos de batallas locales muy intensas entre los trabajadores y los capitalistas, en las que los trabajadores perdieron invariablemente. Hubo una importante lucha de Pinay, en Austin, Minnesota; hubo la lucha de Phelps Dodge; hubo la lucha en Decatur, Illinois, de los tres sindicatos más importantes al mismo tiempo. Y todo este movimiento de potentes luchas locales en muchos aspectos culmina en Detroit con la huelga de periódicos de 1995 a 2000, que tampoco dio lugar a una victoria.

Un buen ejemplo de este declive fue el hecho de que todas las grandes empresas de acero en los Estados Unidos se declararon en quiebra entre 1998 y 2003, provocando la reducción de las pensiones y la atención sanitaria para los cientos de miles de trabajadores siderúrgicos jubilados.

AB: ¿Cómo se vive hoy en Detroit en relación con las escuelas, el transporte público, hospitales públicos, en otras palabras, los servicios públicos en general? ¿Por qué hay tantas casas vacías, casas destruidas o terrenos baldíos y en el centro de la ciudad?

FV: La vida en Detroit es como el de una ciudad del tercer mundo. Más del 40% de las farolas de la ciudad no funcionan. El transporte público es pésimo. No hay hospitales públicos; todos los hospitales han sido privatizados. A menudo, en caso de emergencia, los servicios no llegan a la gente en Detroit. La tasa de pobreza en Detroit está cerca de 50% de la población; el 40% de la población adulta es casi analfabeta.

La razón de las casas destruidas, vacías, en la ciudad es, en gran parte, debido a los bancos. Durante estos últimos años los bancos involucrados en lo que llamamos préstamos abusivos, es decir, prestamos de dinero a la población negra y latina principalmente, gente en general trabajadora, con intereses superiores a los del mercado, y con condiciones que implicaban, en caso de impago, la pérdidas de los hogares. Al mismo tiempo, la continua huída de las personas que trabajaban con empleos bien remunerados, y esto incluye a muchas personas de raza negra, que se marchó de la ciudad, la dejó llena de gente pobre y de personas sin hogar.

Quiero dedicar unas palabras acerca de las escuelas de Detroit, que se rigen por una entidad gubernamental independiente de la junta escolar de Detroit. Hubo un tiempo en que las escuelas de Detroit estaban entre las mejores de la nación. Los habitantes de Detroit, que valoraban la educación por encima de casi todo lo demás, apoyaron continuamente nuevos impuestos para pagar las escuelas y mejoras escolares. Este dinero se convirtió en atractivo para las fuerzas neoliberales en el ámbito estatal. Y a principios de la década de 1990 se pusieron como objetivo conseguir el dinero de las escuelas de Detroit para beneficio de los contratistas privados.

El estado, con el pretexto de investigar la corrupción, se hizo cargo del sistema escolar cuando había un gran excedente de dinero disponible para las escuelas y para la construcción de escuelas concertadas. Usó ese dinero fuera de la ciudad, a través de diversos planes que implicaron el cierre al por mayor de las escuelas y un mayor deterioro de los barrios. En los Estados Unidos y en Detroit, en particular, las escuelas son organizaciones de anclaje para barrios y comunidades. Sin escuelas las personas que tienen niños no pueden tener una vida normal. Por ello, sin escuelas, las familias con niños se vieron obligados a abandonar la ciudad para encontrar un lugar donde educar a sus hijos.

AB: ¿Cuál es el significado de la declaración de quiebra de Detroit? ¿Quién la proclamó? ¿Cuál es la importancia del Gerente de Emergencia en términos económicos, políticos y democráticos?

FV: La bancarrota de la ciudad de Detroit es la quiebra más importante de una ciudad en la historia de los Estados Unidos. También es importante ya que es la culminación de 30 años de políticas neoliberales en contra de los ciudadanos de Detroit, en contra del pueblo de Detroit. La quiebra significa que la ciudad no puede pagar la deuda que tiene con los bancos. Es decir, que tiene insuficientes entradas de dinero efectivo y que les debe mucho más dinero de lo que posiblemente puede pagar.

La importancia es también el hecho de que es un ataque abierto a las pensiones de los trabajadores públicos. ¿Por qué Detroit? Debido a que Detroit es un lugar donde ha habido mucha lucha, y por ello donde se alinean todas las fuerzas. Es decir, tenemos enfrente un gobierno estatal, tenemos líderes empresariales locales, y tenemos el apoyo pasivo del gobierno federal, en esta nueva etapa de la lucha de clases.

La quiebra fue declarada por un gestor de emergencia nombrado por el gobierno. Este administrador de emergencias ha obtenido su autoridad a partir de una nueva ley aprobada el año pasado, después de que todos los ciudadanos de Michigan rechazaran la primera ley de gestión de emergencias en una votación en noviembre de 2012.

Este administrador de emergencias es un dictador. Tiene poder absoluto. Puede abrogar todos los contratos. Puede romper todos los acuerdos con los sindicatos. Puede romper todos los acuerdos previos hechos con los ciudadanos. Puede y ha anulado la Constitución para la ciudad de Detroit. Y en la declaración de quiebra, este gerente de emergencia ha propuesto la reducción de las pensiones de los trabajadores de la ciudad, que están garantizadas en la Constitución del estado de Michigan. Y el juez federal responsable de la quiebra ha dicho que sí, que la constitución de Michigan puede ser anulada porque se trata de una quiebra federal. Los efectos son profundos para todos los trabajadores públicos de todo el país. Todo el mundo está mirando Detroit.

AB: En esta nueva situación ¿cuál ha sido la respuesta de los sindicatos? Y ¿cuál ha sido la respuesta política de los trabajadores a estos ataques?

FV: Como decimos en los Estados Unidos la respuesta de los sindicatos ha sido muy parecida a la de un ciervo frente a los faros de un coche. Es decir, se han quedado congelados frente este ataque y parecen incapaces de moverse en cualquier dirección para salvarse y salvar a los trabajadores. Desde el comienzo de esta quiebra, los sindicatos se han limitado por completo a la presentación de recursos judiciales a través del sistema judicial.

Ha habido algunas importantes movilizaciones de la clase trabajadora. Los trabajadores habían tomado posición en las reuniones del Consejo de la ciudad en contra de dar más dinero a los bancos. Los trabajadores se han movilizado en la manifestación más grande hasta la fecha, de 1.200 personas, frente a la corte federal exigiendo al tribunal federal justicia para los trabajadores municipales retirados. Esta demostración fue el 23 de octubre. Los trabajadores rodearon el edificio de la corte.

El pasado mes de noviembre, los trabajadores en todo el estado de Michigan rechazaron abrumadoramente la ley propuesta por el administrador de emergencias. En una sesión especial de la legislatura, fue aprobada y el gobernador firmó una nueva ley de gestión de emergencias, con las mismas características que la ley original.

Varias organizaciones y sindicatos han apelado a la inconstitucionalidad de esta ley. Los sindicatos también están apelando la inconstitucionalidad de la quiebra. Los sindicatos están haciendo un llamamiento a la inconstitucionalidad de la sentencia a favor de la quiebra. Es poco probable que cualquiera de estas apelaciones detenga las acciones del administrador de emergencias.

El segundo frente de lucha por parte de los sindicatos será la de elegir a un Demócrata en las elecciones de 2014 para gobernador del estado. Los Demócratas tienen un candidato, que generalmente se conoce como “¿cómo se llama?”, debido a que está tan ausente de cualquiera de los conflictos y las luchas que tienen lugar en relación con la bancarrota en Detroit. Es muy posible que este candidato tenga la intención de ser un candidato perdedor. Los Demócratas han hecho esto antes, cuando la clase dominante en su conjunto ha decidido sobre una determinada política. Por ejemplo, en 1984 y en 1988 Ronald Reagan y George Bush I se enfrentaron a candidatos nominales, asegurando que las políticas neoliberales de la administración Reagan continuarían.

Los propios trabajadores han comenzado a tratar de organizarse a pesar de las actuaciones pasadas de los dirigentes del sindicato. Ha habido comités formados por trabajadores pensionistas. Las organizaciones socialistas y radicales locales han sido muy activas en el intento de organizar y movilizar a los ciudadanos de Detroit y las comunidades del entorno de clase trabajadora para luchar contra el gerente de emergencia y los resultados de sus acciones dictatoriales.

AB: Detroit parece ser la primera ciudad en los Estados Unidos donde se están intentando aplicar poderes dictatoriales. Como has dicho, todo el mundo está pendiente de Detroit. ¿Se está tratando de establecer una red entre los movimientos sociales de Detroit y otras ciudades en los Estados Unidos?

FV: Detroit es la ciudad más grande en Michigan con un gestor de emergencia, pero hay ocho ciudades en el estado de Michigan que en varias ocasiones y de varias maneras han estado o están bajo la gestión de emergencia. En este momento la mayoría de los ciudadanos afro-americanos de Michigan están bajo dictadores encargados de la emergencia en las ciudades de Detroit, Highland Park, Port Benton, Flint, así como otras ciudades más pequeñas.

Esto subraya el racismo, así como el carácter de clase de esos dictadores-administradores de emergencias.

Desde la imposición del director de emergencias se ha desarrollado un pequeño pero creciente movimiento de resistencia. Hay una organización llamada “Detroitianos resistiendo la gestión de emergencias”, una coalición de muchas organizaciones progresistas y de izquierda que se ha formado y ha iniciado varias campañas relacionadas con la gestión de emergencia y sus políticas contra la clase trabajadora. Un esfuerzo inicial para crear una red estatal de todas las ciudades de Michigan bajo gestión de emergencias se inició el año pasado, por eso los frutos de este trabajo aún no son visibles.

También estamos en comunicación con otras ciudades en los Estados Unidos, donde las condiciones de vida son similares a Detroit y donde se han implantado tipos similares de legislación. Sobre todo en torno a la cuestión de las escuelas públicas, ha habido dictadores y políticas dictatoriales parecidas en Nueva Orleans, Filadelfia y Chicago, con resistencia en todos esos lugares. En particular, en Chicago hubo la huelga de profesores del año pasado que fue muy potente y se conectó a la lucha contra la nueva ola de austeridad dirigida contra la educación pública mediante métodos dictatoriales.

Esperamos en este año fortalecer aún más estas redes y que haya mayor poder de presión para echar atrás al gestor de emergencia.

Hemos logrado algunas pequeñas victorias ya. Por ejemplo, en las últimas elecciones del Consejo de la ciudad, una de las dos mujeres del Consejo de la ciudad más conectadas a la oposición al administrador de emergencias recibió el mayor número de votos en la elección y ahora es presidenta del Consejo de la ciudad. A pesar de que el Consejo de la ciudad no tiene el poder bajo la administración de emergencias, sigue siendo un lugar políticamente importante para las personas que se oponen al director de emergencias.

También hemos obligado al alcalde de la ciudad a retroceder y renegociar mejores condiciones con el Bank of America y UBS  y las negociaciones continúan, obligando al aplazamiento del plan de ajuste por parte de el administrador de emergencias.

AB¿Consideran los activistas importante que haya un trabajo común internacional con otros movimientos sociales y de izquierda en otros países de toda esta lucha contra la austeridad y el ataque de los bancos? ¿O quizás piensan que hay que resolver los problemas primero en los Estados Unidos?

FV: El 5 y 6 de octubre muchos de nosotros participamos en una primera Asamblea popular internacional contra los bancos y la austeridad, en apoyo de Detroit, que se celebró en el centro de la ciudad. Muchas organizaciones participaron en este esfuerzo, y recibimos saludos de apoyo de otras tendencias del movimiento político y social de todo el mundo. Así que, sin duda, entre una capa importante de activistas, miramos constantemente la conexión entre nuestras luchas y las de la gente de otros países. Por ejemplo, en el informe Agenda Negra, una página web nacional de periodistas negros con una posición progresista, se ha relacionado la situación en Detroit a la de Chipre y de Grecia.

Creo que la mayoría de la gente en Detroit piensa que no es posible detener al gestor de emergencia en Detroit sin algún apoyo del resto del estado, y de alguna manera, sin otros apoyos nacionales. Mucha gente en Detroit quiere apelar directamente a la administración Obama y pedirle que apoye las reivindicaciones que cuestionan la constitucionalidad de esta ley de gestión de emergencia. Dos congresistas han publicado una carta abierta a la Contaduría Mayor del Gobierno pidiendo que investigue el dinero federal utilizado en la gestión de emergencia.

La pregunta para la gente de Detroit es ¿qué acciones vamos a desarrollar juntos para detener realmente al administrador de emergencias y los bancos que están destruyendo la ciudad?

Por ejemplo, en Detroit la lucha contra los desalojos consiguió impedir que los bancos desalojaran a más de 100 familias de sus hogares. Como he mencionado anteriormente, hemos tenido un par de pequeñas victorias en la lucha contra el administrador de emergencias, incluyendo la revocación en todo el estado de Michigan por votación de la ley de gestión de emergencias el año pasado.

Yo creo que se necesitará un esfuerzo combinado de solidaridad nacional e internacional para que haya una victoria real en Detroit contra el director de emergencia.

Fred Vitale reside en Detroit hace muchos años. Es un trabajador jubilado de Ford y miembro del sindicato del automóvil, UAW. Veterano socialista, es miembro del Partido Verde y de “Ciudadanos de Detroit contra el gestor de emergencia”.

Tomado de Sin Permiso

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