Dos imágenes de la vicepresidenta

foto de prensa.hn

foto de prensa.hn

Por: Mariano González, magopsi@yahoo.com.mx

Dos imágenes inmediatas de la vicepresidenta Roxanna Baldetti: una de ellas, reproducida en mantas vinílicas y anuncios de prensa, la muestra con un rostro enternecido viendo a un bebé de pocos días. La presenta cálida y maternal. Esa es, al menos, la intención del montaje. Ofrecer una “faceta poco conocida” de la vicepresidenta que en realidad es retratada por sus acciones y lo que se dice de ella de distinta forma, mucho menos amable.

La otra imagen la muestra elegantemente ataviada con un vestido negro, subiendo por las gradas del teatro nacional y súbitamente rociada de harina por una joven desconocida. En la instantaneidad de las redes sociales circularon distintas bromas al respecto que le dan su franco apoyo. Lo cual puede ser indicativo de lo que muchos piensan y sienten, más que aquello que se les quiere hacer creer (que es lo que corresponde a la primera).

Además de las evidentes diferencias en el contenido de las imágenes, ¿qué las hace tan distintas? La primera está hecha para tratar de  suavizar y mejorar la opinión que se tiene de ella. La otra imagen probablemente revela lo que muchas personas opinan de ella y expresa, quizás, una rebeldía primaria, más bien visceral.

La primera resulta más o menos indiferente. La otra puede que toque aspectos más sensibles y en la que se jueguen aspectos más importantes y subterráneos.

Si los funcionarios públicos entrevistados y cierta sensibilidad liberal condenan la segunda imagen, da la impresión que muchas personas de a pie la aplauden y la sienten como justa. Como una acción reivindicativa de cierto sentir que, se puede conjeturar, está dirigido no sólo a la vicepresidenta sino a algo que también representa: una clase política en la que se desconfía y sobre la que pesan acusaciones de corrupción. Sobre las que se tiene un malestar, si se permite, “pre-político” y que no encuentra una articulación que muestre, de otra forma, el intenso descontento que generan.

Es muy poco probable que la imagen de “Roxanna maternal” se recuerde al cabo de los días. Lo más seguro es que la de “Roxanna agredida con harina” quede grabada por más tiempo. Por “irrespetuosa con la autoridad” o por insumisa y rebelde.

Seguramente dará qué hablar algún tiempo. Lo importante es que puede ser indicadora de algo más profundo y sobre lo que valdría la pena reflexionar con mayor detenimiento.

 

Te gusto, quieres compartir