Los jóvenes que nacen adultos

jvntudPor Edelberto Torres Rivas – 

En la búsqueda de una definición de lo que es ser joven, hay una distancia tortuosa cuando se quiere precisar quiénes son los jóvenes hoy día en Guatemala. Se habla de ‘distancia’ cuando tal vez sería mejor hablar de ‘diferencia’. La respuesta a lo que es ‘ser joven’, es de carácter ontológico y se resuelve en la noción de que la juventud es una etapa biológica, de vida, que pertenece a la demografía. En la respuesta de ‘quién es joven’ hay una condición funcional, histórica, cultural.

Ha sido tema de discusión y tal vez todavía lo es, determinar el período de edad que captura la categoría juventud. ¿13 – 25 años? ¿13 – 29 años? ¿15 – 25 años? Con el objeto de alcanzar metódicamente un tratamiento general, las Naciones Unidas ha propuesto el lapso de edad que va de los 13 a los 25 años, tratando de conciliar el tiempo con la cultura, es decir la edad mínima y máxima con los factores socio culturales. Sin embargo no se ha alcanzado consenso, todo es relativo en cuanto a los límites mínimos y máximos que varían entre los países. ¿Por qué existe tal variabilidad? La unanimidad es difícil porque las naciones nunca son iguales.

En Guatemala la caracterización de quién es joven hoy en día plantea obviamente una respuesta dual, compleja. En 2012 el país tenía un 70% de población menor de 30 años, razón por la cual se dice con mucho de candor o algo de error, que somos una sociedad joven. Si y no. Si sólo se atiende a la edad, es cierto; si se analiza la condición de vida, es falso. Hay en este reconocimiento una falsificación de sentido. Una significativa mayoría es biológicamente joven, pero es sociológicamente adulta.

Veamos.

Una primera objeción es que la juventud no es una etapa de formación y preparación para la vida de todos. No lo es para los jóvenes campesinos, los hijos de trabajadores de bajo ingreso. La sobrevivencia del campesino sin tierra y/o con bajos salarios obliga a que la niña o niño tengan que trabajar, a veces sin salario. Después de los 8 o10 años se ven obligados a desempeñar papeles de adulto. Una segunda objeción es que para ellos no es éste el tiempo en que psicosocialmente se va ganando poco a poco autonomía personal y se va definiendo la identidad juvenil. El proceso de ganar autonomía personal casi no existe en el campo, en los hogares pobres o extremadamente pobres. No recorre ese proceso la niña de 12 -15 años que se embaraza y se ve obligada a desempeñar roles de mujer adulta.

En resumen, ser joven es vivir una transición, un período de tiempo más o menos prolongado según la pertenencia socioeconómica, clasista; los técnicos hablan de una demora previa al ingreso al mundo adulto, a la sociedad global. Es una demora social como privilegio de la edad; se supone que los jóvenes no trabajan. Estudian y terminan de conformarse según los usos del tiempo libre. Se demora el momento en que el joven rompe las dependencias y alcanza la autonomía personal. En jóvenes de las clases medias o altas, ese momento puede ocurrir después de los 25/28 años. El estudiante que busca un posgrado universitario puede llegar a los 30 años y ser dependiente.

Los privilegios de la edad, como todos los otros privilegios sociales, económicos, culturales, solo pertenecen a los jóvenes de familias de medio y alto ingreso. La clase social y la edad biológica en plena dialéctica de la vida social, van determinando quién es o puede ser joven hoy día en Guatemala. Las luchas por la igualdad.

Fuente: www.adital.com.br

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