Migraciaón China en Guatemala

964613971Grecia Ivon Cutzal Lara[1]

 El movimiento de personas de una unidad geográfica a otra a través de fronteras administrativas o políticas, que desean establecerse definitiva o temporalmente, en un lugar distinto a su lugar de origen, modifica, tanto la estructura demográfica como la composición social de las sociedades receptoras substancialmente. Al igual que los estilos de vida y valores experimentan un cambio significativo. Por lo que estos flujos migratorios resultan interesantes para el estudio histórico.

 Este ensayo pretende explorar la migración china a Guatemala durante el siglo XX, considerando específicamente el periodo de 1890 a 1990. Mediante una revisión bibliografía y de legislación, se pretende abordar las siguientes interrogantes: ¿Cuál era el contexto, tanto en China, como en Guatemala, que permitió dichas migraciones?, ¿En qué momento inicia la migración china a Guatemala? ¿Cuál era el marco legal de la época a considerar, en relación a los migrantes?, ¿Qué medios usaban para realizar el viaje y cuáles fueron los puntos de entrada de los migrantes chinos a Guatemala?, ¿Cómo se insertaron a la economía nacional?, ¿Cuál fue el impacto de la migración china en Guatemala en lo económico, social, político y cultural?,

 

Esta investigación se sustenta en la revisión de dos estudios principales. El primero elaborado por el sociólogo José Campang Chang, miembro de la Colonia China de Guatemala, quien hizo una investigación que fue publicada en  Septiembre de 1992. Es un estudio preparado para la Conferencia Internacional Sobre los chinos de Ultramar “Luodi-Shenggen”, titulado The Chinese in Guatemala (1890s-1990s). Donde elabora una periodización del proceso de migración, y analiza  el papel  económico de los chinos en Guatemala, su status legal y político, los esfuerzos por mantener la cultura china, los vínculos con la patria y el gobierno chino, entre otros aspectos de carácter cultural.

 Por otra parte también está también la tesis para la Maestría en Antropología Social de la antropóloga Silvia Carolina Barreno Anleu, La Huella del Dragón, Inmigrantes chinos en Guatemala (1871-1944), elaborada en el año 2004 en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México. Su estudio propone una aproximación al proceso de inmigración de la población china a Guatemala en el proceso de construcción de la nación. Caracteriza desde un punto de vista antropológico los patrones de asentamiento y las estrategias de inserción y desenvolvimiento social y económico de los chinos en Guatemala dentro del marco de las políticas liberales.

 La historia de la humanidad es la historia de grandes migraciones producto del capitalismo y el acentuado desarrollo desigual entre países desarrollados y dependientes bajo el imperialismo hasta ahora. Por lo que para el estudio de la migración china en Guatemala, tomo como referentes teóricos a Marx, Rosa de Luxemburgo y Lenin, porque su enfoque desde el marxismo referente al fenómeno migratorio en el modo de producción capitalista indica que la emigración de la fuerza de trabajo es una consecuencia del surgimiento y del desarrollo desigual del capitalismo. Por lo que la inmigración china puede comprenderse a partir del contexto mundial al cual ellos hacen referencia.

 CHINA EN LOS SIGLOS XIX Y XX

Los contactos de Europa con China se remontan al siglo XIII, cuando se iniciaron las relaciones con Italia, Portugal y Holanda. En torno a la segunda mitad del siglo XIX, Europa planteaba la necesidad de que el mundo se rigiera a partir de las leyes de competencia que estaban en vigencia en los países industrializados, es decir, impulsar en el mundo el progreso y la civilización: el capitalismo. Con este planteamiento de fondo la presencia europea en China fue tornándose cada vez con mayores intereses económicos y geopolíticos acompañados de competencias y conflictos entre estas naciones occidentales que codiciaban las riquezas y el mercado del vasto imperio chino.[2]“El ejemplo clásico del

“suave” y “pacífico” comercio de mercancías con sociedades atrasadas, es la moderna historia de China, a través de la cual pasan como un hilo rojo, desde mediados hasta fines del siglo XIX, las guerras de los europeos, cuya finalidad era abrir, por la violencia, las puertas de China al tráfico de mercancías”.[3]

“El último mercado nuevo que se ha abierto de este modo al comercio inglés y que se ha manifestado apto para animar temporalmente dicho comercio es China. Por eso el capital inglés insiste tanto en la construcción de ferrocarriles en China. Pero los ferrocarriles chinos significan la destrucción de toda la base de la pequeña industria rural china y de la industria moderna; aquí este mal ni siquiera es compensado en cierta medida por el desarrollo de una gran industria propia, y cientos de millones se hundirán en la miseria. La consecuencia será una emigración en masa como el mundo no ha visto todavía y que inundará, con los odiados chinos, América, África, Asia y Europa”[4]

 

En la práctica, así sucedió, uno de los grandes negocios ingleses fue el opio, el cual introdujeron en la población china y cuyo consumo se propagó rápidamente, dicho comercio enfrentó prohibiciones del emperador Ming-ning que desencadenó la Guerra del Opio de 1839 a 1842. Al respecto, Rosa de Luxemburgo, indica que el período de la apertura de China a la civilización europea, esto es, cuando se da el cambio de mercancías con el capital europeo, se inicia con la guerra del opio, en la que China se ve obligada a adquirir el veneno de las plantaciones indias para convertirlo en dinero destinado a los capitalistas ingleses:

En el siglo XVII, la Compañía inglesa de las Indias Orientales había introducido el cultivo del opio en Bengala, y a través de su sucursal de Cantón había difundido el uso del veneno en China.  Los efectos desastrosos del veneno, particularmente el de las peores calidades usadas por la población pobre, se convirtieron en una calamidad pública y determinaron que China prohibiese la importación. Ya en 1828, el virrey de Cantón había prohibido la importación de opio, pero esto sólo sirvió para dirigir el comercio hacia otros puertos. Se encargó a uno de los censores de Pekín estudiar la cuestión, y emitió el siguiente informe: He venido a saber que los fumadores de opio sienten tan violenta apetencia de ese medicamento nocivo, que están dispuestos a ofrecerlo todo para conseguir su goce. Si no reciben el opio a la hora acostumbrada, sus miembros comienzan a temblar; gruesas gotas de sudor les corren por la frente y la cara, y son incapaces de realizar el menor trabajo. Pero se les da una pipa de opio, fuman unas cuantas chupadas y en seguida están curados.”[5]

 

Para este momento, la población atravesaba una situación de hambruna acentuada con desastres naturales lo cual impulsó 110 levantamientos campesinos entre 1842 y 1849, que posteriormente se convirtieron en la rebelión de Tai Ping, en 1850, dicha rebelión se prolongó por espacio de catorce años. Otros levantamientos como el llamado “Nienfei” 1853-1868, el de las comunidades musulmanas 1855-1873 y el denominado del “Asia Central” 1864-1878 que permiten visualizar el panorama de descontento y desolación que la población vivió en este período.[6]“En los distritos agrícolas de Inglaterra se extiende diariamente, lo mismo que en los distritos fabriles, el consumo de opio entre los obreros y obreras adultos. Fomentar la venta de narcóticos… es la gran ambición de algunos comerciantes emprendedores”[7].

 

Con la derrota de China en la Guerra del Opio, se firmaron varios tratados con las potencias occidentales: Inglaterra, Francia, Estados Unidos, Portugal, Suecia y Noruega, en los cuales China concedía no solo porciones de su territorio y libertad de comercio, sino el derecho a implantar en dichos territorios la administración propia de estas potencias. Entre 1813 y 1815, Francia, Inglaterra y España acordaron abolir la esclavitud africana, por lo que el tráfico de esta era  perseguido por lo establecido por el Tratado de Viena (1815). Esto afectó a muchos hacendados que utilizaban esclavos africanos en sus plantaciones y se vieron obligados al contrabando con participación incluso de la Corona Española. La necesidad de emigración de la población china coincidió con estos nuevos requerimientos de mano de obra.[8]

A raíz de que surgen empresas navieras inglesas y estadounidenses que contratan trabajadores para llevarlos hacía América, empresas inglesas como la Trait and Company y la Syme Muir and Company y la empresa estadounidense Sampson and Tappan. Por lo que durante el siglo XIX el mayor volumen de población de origen chino incorporado a América Latina y el Caribe fue el de los “coolies”, “culíes” o “culis”  nombre que designaban a los trabajadores chinos que firmaron contrato por determinado número de años (por lo general era de ocho años). Esto ensustitución de la trata de mano de obra esclava de origen africano.  Cabe señalar que la firma de contratos individuales  era para cubrir aspectos legales apenas disfrazaba el carácter forzado de la migración.[9]

 

Las formas en que viajaron y efectuaron el trabajo fueron tan inhumanas que se consideró una nueva forma de trabajo esclavo. Los enganchadores eran los que persuadían a los chinos para el trabajo y los instalaban en los barcos que luego los trasladaban de China a los diferentes lugares de América, este tráfico de chinos se extendió hasta 1874.  Con la dinastía Ch’ing se estableció una política oficial hacia la emigración de su población que atravesó tres fases: la primera de 1847 a 1859, donde se prohibió la emigración y no se asumió a la emigración como un problema. La segunda de 1860 a 1874, en la cual admitió el derecho a la población a emigrar e hizo una distinción entre el comercio de culíes (que trató de regular) y la emigración voluntaria. Y la tercera de 1874 hasta 1911 en que prohibió el comercio de culíes y procuró apoyar a los emigrantes a través de la presencia de diplomáticos en los distintos países.[10]

 

Tres fueron los elementos que dominaron el siglo XIX: la rebelión nacional, la invasión extranjera y los esfuerzos de la élite gobernante por controlar ambas y preservar su dominio.  [11]

 

El SUEÑO AMERICANO

 

Para Marx los hechos demuestran que en todos los tiempos responde a una necesidad una corriente constante de emigración y que sin ella nos sería imposible vivir en las circunstancias normales.[12] Lenin analiza ese vuelco de la tendencia en la emigración de los trabajadores como un aspecto fundamental del imperialismo, el  descenso de la emigración de los países imperialistas y el aumento de la emigración hacia los países imperialistas de masas humanas procedentes de los países atrasados:

Entre las particularidades del imperialismo relacionadas con los fenómenos de que hemos hablado, figura la disminución de la emigración de los países imperialistas y el aumento de la inmigración (afluencia de obreros y transmigraciones) a estos últimos, procedente de los países más atrasados, donde el nivel de los salarios es más bajo…En los Estados Unidos, los inmigrados de la Europa oriental y meridional ocupan los puestos peor retribuidos, mientras que los obreros norteamericanos suministran el tanto por ciento mayor de capataces y de los obreros que tienen un trabajo mejor retribuido[13]. 

 

En el capítulo anterior,  ya se ha citado a Luxemburgo con respecto a las causas que generarían en China oleadas migratorias.Partiendo de estos enfoques,  la emigración de la fuerza de trabajo es una consecuencia del surgimiento del desarrollo desigual del capitalismo. EE.UU. y Europa se configuraron a base de constantes flujos de inmigrantes.

La inmigración de trabajadores chinos hacia América durante el siglo XIX se puede situar alrededor de la segunda mitad de siglo. Ligados a contratos de trabajo para la agricultura, minas, construcción de vías de ferrocarriles, fue la que se llevó a cabo en Estados Unidos, Costa Rica, Panamá, Perú y Cuba. En Estados Unidos, los culíes llegaron principalmente a Hawái para el trabajo en las plantaciones y a California donde estaba el trabajoen las minas y construcción de vías de ferrocarril. [14]

 

A partir de 1870 los inmigrantes chinos alcanzaron las costas de México. Esta población china que llegó a México no pertenecía al comercio de culíes. Los trabajos que desarrollaron allí fueron diversos: en plantaciones de algodón, construcción de carreteras ente otros. Se ubicaron en el área fronteriza entre Estados Unidos y México: Sonora, Sinaloa y Baja California. [15]En el puerto de Tampico, Tamaulipas, se estableció un grupo significativo de trabajadores chinos que se dedicaron al comercio de comestibles y estuvieron ligados a compañías petroleras en la región. En Sonora, México, se dieron inmediatamente campañas anti-chinas, por lo que el flujo migratorio viró hacia el Distrito Federal, donde también se emprendió contra ellos legislaciones restrictivas. De hecho, a los diversos países de América a los que llegaron se manifestaron campañas anti-chinas.[16]

 

Por tal razón, para  numerosos habitantes de los países de América Latina y el Caribe, los rostros apellidos y expresiones culturales de origen asiático no son sólo un aspecto de supaisaje cotidiano, sino también componentes de su propio mestizaje racial y cultural. Muchos individuos de origen asiático que formaron parte de este mestizaje han logrado destacarse en diversas esferas de la vida de estas sociedades y a partir de sus desenvolvimientos individuales y colectivos dar una imagen de las comunidades que representan. Este hecho está vinculado tanto a la tradición de sus países de origen como a  las posibilidades y oportunidades de desarrollo que encontraron en los países a los que llegaron. La presencia de las poblaciones de ancestros asiáticos en la región obedece a las grandes migraciones hacia esta parte del continente americano que se produjeron a finales de los siglos XIX y XX.

 

LA MIGRACIÓN CHINA EN GUATEMALA

 

EL CONTEXTO LIBERAL

Las ideas de los intelectuales y de los gobernantes del periodo liberal (1871) sobre la necesidad de atraer población blanca, incidieron en concretar una política de inmigración y así se formalizó la creación de la Sociedad de Inmigración en 1877. Paralelo a las ideas con relación al indígena, se planteaba el tema de las razas que se debían procurar como inmigración al país. Por lo que se señalaba que Guatemala no requería de inmigrantes asiáticos porque se encontraban en un nivel de progreso inferior al indígena. Se daba preferencia a la “raza caucásica”.[17]

 

Los chinos llegaron a Guatemala, y aunque el Estado autorizó el ingreso de trabajadores chinos al país en 1872, alrededor de veinte años después, un sector de la sociedad expresaba a través de la prensa su oposición a dicha inmigración en tonos racistas.[18] Pero contrario a lo deseado por el Estado y la sociedad, a lo largo del periodo liberal la inmigración china fue continua, persistente y se insertó en el ámbito comercial. De tal cuenta que a pesar de  que ya habían hecho presencia algunos migrantes chinos en Guatemala desde 1872, fue de 1890 a 1910 que se da inicio a la llegada masiva de esta población al país.[19]

 

EL ARRIBO A GUATEMALA:

Los primeros migrantes vinieron de Cantón, China [20]En su mayoría fueron los que trabajaron en San Francisco, California, Estados Unidos, trabajando en las minas de oro y en la construcción de los ferrocarriles, durante los últimos años del siglo XIX. [21]

 

De las razones por las cuales sus padres o abuelos decidieron venir a Guatemala:  por las condiciones en que trabajaban en Estados Unidos, por aventurarse a encontrar una mejor vida, porque sus padres los obligaron a salir de China debido a la guerra que se estaba viviendo en el país.[22]

 

Las rutas que siguieron los chinos en el proceso de migración hacia Guatemala en el periodo liberal fue la del Pacifico, en barco. Algunos inmigrantes hicieron escala en Estados Unidos, otros en México, hasta llegar a Guatemala. Los vínculos que Guatemala tenia hacia el exterior antes de 1871 fuer por la vía marítima, en el muelle de SanJosé en el Pacifico y por vía terrestre por México, El Salvador y Honduras, durante los gobiernos liberales se habilitaron los puertos de Livingston, Puerto Barrios, Champerico y Ocós. Los inmigrantes usaron esas entradas, algunos lo hicieron por Ciudad Hidalgo, que es frontera entre México y San Marcos, Guatemala. [23]

 

Los migrantes chinos de la primera etapa se asentaron en pueblos cercanos a las vías del ferrocarril, la población que inicialmente llegó país fue masculina y posteriormente arribaron las mujeres, probablemente hasta que encontraron certidumbre de las condiciones del país.[24] Otros puntos de concentración fueron los puertos: San José y Puerto Barrios.[25]

 

Los primeros migrantes chinos llegaron con la idea de regresar a China una vez superada su situación, algunos otros volvían solamente para casarse y retornaban a Guatemala. Pero independientemente de su estancia temporal o permanente, el trabajo se constituyó en la prioridad para los inmigrantes chinos y esto hizo que muchos ingresaran a la capital o se trasladaran de un poblado a otro, dificultándole a las autoridades guatemaltecas tener un control de su situación.[26]

 

EL MARCO JURÍDICO:

Mientras los inmigrantes chinos estaban entrando y estableciéndose en el país, la prensa señalaba que la cantidad de ellos era abrumadora. Por lo que se legisló fuertemente para evitar su ingreso. Hasta 1893 estaban asentados en  cinco departamentos: San Marcos, Quetzaltenango, Retalhuleu, Suchitepéquez y Sacatepéquez.[27]

 

Un análisis de la legislación del periodo liberal, deja ver el carácter restrictivo hacia el ingreso de chinos al país.  El decreto número 520 de 25 de enero de 1896, prohíbe la inmigración a la República de los individuos del “Celeste Imperio”, firmado por el Presidente de esa época: José María Reyna Barrios. Dicho decreto acuerda un plazo improrrogable de dos meses a todos los “individuos” de nacionalidad china que se hallasen en la República a que se presentaran en el Ministerio de Relaciones Exteriores para ser matriculados en un registro especial que se había abierto para el efecto, consignándose en la partida respectiva, del modo más “completo y detallado posible”, la filiación antropométrica (medidas corporales para diferenciar entre razas y sub razas) del interesado. Luego de efectuado este trámite, el Ministerio extendería una carta de Extranjería a favor del inscrito para presentarla en cualquier momento que fuera solicitada por la policía. Si el individuo quería salir del país y luego volver,  debía tramitar un pasaporte para presentar en los puertos de salida y entrada del país.[28]

 

Pero fue el decreto de 1909 (que tuvo vigencia hasta 1944) que se decretó específicamente que no se permitiera inmigrantes asiáticos a menos que fueran ascendientes de una familia de las ya radicaban en el país y que se establecieran con ella. Otro decreto de 1927 prohibía por cuestiones raciales, la admisión a negros o chinos por razones de “moralidad” e “higiene”. En 1930 se formuló de nuevo la prohibición de entrar a Guatemala individuos de raza amarilla (chinos y gitanos). En 1936, se prohibía establecer nuevos talleres a los que pertenecieran a razas nativas de otros continentes. [29]

 

LA OPINIÓN PÚBLICA

Los medios de comunicación, específicamente la prensa escrita,  jugó un papel importante en la divulgación de los provectos liberales especialmente en cuanto a la inmigraciónse refería. Los movimientos anti-chinos fueron aquellas movilizaciones que se generaron en contra de chinos residentes en diversos países de América.

 

La prensaguatemalteca fue influenciada por estos acontecimientos y continuó la publicación de artículos que manifestaban las negativas contra los chinos, en su afán de hacer ver a la ciudadanía guatemalteca que este era no solo un problema de Guatemala, sino de América en su totalidad. En un inicio estos artículos tuvieron tintes raciales pero a la altura de 1944 estos tenían  rasgos económicos-comerciales. En los artículos mencionados se adjudican diversos calificativos negativos, tales como: “habitantes exóticos”, “clase exótica”, “celestes”, “raza amarilla”, “raza inferior”, “discípulos de Confucio”,  “raza degenerada”, “raza mongólica”.  Pero sobresalen los artículos de comerciantes guatemaltecos que al ver disminuidas sus ganancias, comparaban a los chinos con los “pulpos” y sus “tentáculos chupadores”. [30]

 

En relación a lo anteriormente escrito, entra en juego lo dicho por Marx “La brecha que abre la emigración, no sólo comprime la demanda local de trabajo, sino que merma también los ingresos de los pequeños tenderos, de los artesanos y de los modestos industriales en general”[31] A lo que se puede agregar lo dicho por Rosa de Luxemburgo: “Laconsecuencia será una emigración en masa como el mundo no ha visto todavía y que inundará, con losodiados chinos, América, África, Asia y Europa. Este nuevo competidor del trabajo hará competencia altrabajo americano, australiano y europeo sobre la base del concepto chino de un nivel de vida”. [32]

 

DE CÓMO SE INSERTARON EN LA SOCIEDAD GUATEMALTECA

Los inmigrantes chinos tuvieron varias maneras de insertase en el país guiados por el apoyo que se daban entre sí. Dentro del proceso de migración china fueron las redes de parentesco y amistad las que permitieron que los vínculos ayudaran a su establecimiento.  Los parientes acogían a los recién llegados, donde aprendían el idioma español, les daban hospedaje, les ayudaban a establecer su negocio legalmente. Esta imagen también fue plasmada en la prensa y se creó una imagen diferente con respecto a los chinos. A cambio de las anteriores críticas se les asignaron características de sobrios en sus gastos, laboriosos educados, pero aun así con cualidades de avaricia. [33]

 

El trabajo se constituyó en la prioridad para los inmigrantes chinos y esto hizo que muchos ingresaran a la capital o a moverse de un poblado a otro. La mayoría de los negocios que iniciaron eran “misceláneos”, abarcaban diversidad  de productos, prendas de vestir, telas, materiales de sastrería, zapatos, artículos para decoración. Eso hizo que su venta fuera favorable debido a la diversidad y novedad que ofrecía. Las generaciones de los años 70 y 80 del siglo XX, no todos se insertaron al comercio muchos se hicieron profesionales, otros se insertaron en la política, en lo académico, en el deporte en el ámbito de los concursos de belleza.[34]A partir de los años 50 y 60 del siglo XX algunos chinos iniciaron el negocio de los restaurantes, lugares donde vender bebidas, cervezas, platos chinos, algunos lo vendían a un precio cómodo, otros que estaban situados en puntos turísticos los vendían a un precio más caro.[35]

 

Se resalta la importancia de la educación de los hijos.  Hubo una propensión de los primeros inmigrantes a educar a sus hijos en China, por lo que los enviaban con sus madres para que viviera allá hasta los dieciocho años. Ante la necesidad de instrucción de la cultura china sin tener que salir del país se constituyó un  colegio bilingüe chino-español, en la ciudad  de Guatemala en 1941. [36] Los esfuerzos por mantener la cultura china se mostró en las clases de  los idiomas mandarín y cantones que son impartidos desde 1980 en el edificio de la Colonia China.

 

LA COLONIA CHINA EN GUATEMALA

La colonia china fue el eje de unión que aglutino desde la primera existencia de este grupo desde 1901 y 1902. Este grupo se fundamentó en la unión que había entre los pioneros. Se constituyó legalmente con el nombre de “Sociedad de Auxilios Mutuos de Beneficencia China” en 1922, aunque se conoce popularmente como Colonia China.

 

Se incluyeron en diversas actividades nacionales como la fiesta de las Minervalias, durante el gobierno de Manuel Estada Cabrera.  Se les incluía para diversas celebraciones con las distintas colonias extranjeras en el país, como la inauguración del Ferrocarril del Norte en 1908. En 1921 mientras se concretaba la legalización de la Colonia, enconmemoración del centenario de la independencia de Guatemala, como un obsequio de la colonia al Estado Guatemalteco se construyó  una “pagoda”  China en el centro de la ciudad, a un costado de la plaza central, denominado “Pabellón Chino” por su estilo arquitectónico. [37]

 

El espacio de la Colonia China fue abierto como un ambiente para reunirse y conmemorar algunas fechas especiales para los inmigrantes chinos, tales como el año nuevo chino, el festival de la luna, el día de Confucio, el aniversario de la Revolución del 10 de octubre de  1911. [38]

 

El papel de la Colonia China durante el periodo liberal fue de vital importancia para sus asociados. Porque significo el vínculoentre migrantes chinos dentro del país, así como la comunicación con los familiares y la situación que vivía China. El consulado de China en Guatemala fue constituido en la década de 1930 y estuvo radicado en el mismo edificio de la colonia China.  Hasta entonces las relaciones diplomáticas se hacían a través de la embajada de Estados Unidos en Guatemala. Fue aproximadamente por el año de 1965 que las autoridades del Consulado Chino construyeron unedificio para instalarse, pagado por miembros de la Colonia China

 

REFLEXIONES FINALES

 

La inmigración china hacia América ha sido producto de la situación explosiva de miseria del siglo XIX y la necesidad  de mano de obra barata que demandó la expansión capitalista.

El capitalismo, aumenta la masa obrera que se ve forzada a vender su fuerza de trabajo, obligando a millones de personas a emigrar hacia las metrópolis de los países capitalistas.

 

La llegada de los primeros migrantes chinos a Guatemala, desde finales del siglo XIX y aumentándose a lo largo del siglo XX,  debido a múltiples razones, entre las cuales estaban: la búsqueda de mejores condiciones de vida que las que habían encontrado trabajando en Estados Unidos, o  porque sus padres los obligaron a abandonar el país para salvaguardar su vida a causa de los conflictos.

 

Aunque en un principio el Estado autorizó el ingreso de trabajadores chinos al país, la sociedad, la prensa y la misma legislación manifestó su oposición a dicha inmigración en un tono fuertemente racista, que se debe entender como producto de la desigualdad racial impuesta nivel mundial por las diversas teorías que se establecieron con respectoa la superioridad de la raza blanca. Tanto la legislación como la prensa respondieron a un proyecto de nación que debía construirse juntamente con una población indígena, la mestiza blanqueada y otras colonias extranjeras radicadas en Guatemala.  La incorporación de la población china a la nación guatemalteca fue un proceso complejo que tuvo condiciones nacionales e internacionales. Los inmigrantes chinos, ante las condiciones desarrollaron estrategias de inserción y supervivencia que les dieron estabilidad y reconocimiento social.

 

Como todo inmigrante su ideal era volver a su país. Pero la lejanía, el alto costo de los viajes y el régimen de contratación en su país hicieron del regreso un imposible. Sin embargo, y pese a los maltratos y exclusiones el aporte de la migración china a la vida económica  y social  en América y específicamente para este estudio, en Guatemala es rico y variado.

 

La comunidad china, se destacó por la  tenacidad, hospitalidad, austeridad y moderación en sus maneras de relación con la comunidad que la acogió.  Es una constante que se repite, la prosperidad de sus  pequeños negocios que devienen más tarde en empresas familiares de largo aliento ya sean industriales, agrícolas o comerciales. El criterio de laboriosidad y arraigo que dan a la vida familiar y a las relaciones interpersonales aplicadas a las relaciones de producción a pequeña y gran escala pueden ser  la clave de esa creciente y constante prosperidad en los negocios y lo que les permitió permear en la opinión publica guatemalteca. Los chinos han estado en territorio guatemalteco por más de 100 años y  aproximadamente 5 generaciones de han desenvuelto en las diversas esferas del país.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Acosta Cázares, Jorge Antonio y  Haydee Zizumbo Ramírez,  en Revista Exploratois, Breve Análisis de la migración china a México, Observatorio de la Realidad,  Volumen 22, 2011, Universidad Veracruzana: Veracruz, México.

 

–Banco Interamericano de Desarrollo, 2005, Cuando Oriente llegó a América: contribuciones de inmigrantes chinos, japoneses y coreanos. Banco Interamericano de Desarrollo, Inter-American Development Bank

 

Barreno Anleu, Silvia Carolina, La Huella del Dragón, Inmigrantes chinos en Guatemala (1871-1944). Tesis para obtener el grado de Maestría en Antropología Social, CIESAS: Chiapas, México,  2004.

 

Campang Chang, José, The Chineese in Guatemala, (1890s-1990s), Colonia China: Guatemala, 1992.

 

Estrada Paniagua, Felipe, Recopilación de las Leyes de Guatemala 1897-1898, Tomo XVI, Tipografía Nacional 1908, Guatemala.

 

Girón Solórzano, Carol, Estudio comparativo de la legislación y políticas migratorias en Centroamérica, México y República Dominicana, Instituto Centroamericano de Estudios Sociales y Desarrollo –INCEDES- Guatemala.

 

King, John, China, una nueva Historia, Fairbank, Andrés Bello, 1997.

 

Lenin, Vladimir Ilich, El Imperialismo, etapa superior del capitalismo, Ediciones Europa-América, 1930, Universidad Estatal de Pensilvania.

 

Luxemburg, Rosa, La acumulación del capital,  Editor Santillana Ediciones Generales, S.L., 2012

 

Marx, Karl, El Capital: Libro primero. El proceso de producción del Capital, Volumen 1; Volumen 3, Editor Siglo XXI, 2000.

 

Organización Internacional para las Migraciones –OIM-, Migración e Historia.

 

 



[1]
                        [1] Estudiante de Licenciatura en Historia en la Escuela de Historia, Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC).

 

[2]
                        [2]Carol Girón Solórzano, Estudio comparativo de la legislación y políticas migratorias en Centroamérica, México y República Dominicana, Instituto Centroamericano de Estudios Sociales y Desarrollo –INCEDES- Guatemala, Pág. 8

 

 

[3]
                        [3] Rosa Luxemburg, La acumulación del capital,  Editor Santillana: Ediciones Generales, S.L., 2012, Pág. 89

 

[4]
                        [4]Ibid., 136

 

[5]
                        [5]Ibid., 188, 189

 

 

[6]
                        [6]Ibid, 9,  John King, China, una nueva Historia, Fairbank, Andrés Bello, 1997,Pág. 230

 

[7]
                        [7]Karl Marx, El Capital: Libro primero. El proceso de producción del Capital, Volumen 1, Editor Siglo XXI, 2000,  Pág. 282

 

[8]
                        [8] Silvia Carolina Barreno Anleu, La huella del Dragón: Inmigrantes chinos en Guatemala, 1871-1944, Chiapas, México: 2004. Pág. 9

 

[9]
                        [9]Ibid., 9,  10, Banco Interamericano de Desarrollo, 2005, Cuando Oriente llegó a América: contribuciones de inmigrantes chinos, japoneses y coreanos. Banco Interamericano De Desarrollo, Inter-American Development Bank, Pág. 24

 

[10]
                 [10]Barreno, 10

 

[11]
                        [11] King, 251

 

[12]
                        [12] Marx 296

 

[13]
                        [13] Vladimir Lenin, Imperialismo Fase Superior del Capitalismo, Pág. 136, 137

 

 

[14]
                        [14]Banco Interamericano de Desarrollo, 26

 

[15]
                        [15]Ibid., 26, Barreno, Pág. 12, 13, 14

 

[16]
                        [16]Barreno, 18

 

[17]
                        [17]Ibid., 51-86

 

[18]
                        [18]Ibid., 87

 

[19]
                        [19]Campang Chang, José, The Chineese in Guatemala, (1890-1990), Colonia China Guatemala, 1992, Pág.2

 

[20]
                        [20] Barreno, 92, También se constató esta información en el libro de Registros de los primeros miembros de la Asociación de Beneficencia China de Guatemala, que posteriormente pasó a llamarse Colonia China de Guatemala.

 

[21]
                        [21]Campang, 2

 

 

[22]
                        [22] Barreno, 93,

 

[23]
                        [23] Barreno, 96, Campang 2,

 

[24]
                        [24] Campang 3, Barreno, 101

 

[25]
                        [25] Campang, 18

 

[26]
                        [26] Barreno, 128, 129, Los libros de registro de ingreso a la Sociedad de Beneficencia de la Colonia China, tienen el registro del capital que traían al entrar al país, así como la manera en la que lo invertirían.

 

[27]
                        [27]Barreno, 107

 

[28]
                        [28] Felipe, Estrada Paniagua,  Recopilación de las Leyes de Guatemala 1897-1898, Tomo XVI, Tipografía Nacional 1908, Guatemala. Pág. 264.

 

[29]
                        [29]Ibid., 154

 

 

[30]
                        [30]Ibid., 167 y 168

 

[31]
                        [31] Marx, 456

 

[32]
                        [32] Luxemburgo, 136

 

[33]
                        [33]Barreno, 156

 

 

[34]
                        [34]Ibid., 157

 

[35]
                        [35]Campang,  21

 

[36]
                        [36]Barreno, 157, Campang 19

 

[37]
                        [37]Barreno, 210 – 214

 

 

[38]
                        [38]Ibid., 217

 

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