La ignorancia audaz y el cambio de referentes políticos

Foto CPR-URBANA

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Por Miguel Ángel Sandoval –
mszurdo@hotmail.com

“Cacif, Avemilgua, y Fundación terrorista, enemigos de la justicia y la democracia”. Es un abrir y cerrar de ojos, se produjo un realineamiento de las corrientes políticas en Guatemala y apareció la naturaleza real de algunos actores. Como bien lo caracterizo una consigna de sectores sociales en la multitudinaria marcha del viernes 24 de mayo de 2013. Que entre otras cosas, realizó la caminata de la impunidad, entre la cámara de industria y la Corte de Constitucionalidad.

El cambio es realmente dramático. El Cacif que en los últimos años había querido asociarse a la idea de democracia, estado de derecho, justicia pronta, etc., se ve de pronto desnudo en el tejado, como el título del libro del chileno Antonio Skarmeta. Y para sectores importantes de la población aparece en su naturaleza real: aliado de Avemilgua y de una autodenominada Fundación contra el terrorismo, engendro de unos pocos nostálgicos de la guerra fría, y de los que se enfebrecen al menor estornudo de los USA.

Todo se produjo en torno a la campaña que los señores dl Cacif orquestaron alrededor del juicio por genocidio y delitos contra deberes de la humanidad, al que fue sometido el general ríos Montt. En el fondo de todo esto, la urgencia de negar la existencia de genocidio durante los años de la guerra, y sobre todo, librar de responsabilidad a la cúpula empresarial que la financió en gran parte, que para este propósito no vacilo en quemar a una de sus mejores cartas de presencian en sociedad: un grupillo de intelectuales orgánicos al sistema, conocidos ahora como la docena trágica.

En una especie de apuesta al abismo, no han vacilado en hacer pedazos lo que quedaba de certeza jurídica, o si se prefiere, acabaron con la casi nula o escasa, confianza en el sistema de justicia al dar paso a maniobras vulgares e impensables en otras latitudes, pero normales en la fincona de la oligarquía nacional, sus militares nostálgicos y su combo de intelectuales orgánicos agrupados en la docena trágica.

El Cacif, punta de lanza de la agresión a la justicia nacional, vociferó y prácticamente ordenó a los magistrados, revocar la sentencia del tribunal de alto impacto que había condenado a Ríos Montt a 80 años por genocidio. Pero en el colmo de la torpeza, la CC conminada por la oligarquía nacional, rompió cualquier viso de legalidad y la CC cayó de un día a otro en el más absoluto desprestigio. Hoy no vacilo en calificarla como la cloaca de la moral nacional.

Simultáneamente, el otro aliado del Cacif, la denominada fundación contra el terrorismo, ha publicado en diversos medios unos libelos calificados con humor como asquines, pues no llegan siquiera a ser denominados como pasquines. Lo grave del caso es que han llegado a proferir amenazas de muerte a activistas sociales o revolucionarios reconocidos. Con una mezcla entre vulgaridad y visión represiva primitiva, arremeten con gritos y amenazas alejadas absolutamente de cualquier noción democrática y de estado de derecho.

Finalmente están los intelectuales orgánicos, que con un discurso lleno de falacias, han dado paso a una idea falsa de polarización que no toma para nada en cuenta que si el país esta polarizado es por la enorme agenda social insatisfecha, así como por la brutalidad en la respuesta del estado (Totonicapán y el Polochic) y de los ejércitos privados de la oligarquía en los cuatro puntos cardinales, que como vemos, la docena trágica defiende. Sin duda alguna, la política del azadón de la oligarquía es la ´principal fuente de polarización, lástima tanta lectura para no entender el ABC de la desigualdad nacional.

Se cayeron las mascaras es la expresión más usual por descriptiva, del fenómeno que se produce hoy en nuestro país. La derecha oligárquica en sus más variadas expresiones se alinea de manera grotesca con la impunidad y la defensa del genocidio y los crímenes contra la humanidad. No hay retorno a la normalidad del doble discurso entre empresarios, magistrados o los intelectuales de la docena trágica… Es demasiado tarde.

www.albedrio.org

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