Ni división ni polarización

rigoPor Yaroslav Ramírez

Con mucha facilidad se dice hoy en día en los medios de comunicación guatemaltecos que el país está “polarizado” y/o dividido por un juicio por actos de genocidio contra ex militares.

Yo no creo que sea así, en primer lugar porque lo que se expresa en la prensa escrita es apenas la opinión de no más de 200 columnistas. Aunque es cierto que muchos columnistas o “plumas a sueldo” sí representan la forma de pensar de grupos determinados de personas, no hay quién pueda asegurar que “el país completo” está “polarizado” y/o dividido en cuanto a su opinión sobre el juicio que se está llevando a cabo por actos de genocidio.

Muchos ni saben quién es Efraín Ríos Montt y mucho menos quién fue su jefe de inteligencia en los años de la guerra civil guatemalteca. Muchos escucharon y han visto a Ríos Montt pero no saben nada o muy poco de quién fue en realidad y las cosas que hizo.

A Ríos Montt resulta muy difícil “castigarlo” por sus crímenes por una simple razón: ya está viejo y ya vivió toda su vida acomodada y acaudalada hasta donde pudo o le dejaron sus amos. De resultar culpable de los crímenes que se le imputan debería ir a la cárcel, pero lo más probable en ese caso es que lo metan a un hospital o a un cuartel.

A mucha gente le alegra ver al hombre de armas -otrora feroz sediento de sangre- allí sentadito escuchando a las víctimas. Pero él no está padeciendo nada, en su cabeza solo puede pensar en las contrariedades de su existencia: ayer ser reconocido por los ricos como el joven artífice de la “eliminación de sus problemas” y hoy un viejo “perseguido político”.

Jamás pensará en el dolor que causó ni en lo horrendo de los crímenes que se cometieron a partir de sus planes castrenses, porque para él es lo mismo que para un abogado haber redactado un memorial: es solo una tarea. Jamás pensará en el daño inconmensurable que perpetró contra su propio país. ¿Quién creó este fantástico y eficaz redentor de los poderosos?

¿A quién le interesa imponer la idea de que Guatemala está dividida por este juicio?

Creo que sí hay una polarización natural en este proceso legal: entre los acusados y los demandantes. Y ocurre así porque no puede ser de otra manera.

En Guatemala no hay polarización por el juicio sino por la explotación y subyugación que siempre ha existido y que ejerce la minoría acaudalada (la que Ríos defendió a sangre y plomo) sobre la mayoría pauperizada y explotada (y exterminada por Ríos).

Pero ninguna organización ni club de amigos ni nada parecido han pagado un comunicado donde expresen que esto les preocupa. Han saltado ahora todos aquellos que no desean que se conozca la truculenta historia criminal de este país y que se siguen beneficiando del modelo de acumulación que en Guatemala representa una estafa a gran escala.

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