América Latina está indefensa ante una “epidemia devastadora de cáncer”

Lula-Silva-Ronaldo-Foto-Instituto_EDIIMA20130426_0237_5Manuel Ansede . en Materia

América Latina es un mal lugar para estar si tus células deciden multiplicarse sin control y formar un tumor. Por cada 100 casos de cáncer en la región, mueren 59 personas, frente a las 43 de Europa o las 35 de EEUU. Y lo peor está por venir. El mayor informe elaborado hasta la fecha estima que en 2030 se registrarán 1,7 millones de casos de cáncer en América Latina y el Caribe. Habrá un millón de muertes por cáncer cada año.

“Si los gobiernos no actúan, va a ocurrir algo similar a lo que ocurrió con el sistema bancario a partir de 2008. Habrá un colapso, un Lehman Brothers de los sistemas de salud, posiblemente con el cáncer como causa número 1”, opina el médico argentino Eduardo Cazap, fundador de la Sociedad Latinoamericana y del Caribe de Oncología Médica.

Cazap es uno de los autores del macroestudio, en el que han participado 72 expertos de 12 países. El doctor critica la desidia de los gobiernos de la región ante el cáncer, cuya incidencia “se duplicará o triplicará en dos o tres décadas”.

El informe alerta de que América Latina ya gasta unos 3.000 millones de euros al año en el tratamiento del cáncer y en suplir la ausencia de los enfermos en sus trabajos. “Es más económico enfrentarse a la enfermedad que pagar los costes de la inacción, porque en unos años habrá una catarata de gastos incontrolable”, argumenta Cazap.

Un gasto en salud ridículo

La región, advierten, está hoy casi indefensa ante una futurible “epidemia devastadora de cáncer”. Unos 320 millones de personas, más de la mitad de la población de América Latina, no cuenta con un seguro de salud adecuado o directamente no tiene ninguno.

“América Latina no está bien preparada para hacer frente al alarmante aumento de la incidencia de cáncer y a las tasas de mortalidad desproporcionadamente altas en comparación con otras regiones del mundo”, escribe en el informe Paul Goss, profesor de la Escuela de Medicina de Harvard (EEUU). Goss es el principal autor del estudio, publicado en la revista especializada The Lancet Oncology.

El estudio señala que el gasto por cada paciente con cáncer en EEUU multiplica por 17 el gasto más alto de cualquier país latinoamericano. Las cifras son escandalosas. En América Latina, el gasto promedio per cápita en salud es de seis euros, frente a los 140 euros en Reino Unido, los 186 en Japón y los 351 en EEUU.

“La cifra de los seis euros parece un error, pero no lo es. Los gobiernos latinoamericanos tienen que aumentar el gasto sanitario de manera muy urgente”, exige el oncólogo uruguayo Carlos Henrique Barrios, otro de los autores del estudio. América Latina invierte el 0,12% del Ingreso Nacional Bruto per cápita en la atención del cáncer, pero con grandes diferencias entre países, desde el 0,06% de Venezuela al 0,29% de Uruguay. Mientras, Reino Unido dedica un 0,51%; Japón, un 0,60%; y EEUU, un 1,02%.
Sanidad para ricos

“El 90% de los nuevos medicamentos que han salido al mercado en los últimos cinco años se consumen exclusivamente en EEUU, Europa occidental y Japón. El resto del mundo, unos 6.000 millones de personas, usan el otro 10% de los fármacos”, lamenta Barrios, de la Pontificia Universidad Católica de Río Grande do Sul (Brasil).

“El control del cáncer en América Latina ha surgido de una manera fragmentada y en gran parte reactiva para servir a los electores urbanos educados y a los ricos, mientras que las poblaciones más pobres han sido descuidadas. Los países de América Latina están actualmente abrumados por el reto de la lucha contra el cáncer y ahora esta carga está a punto de aumentar considerablemente”, añade Goss.

En la actualidad, se calcula que en América Latina hay 163 casos de cáncer por cada 100.000 habitantes, frente a los 264 de Europa y a los 300 estimados en EEUU. Sin embargo, pese a la por el momento menor incidencia, la proporción de pacientes que mueren por su cáncer en América Latina casi duplica la de EEUU.
Menos alcohol y menos tabaco

Los autores atribuyen en parte esta mayor mortalidad a que los tumores malignos se detectan más tarde “especialmente en las comunidades pobres, rurales o indígenas”. En EEUU, ponen como ejemplo, el 60% de los casos de cáncer de mama son diagnosticados en las primeras fases, mientras que en Brasil esto sólo ocurre en el 20% de los casos y en México, en el 10%.

“Las familias que no tienen acceso a un seguro público pueden acabar en la pobreza al intentar financiar la atención, sobre todo para las enfermedades crónicas, y se ven obligadas a sacrificar otras necesidades básicas, como la alimentación, la vivienda y la educación”, denuncia el informe.

Los autores recomiendan a los gobiernos que pongan en marcha programas de salud pública capaces de conseguir grandes resultados con un coste pequeño, como medidas para que los ciudadanos dejen de fumar, hagan ejercicio, reduzcan su consumo de alcohol y lleven una alimentación sana.

Cinco años sin ver un médico

Las poblaciones en áreas rurales y remotas son consideradas como un desafío para los expertos en cáncer. Tienen menos dinero para acceder a tratamientos, menor educación para prevenir la enfermedad y se enfrentan a barreras significativas para llegar a un centro médico. En Perú, por ejemplo, 2.250 comunidades viven aisladas a lo largo del río Yanayaku, en el Amazonas. No tienen acceso por carretera, sólo en embarcaciones. En esta región, habitada por comunidades indígenas, el 25% de las personas no ha visto un médico en los últimos cinco años, según una encuesta citada por los autores del estudio. Otro estudio señala que el 75% de las mujeres que tuvieron resultados anormales en una prueba de Papanicolaou, para diagnosticar cáncer de cuello de útero, no recibieron un seguimiento adecuado “debido al hecho de residir en un lugar remoto”.

Tomado de la revista Materia.

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