Un monumento erosionado por el tiempo y el olvido.

Felix Acajabón

Felix Acajabón

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Mucho antes de existir la carretera CA-9 sur, en dirección al Pacífico, el único paso que conectaba la capital con el poblado de San Juan Amatitlán era el paso por el puente “Las Tres Cruces” ubicado en el municipio de Villa Nueva a 16 kilómetros de la ciudad capital. Ese puente es una estructura con un arco ojival construido en el año de 1852 por el gobernante Rafael Carrera. (1844 – 1848 y 1851 -1865)

Hoy, con sus más de 150 años de existencia, no es más que un basurero clandestino. Las aguas cristalinas del río Platanitos que antes bañaba su estructura ahora no son más que aguas servida y residuales cargas de todo tipo de desechos, que contribuyen a la contaminación del mato acuífero más grande del departamento de Guatemala, el lago de Amatitlán.

Este antiguo viaducto refleja a la perfección la sociedad guatemalteca actual: por fuera todo es cosmético y agradable a la vista, pero por dentro no es mas que basura.

Felix Acajabón

Felix Acajabón

Ahora que Villa Nueva esta celebrando sus 250 años de fundación es momento de reflexionar. Pues llegar a 250 años de fundación no es tarea fácil, sobre todo en un municipio donde la lucha por sobrevivir ha sido ardua entre dolor, números rojos en los medios de difusión masiva y en las estadísticas gubernamentales.

Creo que el dilema reza en unirme a la celebración cosmética de la fundación y pretender dar mi mejor cara aludiendo que en Villa Nueva no pasa nada de lo anteriormente escrito. O atreverme a pensar de manera distinta.

No es ético que las autoridades locales pretendan adueñarse de la fiesta saturándola con propaganda y publicidad municipal. Sin mencionar el rosto del alcalde en cada esquina del municipio, que al final, todo es pagado por nuestro impuestos. Y dejen legados históricos ser consumidos por al erosión del agua que aun corre, como la de la indiferencia que nos agobia como sociedad. Por favor no vengan a “lucirse con sombrero ajeno”

Ojalá que las autoridades locales tomaran cartas en el asunto para su restauración en conjunto con el ministerio de cultura y deportes en vez de gastar tantos recursos del erario municipal en celebraciones externas y placas de bronce que no atacan los problemas de fondo del municipio y al ministerio de ambiente para que vele por la calidad de los recursos hídricos del municipio y no solo vea los intereses de las grandes transnacionales que vienen a explotar los recursos del país.

En Villa Nueva por la celebración de sus 250 años de fundación ahora, todos resultan siendo “historiadores” acá el que escribe no lo es. Espero que dentro de 50 años para el 2063, el puente de las Tres cruces aun sea Testigo de la historia de Villa Nueva de la Concepción del Valle de las Mesas.

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