Petrolera estatal china adquiere la privada Nexen, de Canadá, bajo el manto de la “seguridad nacional” de Estados Unidos

1686198_n_vir1Alfredo Jalife-Rahme
Estados Unidos (EU) y Canadá –dos socios de México en las alianzas estratégicas TLCAN/ASPAN/TPP(Alianza del Pacífico)– han incidido en compra-ventas y/o asociaciones energéticas con dos petroleras estatales: una de China (la estatal CNOOC con la privada canadiense Nexen) y otra de Rusia (la estatal Rosneft con la privada ExxonMobil; ver Bajo la Lupa: 3 y 7/4/13).

La estatal china CNOOC, con sede en Hong Kong, es la mayor productora off shore de hidrocarburos de China, una de las estrellas del índice bursátil Hang Seng, que también cotiza en las bolsas de Hong Kong/Nueva York.

CNOOC es una de las “tres grandes petroleras estatales chinas”, con Sinopec y CNPC (matriz de la célebre PetroChina, una de las principales trasnacionales del mundo).

Insólitamente, la privada (sic) petrolera/gasera canadiense Nexen, con sede en Calgary (Alberta), fue adquirida en 15 mil 100 millones de dólares por la estatal (sic) china CNOOC (Yahoo Finance; 25/2/13).

Li Fanrong, mandamás de CNOOC, considera que la compra de la privada canadiense Nexen aumentará 30 por ciento sus reservas y constituirá 20 por ciento adicional de su producción.

Nexen es conocida por su notable participación tanto en el petróleo bituminoso como en el gas esquisto (shale gas) en la parte occidental de Canadá, además de su presencia en el mar del Norte (en declive), en la parte occidental de África (en auge), en Centroamérica y en la mirífica exploración en las aguas profundas del Golfo de México.

El historial de la privada Nexen es muy significativo para el cronograma geopolítico: se inicia como rama canadiense de la otrora célebre Occidental Petroleum (Oxy), con sede en California (que fue su propietaria en 80 por ciento), hoy considerada la cuarta más importante petrolera/gasera de EU y cuyo director fue el legendario israelí-estadunidense Armand Hammer, vinculado a los intereses de la familia Gore y a tratativas bajo la mesa con la ex URSS.

En la década de los 90, Nexen adquirió la estatal (sic) canadiense Wascana Energy Inc (anteriormente SaskOil), lo cual marcó la tendencia de la época hacia la privatización salvaje por la anglósfera.

Un cuarto de siglo más tarde, las dos fusionadas empresas privadas de Canadá son adquiridas espectacularmente por la estatal (sic) china CNOOC, lo cual denota la nueva tendencia híbrida hacia una estatización foránea en el seno de uno de los principales campeones de la privatización global, que además es socio comercial/energético y en “seguridad” de EU y México en los modelos TLCAN/ASPAN/TPP (el arquetipo de la anglósfera para contener a China).

Canadá y EU pertenecen a la OTAN y son aliados del NORAD/Comando Norte, al cual un séquito de “legisladores” entreguistas del “México neoliberal itamita” fue a humillarse, como el emperador romano Enrique IV en Canossa.

No fue fácil la adquisición de la privada canadiense Nexen por la estatal china CNOOC, que erizó muchos cabellos en EU y en la anglósfera después de siete meses de arduas negociaciones que requerían la aprobación tanto de las reguladoras canadienses como del Comité de Inversiones Extranjeras de EU (Reuters; 25/2/13).

La agencia británica Reuters resume sin tapujos que “CNOOC obtiene el control del proyecto del petróleo bituminoso de Long Lake de Nexen en la rica provincia petrolera de Alberta” y divulga que la aprobación por EU tomó tiempo, ya que sus “legisladores (sic) examinaron si el arreglo amenazaría la seguridad nacional (¡super-sic!) de EU”. ¡Todo lo contrario a los seudo “legisladores” del “México neoliberal itamita, a quienes les importa un comino la “seguridad energética”, ya no se diga la “seguridad nacional”, del México eterno!

Cabe recordar que en la aciaga etapa bushiana, EU impidió la adquisición de UNOCAL por CNOOC, debido a consideraciones de su “seguridad nacional”: axioma inalienable de la geopolítica que no aplica el “México neoliberal itamita”.

Algo sucedió cinco días después de la asombrosa transacción ya que para que Washington la aprobara, CNOOC fue obligada a desprenderse de los yacimientos petroleros de Nexen en las aguas profundas del Golfo de México, debido a las “preocupaciones” de EU sobre su “seguridad nacional” (Bloomberg; 1/3/13).

¿Entenderán los entreguistas seudo “legisladores” del “México neoliberal itamita” los alcances de la “seguridad nacional” del Golfo de México?

Llaman la atención las dos pesas y dos medidas de EU para la exploración en aguas profundas del Golfo de México: impide la participación de la estatal china CNOOC, mientras aprueba la presencia de Petrobras y la noruega Statoil.

Más allá de la discusión bizantina entre privatización/desnacionalización y/o desprivatización/restatización, lo que prima para EU es el carácter inalienable de su “seguridad nacional”.

Según Rebecca Penty y Sara Forden de Bloomberg (1/3/13), “la restricción de las transacciones chinas por EU” se aplica “cuando los objetivos de inversión se encuentran cercanas a las instalaciones militares (¡súper-sic!) o tienen acceso a cierto tipo de tecnología”.

Loren Thompson, operador en jefe de Lexington Institute, consultora con sede en Arlington (Virginia), comentó que “los chinos son muy sensibles sobre la paridad (¡super-sic!) en las relaciones económicas” y pueden tomar represalias con mayores protecciones para las empresas chinas en contra de la competencia de EU”.

¿Entenderán los seudo “legisladores” del “México neoliberal itamita” el significado de “paridad económica” que no aborda la ENE (Estrategia Nacional de Energía)?

Parte de la polémica que se ha desatado tanto en el seno del gobierno canadiense como en su Parlamento versa sobre la adquisición de una empresa privada por una empresa estatal foránea. ¡Todo lo contrario de México, donde una estatal petrolera será decapitada mediante la ENE para beneficiar a las foráneas privadas (ni siquiera a las privadas locales)!

No todo es color de rosa en dicha adquisición, que ha sorteado los obstáculos de EU y de los turiferarios de la desregulada globalización neoliberal financierista que controla la anglósfera. South China Morning Post (SCMP; 2/4/13), con sede en Hong Kong, exhibe “los serios (sic) desafíos que enfrentará CNOOC para manejar Nexen”, que incluyen “el ejemplo que seguirán en el futuro las principales empresas estatales (sic)”.

Más allá de las obvias diferencias empresariales, ya no se diga el choque cultural, a juicio de SCMP “la principal diferencia radica en el sistema de propiedad”.

En sus adquisiciones, la estatal petrolera china CNOOC se ha topado por segunda ocasión con el axioma inalienable de la “seguridad nacional” de EU, cuando la desregulada globalización neoliberal financierista de corte anglosajón colisiona abruptamente con la regulada globalización economicista de los BRICS.

Más allá del choque cultural de los dos subtipos de globalización, se perfila la colisión metafísica entre las finanzas especulativas de la anglósfera//OTAN con la “vieja economía” de los BRICS, cuya principal vulnerabilidad siguen siendo las finanzas controladas por Wall Street/la City y protegidas por la inalienable “seguridad nacional” de EU.

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La Jornada

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