El anuncio que Nike está lamentando

Cuando la bala era sólo una metáfora.

Oscar Pistorius era un héroe en Suráfrica. Y un ejemplo de superación en el resto del mundo. Curiosamente, otros atletas paralímpicos no tenían tan buena opinión de él. Su carácter competidor le jugó una mala pasada cuando fue derrotado en su mejor prueba en los últimos Juegos Paralímpicos y no lo aceptó de forma muy deportiva. Se olvidó pronto porque Pistorius se disculpó y además todo el mundo le quería.

Por eso, no es extraño que el atleta tuviera contratos publicitarios con empresas cuyo mercado se extiende por todo el mundo: Nike o British Telecom, entre otras. Ahora que va a ser acusado del asesinato a tiros de su novia, todas ellas se apresurarán a desligarse de él.

Pero quedan las imágenes y, sobre todo, algunas metáforas que ahora en Nike estarán lamentando. “Soy la bala en la recámara”, decía el anuncio que ha adquirido un sesgo siniestro.

Después de lo de Lance Armstrong (y lo de Pistorius es mucho peor), está claro que las grandes empresas deberían controlar un poco a las agencias publicitarias con las que trabajan.

Demasiada creatividad te puede estallar en la cara.

Tomado de ElDiario.es

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