La Patria vendida al neoliberalismo

Por Camilo Martiano –

Después de haber escuchado al Presidente y su rendición de cuentas al pueblo, viene a mi memoria diversos acontecimientos que han dejado a Guatemala en una eterna descomposición. Pareciera que nuestra opinión la basáramos en supuestos y cuentos chinos; al contrario nuestra opinión la hemos venido desarrollando a través de las investigaciones y distintas experiencias que nos trasladaron inmejorables hombres honestos y ejemplos a seguir.

En ese caso deseo exponerles apreciados lectores, sobre la magnitud que hoy día esta atravesando el pueblo guatemalteco y sus instituciones; las distintas ventas que han hecho los gobiernos a lo largo de sus olvidadas gestiones no han servido sino para convertir a la patria en una baratija mal elaborada, y que para el Neoliberalismo ha significado una gema preciosa, fácil de adquirir en el mercado de la ignorancia y apatía nacional.

Bajo la gestión neoliberal del ex presidente Álvaro Arzú dio inicio la venta a mansalva de las diferentes empresas del Estado, calificándolas en disfuncionales y corruptas; lo cual mereció inventar nuevas formas de contratación, ejecución y corrupción del personal en las distintas empresas hoy de la “iniciativa privada”. Con ello se obtuvo un silencio total y cómplice del Ministerio de Trabajo; aceptando las irregularidades de contratos sin prestación alguna que pueda cubrir lo que el Estado le garantiza al trabajador.

La Constitución de la República ampara en sus artículos 1, 2, 44, 47, 93, 94, y 95 al ciudadano guatemalteco, protegiéndolo y sobre guardando el interés común como fin primordial del Estado. Las diferentes descomposiciones merecen a partir de un 25 de junio de 1954 (derrocamiento del Presidente Constitucional Jacobo Arbenz Guzmán/ Golpe de Estado Perpetuado por la CIA-United Fruit Company), que es cuando la intervención neoliberal encalló en tierras guatemaltecas y a partir de ese momento comienza la hecatombe en la Seguridad y Asistencia Social.

El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) es una institución gubernamental, autónoma, dedicada a brindar servicios de salud y seguridad social a la población que cuente con afiliación al instituto, llamada entonces asegurado o derechohabiente.

El IGSS fue creado por el Decreto No. 295 del Congreso de la República de Guatemala y firmado por el entonces Presidente de la República de Guatemala el Doctor Juan José Arévalo, actualmente se encuentra anexada al Ministerio de Trabajo y Previsión Social, sin embargo esto no impide su autonomía. La misión del IGSS es la siguiente: Proteger a nuestra población asegurada contra la pérdida o deterioro de la salud y del sustento económico, debido a las contingencias establecidas en la ley; y la visión es: Ser la institución de seguro social caracterizada por cubrir a la población que por mandato legal le corresponde, así como por su solidez financiera, la excelente calidad de sus prestaciones, la eficiencia y transparencia de gestión.

La opinión trasladada en anterior ocasión, respecto al cierre de FONAPAZ, merece suma preocupación; hoy día se están manejando diversas opiniones al respecto, encerrando entre ellas al IGSS y la posible destitución de su Presidente. Estos cambios abruptos no son más que el mismo compromiso del Presidente de la República y sus ministros, ante la preocupación de los neoliberales en absorber en calidad privada dicha institución. Desarticulando y dejando sin recurso social a la población, violando además la Constitución de la República.

El tema es privatizar para garantizar jugosas ganancias y poder destruir de una vez por todo el carácter social del Estado, despojándole la única institución de servicio social a la población y con ello agudizar el sistema neoliberal de venta de seguros y cuanta cosa se da en el país debido al interés foráneo. Las consultas, medicinas, exámenes y asistencia general se cobran e incluso envían al asegurado hacerse exámenes externos, donde tiene que pagar altos costos, cuando el IGSS tiene la capacidad de poder atender en lo que sea necesario a sus distintos afiliados. La mercantilización de la salud copto al Seguro Social y las autoridades nada lentas y perezosas, están dando a conocer que el IGSS es disfuncional y corrupto y por ello se deben tomar medidas severas para su depuración y conversión de sus programas sociales. El IGSS será otra batalla a seguir en este Cambio de Era según los mayas, y si no prestamos atención a dichos cambios, seguro el pueblo de Guatemala tendrá que pagar hasta por una sonrisa. Dejo en sus manos este material para la investigación y debate. Ni son casualidades y cuentos chinos, quieren privatizar la Institución que tanto a costado al pueblo de Guatemala, usted verá si quiere desaparecer al IGSS.

www.albedrio.org


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