“No se puede regresar al paraíso, ya está perdido”

Por Juan Luis García

Dentro de los distintos actores de la sociedad tenemos: políticos, bomberos, carpinteros, doctores, bibliotecarios… etc. Todas las profesiones y oficios se ganan el pan diario realizando sus tareas correspondientes pero rara vez la sociedad se da cuenta que existe un trabajo que se especializa en pensar, sí a eso… no ha leído mal, a esta gente la pagan por pensar.

Los filósofos son un grupo de sujetos, los más famosos bajo tierra, que han contribuido a la humanidad cuestionando diversos aspectos de la realidad. Qué hay de los filósofos vivos, de los que caminan entre nosotros, viven ríen y sufren; de los que se encuentran poniendo la última piedra de la historia del pensamiento universal., bueno… creería usted que estuvieron en Guatemala.

Rubén Quiroz, filósofo peruano, fue uno de los ocho invitados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación. Quiroz, un tipo bajo, de complexión delgada, tez morena y unos lentes marrón oscuros; aparenta no pasar de los 40 años; ya en el trato resulta una persona sonriente, simpática, precisa de palabra y de una crítica sostenida.
Quiroz se sostiene de sus conceptos y los argumenta, como cuando un sabueso está convencido de haber mordido algo que le pertenece, convicción basada en ningún sentimentalismo más que la razón pura y dura.

El doctor Quiroz por la Universidad Complutense de Madrid ha escrito diversas obras en el tema racial, en una realidad cercana a Guatemala como es el tema de racismo en el Perú. Ciertos estereotipos deben ser rotos, simplemente por ser una parte de la verdad y no la verdad entera, la entrevista a continuación:

La mayoría de la población en Guatemala es de origen maya, pero eso no quiere decir que haya representatividad indígena en los puestos de poder para que puedan gestionar los recursos públicos a cada población.

Hay representantes que se hacen llamar indígenas, pero que en realidad no favorecen a la población indígena, algo que resulta siendo una discriminación disfrazada. ¿Qué camino tienen los pueblos originarios para empoderarse de sus destinos?

En sociedades con una fuerte complejidad de pueblos aborígenes, como Perú, Centroamérica, o México, sus raíces de mestizaje son muy fuertes. Ya no existe un grupo mayoritario netamente indígena, son más bien pocos, lo que hay es un componente poblacional mestizo que reconoce matrices nativas, lo que hay es una fuente europea en su formación cultural actual, la lengua por ejemplo, hablamos castellano.

Entonces los pueblos indígenas que plantean una agenda muy particularista están condenados a perder. Tienen que aprender a negociar con poblaciones mestizas que serían sus aliados.
Las poblaciones mestizas que tienen matrices nativas fallan en su estrategia de visibilización que suele tener representantes falsos, muchos de ellos a nivel político y discursivo, gente que procura entender o entender muy poco las demandas de los pueblos originarios.

Lo que tú hablabas hace un momento es verdad, hay una falsedad, cuando muchos representantes lo que en verdad buscan son sus intereses propios.

Cómo logramos que lo quedado de lo indígena perviva sin caer en el radicalismo o ingenuidad de sus demandas. Como logramos que sus recursos sean incorporados dentro de una hegemonía cultural distinta, en la que ya se encuentran en este tiempo.

Plantear un regreso al mundo nativo es tan peligroso como el modelo neoliberal. Plantear un retorno al mundo antiguo no es el remedio. Por qué es peligroso, porque del mundo antiguo ya solo existen pequeños grupos, ahora sólo resta una interpretación de lo que fueron en el pasado, hay una nostalgia de lo que yo llamaría “el paraíso”.

Esa nostalgia del paraíso es muy peligrosa, cuando creemos que regresar al mundo antiguo es una alternativa; cuando en realidad no lo es.
¿Cuál es la alternativa entonces?

Una alternativa es tanto el mundo antiguo como el mundo neoliberal salvaje, es decir el equilibrio, hay que plantearnos un mundo alterno a esas dos visiones, pero no un regreso porque es fundamentalista.

Todo el mundo quiere soñar ser emperador maya, pero que pasa si yo te digo, ¡tú vas a ser el esclavo que fueron tus antepasados! La mayoría de personas somos descendientes de las poblaciones dominadas por emperadores mayas e incas.

Las civilizaciones antiguas eran sociedades jerárquicas, imperiales, verticales, no se puede plantear un regreso a sociedades cuya propia constitución excluye a la mayoría, se crea un pretexto autoritario.

Mi visión es aprender del pasado dominado para nosotros poder plantear una alternativa real a la realidad, y que tenga un componente de los pueblos originarios pero que también tenga componentes europeos, porque es inevitable, no se puede regresar al paraíso, ya está perdido.

Es indudable lo que usted menciona de la organización de la civilización maya, pero que opina de la organización existente en varias comunidades indígenas de la actualidad, que manejan una visión comunal de los medios de producción, esta ha sido la alternativa a un modelo neoliberal, ¿usted le ve futuro a las propuestas de cooperativismo?

Sinceramente a nivel micro sí, pero no como estrategia de convivencia global. Funciona en tanto haya un modelo al cual enfrentar, si usted y ocho amigos más deciden producir comunalmente es exitoso porque hay una especie de utopía pequeña, hasta solidaria, pero no funciona más allá que ahí.

La historia ha demostrado que cuando empieza a crecer eso, se vuelve peligrosa la cuestión política, como por ejemplo en la revolución rusa, donde fueron los pequeños grupos de productores que se unieron que desembocaron en el leninismo y estalinismo, un régimen brutal.

Si bien es verdad eso era tergiversación de lo comunal, pero suele acabar así porque no existe la idea de una gran cooperación global. Nunca existió eso, es parte de una utopía. Ni siquiera en el época antigua era así, lo mismo en el imperio azteca, era un imperio, los grupos cooperativos eran muy pequeños y muchos de ellos existían para complacer los placeres de la clase dominante de la época.

La ficción de una supuesta vida comunal alternativa es sólo eso, una ficción. Mientras se tenga claro que en pequeños grupos funciona, yo creo que puede ser consistente y valioso. Pero expandirlo a una visión mayor es una pretensión de estos foros de convivencia futura, yo creo que no se tienen fundamentos rigurosos para creer que deba ser así.

Usted escribió la obra “El porvenir de las razas”, que abarca la problemática racial en nuestros pueblos, ahora los pensamientos indígenas tienen un realce no sólo mediático si no real, ¿cuál cree que es el camino para que los pueblos se puedan auto determinar cómo genuinamente merecen?

Esta región suele ser muy olvidada dentro de la historia general pero ahora ha tomado una visibilización importante porque logra tomar el sistema de creencias, cosmovisión, y filosofía de los pueblos originarios o nativos.

Las historia general tiene que entender que existen hechos que merecen ser contados, muchos de estos han destruidos, en especial las historias locales, las de los pueblos originarios.
Pueblos que se consideraban fuera de la historia, “en la prehistoria”, entonces quienes hacían la historia era gente que tenía una formación teórica europea, muy imperial, que excluía historiográficamente a los pueblos que debía tomar en cuenta para hacer un mosaico más amplio.

La agenda de la investigación filosófica pasa por incluir, por ampliar el concepto de historia y la filosofía en América latina. Eso tiene que ver con los códigos filosóficos, con los proceso de pensar de los pueblos originarios, y con la época de dominación que también ha sido excluida.

La igualdad no es solamente política sino que también discursiva donde se han equiparado las ideas respecto a las europeas. Mientras no sea incluido a nivel institucional este tipo de pensamiento, no va ser tomado enserio, va estar fuera de la institucionalidad y sus posibilidades de negociación van a ser mínimas.

Para concluir el tema del racismo, ¿cuál es la principal herramienta para fortalecer la tolerancia, es inevitable que nuestras sociedades sean multiculturales?, ¿cómo romper la polarización de la sociedad?

No creamos en grupos sociales que tengan identidades permanentes, es como buscar la esencia de lo indígena, decir que hay indígenas más puros que otros, eso es tan peligroso como creer que existen razas puras como planteaban los nazis.

Todos tenemos una transformación cultural constante, no hay identidades únicas sino múltiples y sí, hay un mestizaje permanente, éste rompe con la idea de grupos permanentes identitarios, que la raza es intocable transhistórica.

Más bien la cultura es una invención constante, no existen cosas eternas en ningún caso. Nos permite saber que un maya, un hombre de procedencia andina, no tiene que creer necesariamente en los incas para ser andino, sino que puede convivir en sus sistema moderno, si bien tiene una matriz a la cual efectivamente puede responder, y de no hacerlo esto no lo convierte en una traidor.

Estamos en el siglo 21 podemos transformarnos, mutar, cambiar como nos corresponde, yo más bien apelo a que haya un mestizaje constante.

Otro aspecto que influye en el pensamiento de las sociedades latinoamericanas es la educación. ¿Usted cree que en Latinoamérica la educación ha sido utilizada como instrumento dominación, influenciada por el pensamiento imperialista?

Sí. La educación tiene dos grandes tesis, aquella que sirve para liberar al ser humano, la que te permite romper esquemas, tus prejuicios, marcos de referencia, que han generado un obstáculo. Y segundo, la que sirve para fomentar la dominación, defender intereses clasistas, imperialistas, oligarcas

No existe una educación inocente, tiene una agenda liberacionista o un pretexto para mantener ciertos esquemas de dominación. Hay colegios y universidades que reproducen la intencionalidad con la cual se educa, puedes tú formarte en una universidad contestaría, que plantee una crítica de paradigmas, que eduque liberar en un sentido más amplio. O puedes formarte para mantener las jerarquías de dominación.

Hay universidades o colegios donde existen fuentes teóricas que lo que hacen es consolidar el pensamiento jerárquico, violento y verticales. Entonces cuando esas personas llegan al poder, lo que hacen es reproducir lo que aprendieron, es una consecuencia lógica de su formación.

La educación puede ser un gueto ideológico que no te permite ver la complejidad del país, o te vuelves un tecnócrata, tienes una empresa y reproduces donde has sido formado, o tienes una educación liberacionista que busca la equidad social, pero que está condenada a ser endogámica, porque no ha logrado una estrategia de acceso al poder como debiera corresponder.

Usted decía que un modelo comunal no es la respuesta, ¿qué papel debe jugar el estado, el de regularizador del comercio para repartir de manera equitativa los recursos?
No hay que creer nunca en los gobiernos, ni de izquierda, ni de derecha. El gobierno o el estado es una creación de las naciones modernas que justifican la dominación.

Dígame que gobierno ha planteado una solución creativa a los problemas de pobreza, sea de izquierda o de derecha, cuando llegan al poder se envilecen, dicen ser revolucionarios y liberacionistas pero acaban destruyendo todo.

Hay un error conceptual importante, que es creer que el estado o el gobierno resuelve los problemas de los ciudadanos, cuando más bien es un monstruo, como decía Hopes, es un leviatán. Una vida de convivencia no significa apelar para que el gobierno tenga que regir la vida de los individuos.

Lo ideal es luchar por una sociedad civil individualista que pretenda abolir el estado y los gobiernos, porque el estado no importando su procedencia ideológica siempre va contra el individuo, contra los derechos individuales, es peligroso pensar que el gobierno debe resolver los problemas, lo que tenemos que hacer es formar una cohesión de individuos organizados para que puedan enfrentarse al Estado y derrotarlo.

El estado suele ser tomado casi todas las veces por los sectores privilegiados, entonces no hay que creer en él, si no en los individuos, pequeñas sociedades con demandas individualistas cada vez más grandes.

Y por otro lado, ¿qué hacemos con el neoliberalismo autoritario donde solo unos cuantos son dueños de los medios de producción?

Eso no es una cuestión de Guatemala ni de América Latina, es una situación global, el 5 por ciento de la población global tiene el 95 por ciento de la riqueza del mundo. Y eso ha estado cada vez más concentrado.

No es una posición neoliberal si no anterior, viene del siglo 19, 18 y 17. No es solamente culpa del neoliberalismo, el neoliberalismo no es el gran monstruo a vencer, es contemporáneo nada más.

Este se ha idos disolviendo con algunas participaciones teóricas es verdad como el marxismo, el socialismo, el anarquismo pero la batalla es aún más grande que enfrentarse solamente al neoliberalismo.

Frente a eso no hay mucho que hacer en términos prácticos porque hay una hegemonía neoliberal. Ha habido varias alternativas a eso, yo no estoy planteando nada nuevo, simplemente estoy diciendo, que si nosotros apelamos al desarrollo del individuo y logramos pequeños grupos de pervivencia educativa, pervivencia económica, discutimos una nueva historia, uno podría hacer frente al mercantilismo.

Cada individuo que existe quiere sus propios intereses, es normal, no es malo ser egoísta, no hay que darle una categoría moral al egoísmo, es una premisa de convivencia porque las personas quieren sobrevivir, quieren sus cosas, quieren una buena educación, una buena salud, entonces es algo naturalizado en el individuo.

El problema no es más que, hay una estrategia para que sólo ciertos grupos tengan derecho a eso, los demás no. Las demandas de los indígenas, mestizos, de los más pobres, son tachadas de ser egoístas y malas.

El mercantilismo tampoco surgió ahora, siempre hemos sido mercantilistas, solo que ahora lo vemos más, ¿usted no quiere ipod nuevo? Efectivamente hay una estrategia de consumo, pero hemos sido consumidores desde siempre.

El detalle está en que nosotros a pesar de que teóricamente podemos combatir al neoliberalismo, pero nuestra conducta es muy coherente con lo que el mercado quiere.

No puedes ser tú un liberador teórico, si la cotidianidad corresponde al mundo neoliberal, no puedes ser si no falso, entonces hay una fractura entre la teoría y la práctica.

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