Cómo la publicidad manipula tu olfato para hacerte comprar compulsivamente


“El fin justifica los medios”, reza la famosa sentencia. Con base a esta frase, las empresas utilizan cualquier método para percibir cuantiosas ganancias

El bombardeo publicitario es un sistema invasivo que prácticamente puede llegar adonde se lo proponga. Penetra a través de todos los sentidos alterando la vida del consumidor, sin importar la necesidad que éste tenga en adquirir el producto. Todos los sentidos pueden ser manipulados con un solo fin.

El empleo de herramientas aromáticas y sonoras en la publicidad no es accidental. A diferencia de los otros sentidos, el olfato tiene una conexión directa a la parte emocional del cerebro.

“Evolutivamente, las emociones provocadas por los olores pueden ser muy variadas, pero existen algunas que las traemos tatuadas genéticamente, como el deseo sexual, el asco, el miedo y ciertos comportamientos sociales. A partir de la percepción olfativa, el humano hace un juicio para determinar si tal o cual cosa se puede ingerir, tocar, es seguro estar cerca de, es seguro tener sexo con… y las agencias publicitarias tienen muy bien estudiadas las reacciones del cuerpo humano.

En Estados Unidos, la compañía Inscentivation es dueña de un aroma que incrementa en un 45% el uso de máquinas tragamonedas en los casinos, mientras que en el Reino Unido, Bodywise posee un olor que ayuda a que las ventas de sus productos aumenten un 17%.

Se sospecha que en varios bancos alrededor del mundo utilizan este método para atraer más clientes, más inversión, más ahorros.

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