Violencia contra la Mujer

“Empezando a deconstruir los muros para construir Puentes”

Por Johanna Barrios

Hoy amanecí recordando diversas historias; historias personales, de mis abuelas, de mis amigas, de mujeres desconocidas, incluso personajes de la televisión. Estas historias, efectivamente, reflejaban el sentido y la importancia de este tema, y es que más que conceptos, son realidades que las mujeres hemos vivido; incluso algunas lo hemos superado (aunque no por completo, les confieso), y es que esas historias aún inconclusas y aparentemente sin final feliz, son las que debemos deconstruir, es importante partir entonces, de la deconstrucción de la actual “naturalización de la violencia hacia la mujer” y en este sentido, no puedo dejar de pensar el la publicidad, en los comentarios machistas y misóginos, en la lucha diaria de reflejar nuestras capacidades intelectuales y humanas, mas allá de las formas y de la objetivización de nuestros cuerpos.
Muchas mujeres y hombres, hemos estado sumergidos en esta violencia, y quiero iniciar en este sentido, con los hombres:
-A los hombres, se les enseña que son Hombres cuando tienen una mujer bonita (es decir, buenota), es el “trofeo” y él se vuelve el pilas y si tiene varias, mejor.
-también se les enseña que es la cabeza del hogar, y Dios me guarde con Dios me libre si la mujer gana más.
-Que un hombre, acepte públicamente que Ama a una mujer, que desea que sea plena, feliz e independiente, les parece ridículo y vergonzoso, pero si le dice a la mujer, “en lugar de cerebro tenés una piedra en la cabeza” o que seguro “quien va conduciendo mal seguro es una mujer”, pues se le acepta y se le aplaude con sonrisas y carcajadas.
-si un hombre “colabora” en casa, ya que “no es su responsabilidad”, no duden que más de algún amigo, lo tratará de mandilón, de poco hombre.
Y, entonces, sin darse cuenta, se vuelven de a poco, y luego de a mucho, cómplices y victimarios de esta violencia, incluso algunas mujeres que hemos crecido bajo esta visión del mundo, reafirmamos y validamos estas conductas, y criticamos, tachamos y sancionamos a aquellas mujeres que por conciencia personal o por factores educativos, son conscientes de sus derechos, y no solo esto “LO PONEN EN PRÁCTICA”, al ponerlos en práctica, se liberan de una historia ancestral, y asumen una nueva responsabilidad, la cual está llena de muchos SI, por ejemplo:
SI a la libertad de expresión
SI al derecho laboral
SI a la educación, a ser profesional y ejercer
SI a tener una propiedad, por la que han trabajado arduamente
SI a tratar y ser tratada con amor
SI a escoger a su pareja, decidir, forjar su destino
SI a tratar con respeto y ser tratada de la misma manera
SI a evidenciar las capacidades intelectuales y la belleza interna
SI a ser persona, a ser mujer con igualdad de Derechos y condiciones.

Para estas valientes mujeres, han quedado atrás los “NO”, de los cuales nos habla la violencia que aún encadena a Hombres y Mujeres de nuestra sociedad, que aún opaca y lastima a parejas, a familias y sociedades. Es por eso, que cuando hablo de derribar los muros, específicamente me refiero a :
NO más violencia verbal, los insultos, las palabras ofensivas y burlas no son útiles para nadie.
NO más violencia patrimonial, las mujeres somos buenas administradoras y tenemos el Mismo Derecho a tener propiedades, no solo por el factor económico, la Independencia y libertad económica es una necesidad humana.
NO más violencia psicológica, créanme, el decirle a una mujer ¡Qué gorda estás! ¡ya ni te arreglas! ¡cómo sos de bruta!, no solo no sirve, desvaloriza, lastima, daña de manera permanente, a ella y quienes le rodean.
NO más violencia física, la era de las y los cavernícolas ha quedado atrás, con golpes no nos volvemos más inteligentes y eso de “quien te quiere te aporrea” aquí entre nos, es una gran mentira.
NO a la violencia sexual, el acoso, las frases vulgares, los comentarios sexuales, evidencian la estupidez de quien lo dice, pero no son gratos para quien los recibe.

El amor y hacer el amor, es maravilloso, deben experimentarlo y vivirlo para darme la razón, pero como dicen las abuelas “a la fuerza ni el agua es buena” y el sexo NO es la excepción.
Por eso, hoy les invito, a replantearos nuestra convivencia sin violencia, sin agresiones, sin herir; hagamos de este proceso equitativo, un puente entre Hombres y Mujeres para construir mejores sociedades, para ser mejores seres humanos.
No puedo dejar de mencionar que en algunos momentos de la Historia, ha habido Mujeres y Hombres que han visto la importancia del tema y lo han dejado claro, reflejado en la Constitución de la Política de la República, en las leyes laborales, en la Ley de Prevención y Erradicación de la Violencia Intrafamiliar, así como en la Ley de Dignificación y Promoción Integral de la mujer, las cuales reflejan que:
“una injusticia hecha a una sola mujer, es una amenaza para todas”.

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