Realizan foro sobre minería en la Usac

Por Selvyn Curruchich

 “Ellos no llegaron diciendo que iban a explotar la madre tierra, (…) ellos dijeron que iban a sembrar orquídeas” denunció Humberto Velásquez, líder comunitario de Kolol Qnan Tx’xotx’ “Defensores de la Madre Tierra” en idioma Mam, aludiendo a la estrategia usada por Mina Marlin para establecerse en San Miguel Ixtahuacán, San Marcos.

 Velásquez fue uno de los panelistas del foro “La Explotación Minera en Guatemala” realizado el pasado 9 de octubre en el auditórium de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad de San Carlos de Guatemala –USAC- y organizado por el Instituto de Investigaciones Políticas y sociales “Dr. René Eduardo Poitevin Dardón” de la citada Escuela.

 Humberto, reveló imágenes con niños de las comunidades que presentan enfermedades de la piel a causa de la contaminación medioambiental, según dijo. Además fue mostrando en orden cronológico fotografías de cómo el cerro año con año ha ido desapareciendo hasta convertirse en un enorme agujero, tal como se observa en la actualidad. “Era un cerro sagrado, donde nuestros antepasados se reunían y realizaban sus ceremonias y cómo ahora que llegó la empresa este cerro ha desaparecido”, señaló.

 En tanto la Gremial de Industrias Extractivas afirma con spots de radio que “con los recursos de aporte voluntario más el pago de regalías, (…) Guatemala tiene la oportunidad de mejorar la infraestructura, salud y educación de sus habitantes”, a esto se suma la campaña mediática de mina Marlin sobre el desarrollo que ha llevado a los municipios donde está establecida.

 Sin embargo Velásquez pregunta “¿cuál será ese desarrollo que ellos pintan en la televisión?, donde muestran bonitos bosques que están reforestando. Allá no se ha visto nada. Pero yo les digo, no me crean a mí, vayan ustedes allá, vayan a investigar”.

 La ambientalista Magalí Rey Rosa, en su intervención afirmó que, “las compañías mineras de oro no van por ahí buscando el metal para el desarrollo de los pueblos, van por la ganancia”. Se lamentó también que la actual ley de minería “no tiene ningún tipo de salvaguardas ambientales, de salud o humanas para la gente que vive en esos territorios”.

 Rey Rosa expuso además que, un agricultor de las comunidades cercanas a la compañía minera “usa un promedio de 20 a 30 litros de agua por día; mientras la mina usa 250,000 litros de agua por hora, las 24 horas del día y 365 días del año”. Esto lo ve como una competencia feroz por el agua y que ello constituye el primer problema serio de las comunidades.

 Concluyó diciendo que Guatemala no está preparada en el tema de minería, al menos no de aquí a 10 años, “cuando tengamos una Ley de Minería decente, un Ministerio de Energía y Minas decente”.

 Los asistentes al foro, en su mayoría estudiantes, inquietos preguntaron sobre cómo ayudar a la gente que ya cohabita con las compañías mineras o que rechazan la instalación de las mismas. En respuesta, Rey Rosa indicó que se les puede dar acompañamiento moral, pues les hará saber que no están solos en la lucha.

 

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