Las dinamitas de Nobel, Vargas Llosa y Assange

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

Por lo visto, el único galardón que merece Assange – según Inglaterra, Suecia y EEUU – es la extradición, el juicio y la condena. ¿Quién decreta quien debe o no recibir galardones en el mundo? ¿De donde provienen esas verdades infalibles? ¿Quién tiene la autoridad moral para decidir quién es defensor o defensora de la paz y quién no?

Desde una primera aproximación al sonado caso de WikiLeaks nos es difícil no citar el texto de San Juan: “Y conocerán la verdad y la verdad los hará libres” y como no recordar lo acentuado por Karl Marx: “Es en la práctica donde el ser humano tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento”. Indudablemente los documentos develados por WikiLeaks sacaron a luz verdades intencionalmente ocultadas a la opinión pública. La ironía que iremos desmadejando radica en que Julian Assange es rechazado y enjuiciado por el país que alberga la Real Academia de las Ciencias de Suecia-Instituto Karolinska, sede del  premio Nobel, que para muchos podría ser entregado a Assange.

 

Assange, uno de los 9 miembros asesores de WikiLeaks, en las últimas semanas ha ocupado los principales titulares al haber sido acogido – el pasado 16 de agosto – en calidad de asilado político en la Embajada del Ecuador con sede en  Londres.[1][1] La gota que desbordó el excedido vaso de improperios mediáticos vertidos en contra de Assange fue el artículo del literato Mario Vargas Llosa (Julián Assange en el balcón, La República/26/08/12) en donde vulgar e ideológicamente se une al concierto mediático en contra de la organización informática que develó un sinnúmero de redes de corrupción a escala mundial.

El formato conspirativo – como el ejecutado por el literato – esta asegurado en contra de toda aquella persona u organización que ose señalar las redes de corrupción internacional principalmente las ideadas al interior de los EEUU e Inglaterra. La estrategia conspirativa es construir acusaciones de índole sexual. No olvidemos a Dominique Strauss-Kahn quien se atrevió  cuestionar el fallido consenso de Washington y su caduco modelo neoliberal, obteniendo como consecuencia su persecución por acoso y violencia sexual a dos mujeres, la mucama de origen africano y una periodista francesa. De esta manera se impidió la postulación de Strauss-Kahn a los comicios electorales franceses y se logró excluirlo estratégicamente de la dirección del Fondo Monetario Internacional, la jugada perfecta. Lo neurótico del hecho es que la pos moderna inquisición se genera y expande desde los escenarios donde supuestamente se promueve, defiende y galardona modelos de valores éticos y morales de escala mundial, como en la cuna del nobel, Suecia.

Esta Suecia que galardonó al literato Vargas Llosa rechazó la solicitud de residencia realizada por Assange el 18 de agosto de 2010. Assange optó por el escandinavo país al considerarlo referente defensor de los derechos humanos. La misma Suecia que galardonó al literato Vargas Llosa, tres días después  de la solicitud de residencia de Assange  ordena su detención por delito de violación sexual, motivo por el cual se solita su extradición de Londres a Suecia.

Por lo visto, el único galardón que merece Assange – según Inglaterra, Suecia y EEUU – es la extradición, el juicio y la condena. ¿Quién decreta quien debe o no recibir galardones en el mundo? ¿De donde provienen esas verdades infalibles? ¿Quién tiene la autoridad moral para decidir quién es defensor o defensora de la paz y quién no?

Está claro que mucho de los galardones de nivel internacional son destinados para legitimar teorías, modelos institucionales y luminarias rendidos al servicio de la promoción, defensa y perpetuación del modelo neoliberal. Lo que nos llama la atención es que tanto la Real Academia de las Ciencias de Suecia-Instituto Karolinska como el literato se olvidan de algunas consideraciones  registradas en el testamento de Alfred Nobel, el cual muy bien podría hacerle merito a más de un líder y lideresa de opinión publica, como Assange o algunos personajes oriundos de los países No Alineados o de los considerados países del “Eje del mal” (axis of evil).

Alfred Nobel dio estrictas indicaciones ha ser consideradas para la entrega de los premios. Personas que hayan realizado inventos o descubrimientos de beneficio para la humanidad como en las áreas de física, química, fisiología y medicina, así como en la literatura. Pero, de igual forma, Nobel, señaló al final de las lista de sugerencias lo siguiente: “una parte (de la fortuna será destinada) a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz”. El autor de La Tía Julia y el Escribidor desconoce que lo realizado por Assange, le guste o no, es causal suficiente como para que el perseguido político pueda ser nominado como candidato al premio Nobel de la paz y mucho mas que eso aún.

 

Pero, ¿cual serían los méritos de Assange para pretender calificar al Nobel?

Un día antes que concluyera la presentación de candidatos al premio Nobel de la paz (03 de febrero de 2011) la Agencia RT publica la solicitud que el diputado Noruego Snorre Valen de la Izquierda Socialista realizó en favor de Assange. El diputado propuso a la web WikiLeaks como candidata al premio Nobel de la paz. El diputado argumentó que WikiLeaks es “una de las contribuciones más importantes de este siglo a la libertad de expresión y la transparencia”, como informó RT.

Tres días después de la publicación de la solicitud de Assange como candidato al premio Nobel de la paz, el 6 de febrero de 2010, en el mismo portal de la Agencia de noticias RT se informó que el soldado norteamericano (24) Bradley Manning – informante de WikiLeaks – había sido propuesto por parlamentarios de Islandia como candidato al premio Nobel de la paz. La propuesta fue publicada por la diputada colaboradora de WikiLeaks Birgitta Jónsdóttir.[2][2]

Lo que nos parece de suma contradicción es que el literato galardonado haga explicita su posición en contra de Assange – seguramente ilegal, pero para muchos éticamente legitimas – restando importancia a la develación de actos corruptos de todo tipo (de orden político, económico, militar) señalando : “WikiLeaks difundió, mostró, aparte de una chismografía menuda, burocrática e insustancial, abundante material que justificadamente debe mantenerse dentro de una reserva confidencial, como el que afecta a la vida diplomática y a la defensa, para que un Estado pueda funcionar y mantener las relaciones debidas con sus aliados, con los países neutros, y sobre todo con sus manifiestos o potenciales adversarios”.[3][3]

Es vox populi que la libertad que defiende el literato se llama free market, libertad de compra y venta. En esto se resume las libertades defendidas por el galardonado. Indudablemente es un derecho comprar y vender, pero las otras libertades – que en su primavera socialista el literato defendió – brillan por su ausencia en la retorica argumentativa de sus últimas columnas periodísticas. Se olvida el literato que Assange ya ha sido premiado por organizaciones internacionales como Amnesty International UK Media Award el 2009, por exponer asesinatos extrajudiciales en Kenia distribuyendo y publicando la investigación de Kenya National Commission on Human Rights (KNCHR) Kenya: The Cry of BloodExtra Judicial Killings and Disappearances y ha sido reconocido como periodista por el Centre for Investigative Journalism.

¿Desconoce el literato que Assange fue galardonado con el Sam Adams Award de la Revista TIME siendo elegido como vice-campeón de person of the year? ¿Desconoce el literato que en abril de 2011 Assange fue considerado entre las 100 personas más influyentes en el mundo? ¿Desconoce el literato que el diario Le Monde – medio que colaboró con WikiLeaks publicando el documento Leaks – lo nombró persona del año obteniendo 56% de votos en su encuesta online? ¿Desconoce el literato que en febrero de 2011, Assange, fue premiado con el Sydney Peace Foundation gold medal por la Fundación Paz Sydney de la University of Sydney por su “excepcional coraje e iniciativa en la búsqueda de los derechos humanos.” ¿Desconoce el literato que en los 14 años de existencia del premio aludido son cinco personas las galardonas: Nelson Mandela; Tenzin Gyatso, Dalai Lama; Daisaku Ikeda; y Assange?

¿Desconoce el literato que en junio del 2011 Assange fue premiado con Martha Gellhorn Prize for Journalism señalando: “WikiLeaks ha sido retratado como un fenómeno de la era de la información, lo cual es. Pero es mucho más. Su objetivo de justicia a través de la transparencia es el más antiguo y la mejor tradición del periodismo”? ¿Desconoce el literato que en el 2011 Assange recibió el premio Walkleys en la categoría Most Outstanding Contribution to Journalism en Austrañia?

El literato resbaló escandalosamente en su artículo. O, deberíamos pensar que todas las instituciones arriba aludidas fueron estúpidamente engañadas por este “oportunista” como califica el literato peninsular al perseguido político: “vivillo oportunista que, gracias a su buen olfato, sentido de la oportunidad y habilidades informáticas,  montó una operación escandalosa que le dio fama internacional y la falsa sensación de que era todopoderoso, invulnerable y podía permitirse todos los excesos”.[4][4]

Si Assange cometió o no violación de insole sexual esto tendrá que ser demostrado y el aludido tendrá tarde o temprano que comparecer ante la justicia. Claramente, el exjuez español Baltasar Garzón, abogado de Assange señaló: “Julian Assange tiene que responder ante la justicia sueca, desde el principio lo quiere hacer, sólo ha pedido una serie de garantías mínimas que eviten su extradición o su posibilidad de entrega a un tercer país, en este caso a Estados Unidos”.[5][5]

Estaremos atentos para ver si con la misma ilustración liberal el literato califica de “vivillo oportunista” al premio nobel de la paz  Desmond Tutu quien llamó a Tony Blair y George Bush Jr. “matones de barrio” solicitando  juicio para ambos por llevar adelante la atroz guerra contra Irak de 2003 ocasionando miles de perdidas humanas y dividiendo al mundo suicidamente.[6][6]

A todas luces queda claro que la verdad tiene un alto costo. Assange y toda aquella persona que se embarcó en este difícil y complejo proyecto de traer a la luz lo oculto, lo extremadamente clasificado como TOP SECRET, tiene que tener en cuenta que le “pasaran factura” por lo hecho. Y, ¿quién dice algo del atrevimiento que llevó a Alfred Nobel a la invención de la dinamita, explosivo que perfora el vientre del planeta (minería indiscriminada) y el de cientos de seres humanos?

Por las razones antes expuestas y por todas aquellas que quedan sin exponer, Assange, podría, corajudamente, ser legítimamente candidato y ganador del premio Nobel de la paz. Para que suceda tal hecho tendría que “dinamitarse” éticamente desmoronando la orientación ideológica por donde transita políticamente el ambiguo galardón.

 


 

Publicado por Con Nuestra América

 

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