Electo Comandante General, La Batalla Empieza

Mariano Portillo
mantonoportillo@hotmail.com
 

El país se enfrenta entre el “crimen y el desarrollo” y entre el “populismo y la democracia”.

Delimitado el territorio nacional como campo de batalla, con el fin del control del territorio  y la erradicación del crimen.  Inverosímil o realidad, suceden en las películas, pero está a punto de ser una realidad en el país -eso se espera-, la que se podrá sentir y ver, porque no hay otra salida, el país está en la frontera de los países del Norte, e inmediatamente por el Sur: El Salvador, Honduras, Belice, seguidos por el resto de los países del istmo Centroamericano. Constituyendo estos últimos, el puente que une el Sur con el Norte del continente americano.

Guatemala como sistema tiene entradas del sur -y del norte-, estas interactúan dentro del país para producir salidas, muchas de estas son ilegales. Así como entra insumos y materia prima necesaria para agricultura y la industria; productos de consumos nacional; igualmente entran otros que van en tránsito, unos en la ilegalidad por no cubrirse las  obligaciones, sino también porque algunas de ellas son sustancia y productos prohibidos. Dando origen a la corrupción, contrabando, evasión y el narcotráfico. En si estamos frente a lo que se le conoce como “el crimen”.

Somos literalmente un puente, que facilita  tanto lo lícito como lo ilícito. El norte quiere control y nosotros paz. Por lo mismo somos importantes internacionalmente. El sistema será eficiente en el control, dependiendo de la administración que se tenga, determinándose tres opciones básicamente: a) facilitar las acciones del crimen; 2) oponerse radicalmente a las acciones criminales y c) mantener una posición indiferente. A esta altura no hay otra opción viable que la segunda, aunque la tercera ha sido el denominador común de los gobiernos, porque ha sido claro, que ninguno de todos se ha pronunciado abiertamente a favor del crimen. Si fuera así, seriamos el único país del mundo, que se consideraría criminal.

Somos el centro de atención por la batalla anunciada, de la que sabemos de ante mano quien será el ganador. Porque no podemos desestimar nuestras leyes, el pueblo y el ejército, que juntos son superiores y mucho más poderosos que  los intereses y acciones de los criminales.

Electo el Comandante General (Presidente Constitucional de la República); el ejercito fortalecido  y en listados los aliados (a través de los acuerdos internacional);  estarán listas las primeras acciones que desatará la batalla contra el crimen. Del 2012 – 2017 será el periodo de operaciones, no deberían considerarse las acciones sospechosas -por lo controversial y violenta que podrían ser el principio-, porque la batalla ha sido advertida.

Esta historia terminara con el fortalecimiento de nuestra legislación, un pueblo que disfrutara del bien común y un ejército listo para continuar con la defensa de la soberanía y el sistema democrático.

El liderazgo es importante para librar al país de sus enemigos y para que no se desvíe la nación del objetivo central de alcanzar el desarrollo económico y social que tanto se demanda. El nuevo presidente se encuentra justamente en un momento especial para ejercer ese liderazgo,  por lo que sus posibilidades de éxito son mayores de las que lograron los otros gobernantes de la época democrática reciente. Es oportuno recordarle que no olvide lo que Dijo Tito Libio -antes de Cristo- y Maquiabelo en el año 1,515:  1) disminuir las grandes desigualdades económicas y sociales; 2) que se potencialice la participación en la conducción del gobierno en la medida de lo posible, tomando en cuento a los representantes de las diferentes clases sociedad y 3) que el gobierno no debe dejarse conducir por un hombre superior, ni por ningún grupo elite; la conducción la debe hacer el Presidente considerando las necesidades de las mayorías.”

A pesar que estas se dijeron y se recomendaron para la gobernabilidad hace ya mucho tiempo, los gobernante las ignoran –muchas veces a propósito-, trayéndole a él, a su organización y al pueblo, secuelas que detienen el curso del desarrollo económico y social, en el mejor de los casos.

Lo hace aun más interesante cuando uno de los ex presidente del país –el más intelectual de todos- reconoce que es vital para la gobernabilidad y en adición recomienda la frase de un Filosofo inglés: “La política es el instrumento humano cuya esencia es la conversación permanente”. 

Creo que todos estaremos de acuerdo en el deseo de que Dios le de sabiduría al presidente para que pueda hacer suyo estas recomendaciones y así conducir a la nación en la búsqueda del bien común.

 

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