Llamado a un modelo alternativo de inversiones

Alrededor del mundo, ciudadanos están manifestándose y luchando contra la dominación del capital financiero y reclamando democracia participativa y justicia. En estos tiempos de intensa crisis económica, continuamos afirmando que:

Los Tratados Internacionales de Inversiones (TII)–como ser los Tratados Bilaterales de Inversión (TBIs) y los capítulos de inversiones en los Tratados de Libre Comercio (TLC) – son parte de la arquitectura de impunidad de las empresas transnacionales y como tal amenazan la soberanía y constituciones de las naciones, tanto de países en desarrollo como desarrollados, la gobernabilidad democrática y el interés publico.

Los Tratados de Inversiones otorgan a las empresas transnacionales derechos extraordinarios sin obligaciones vinculantes, permitiendo a las corporaciones saltearse las leyes y cortes locales y nacionales y demandar a Estados soberanos por millones de dólares ante tribunales internacionales asociados con el Centro Internacional de Arreglos de Disputas en Inversiones (CIADI), la Comisión de Naciones Unidas sobre Derecho de Comercio Internacional (UNCITRAL), y la Cámara de Comercio Internacional (CCI). No existen, en cambio, tribunales internacionales similares en los cuales gobiernos o ciudadanos puedan llevar a las empresas transnacionales a la justicia cuando sus actividades violan los derechos humanos, sociales, laborales y medioambientales o cuando infringen los requerimientos de las políticas publicas nacionales.

 

Los tratados de inversiones son instrumentos que usan las corporaciones transnacionales para disciplinar y poner presión sobre los gobiernos. Estos Tratados dan un poder sin precedentes a las corporaciones y mantienen a los gobiernos rehenes en su capacidad de perseguir objetivos de políticas públicas. De esta manera, menoscaban los derechos humanos, incluyendo los derechos laborales y derecho a la salud, el acceso a los servicios públicos, medios de vida básicos y la protección del medio ambiente.

 

La liberalización financiera y la protección de las inversiones, promovida por medio de los acuerdos de comercio e inversiones, son causas de la crisis financiera y económica actual. Sin embargo, Estados Unidos, la Unión Europea y el G20 promueven estas políticas de liberalización como una solución a la crisis económica y claramente creando las condiciones para una crisis mas profunda.  Este sistema va a fortalecer aun mas el poder de las corporaciones (el 1%) y otorgar mayores protecciones a los inversionistas, pero en cambio aliena aun mas al 99% de la población.

 

Llamamos  a:

–          Poner un alto a nuevas negociaciones de tratados de inversiones, tanto bajo la forma de TLC como de los Tratados Bilaterales de Inversiones existentes

–          El retiro de los países del CIADI y otros procesos de arbitraje como UNCITRAL y CCI

 

Llamamos a:

– los países desarrollados a parar la presión sobre países en desarrollo para firmar TBIs y provisiones sobre inversiones en los TLCs

– los países en desarrollo a examinar y revisar los impactos de los Tratados Bilaterales de Inversiones existentes sobre los pueblos en sus países

– a las Naciones Unidas a examinar el impacto de estos tratados de inversiones sobre el desarrollo y los derechos humanos.

 

Proponemos en cambio un marco internacional de inversiones alternativo este basado en principios democráticos y que priorice los intereses públicos sobre las ganancias privadas, que:

–          Incorpore obligaciones vinculantes a las empresas relacionado con derechos humanos, económicos, laborales, sociales y medioambientales

–          Excluya los mecanismos de resolución de disputas inversionista- Estado

–          No otorgue a los inversores derechos mayores que a los nacionales

–          Garantice a los gobiernos todo el espacio democrático para implementar políticas publicas en favor de los pueblos y el medio ambiente

–          Incluya el derecho a restringir y controlar los flujos de capitales internacionales especulativos y desestabilizantes

–          Determine que áreas como la salud, los alimentos, los servicios públicos y los recursos naturales deben estar bajo control e inversión publica.

Llamamos a los movimientos sociales y ciudadanos a sumarse a la lucha contra el régimen internacional de inversiones y el poder corporativo y defender las alternativas!!

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