El último KO de Fraizer

Lluís Regàs

Joe Frazier fue el primer boxeador que ganó a Muhammad Ali. Ex campeón del mundo de los pesos pesados, siempre peleó al límite entre la vida y la muerte con el bravucón púgil de Louisville, pero su carácter volcánico se apagó ayer en Filadelfia, víctima de un cáncer de hígado que le diagnosticaron hace un mes y contra el que no pudo luchar. Tenía 67 años.

El boxeo llora la muerte de uno de sus mitos. De un campeón eternamente recordado por el título mundial que ganó en 1970 y, sobre todo, por sus tres gloriosas peleas con Ali, su rival más odiado y, al mismo tiempo, el mito que agrandó su figura. Enemigos eternos, ambos se retroalimentaron.

Frazier (nació en Beuafort, Carolina del Sur) nunca tuvo el carisma de Ali ni su espectacular velocidad de piernas, pero su gancho de izquierda era devastador. Letal. Y el 8 de marzo de 1971, en el Madison Square Garden de Nueva York, Smokin Joe tumbó al gran icono del boxeo mundial en el 15º asalto de la considerada pelea del siglo (ninguno de los dos había perdido antes un combate) que ganó a los puntos.

Ali se impuso en los otros dos enfrentamientos con Frazier. El más épico, promocionado como Thrilla en Manila, fue el del 1 de octubre de 1975. Con un calor asfixiante (40 grados), ambos se castigaron hasta la extenuación y, tras su victoria, Ali proclamó: “Es lo más cerca que he estado de la muerte”.

Joe Frazier y Muhammad Ali, en la gala de los ESPY Awards en Hollywood.

ADN.es / Reuters

La toalla de Futch

Tanto se pegaron que el combate más duro de la historia se decidió tras 14 asaltos maravillosos cuando Eddie Futch, el preparador de Frazier, lanzó la toalla durante el minuto de descanso (el reglamento lo prohíbe) tras detectar que su púgil había perdido la visión. La leyenda cuenta que, en la otra esquina del ring, Ali se había desmayado y, rendido, había pedido que le quitaran los guantes, pero no llegaron las tijeras para cortarlos.

La rivalidad, incluso enemistad, entre Frazier y Ali trascendió la esfera meramente deportiva. A diferencia de su rival, Smokin Joe siempre estuvo orgulloso de ser ciudadano de Estados Unidos y nada le indignó más que Ali le llamara “Tío Sam” y “gorila”.

Miembro del Salón de la Fama, Frazier ganó la medalla de oro en los Juegos de Tokio (1964) y su reinado como campeón de los pesos pesados comenzó en 1970 (tras vencer a Jimmy Ellis) y acabó en 1973, (tras perder con George Foreman en Jamaica). En 1981 se retiró definitivamente con un balance de 32 victorias, cuatro derrotas y un combate nulo.

Frazier, como muchos otros boxeadores, dilapidó su fortuna y su vida no fue nada ostentosa en los últimos años.

ENTRE MAIL

Rafa Martín: “Frazier  encajaba en el gran sueño americano”

¿Qué significa para el boxeo la muerte de Frazier?

Frazier ha sido uno de los grandes boxeadores de la historia. Su trilogía con Ali fue espectacular y será recordado por ser el primero que ganó al ex campeón del mundo en una época marcada por la crisis de Cuba y la Guerra de Vietnam.

Frazier era la antítesis de Ali

Ali, cuya familia era de clase media, representaba a la izquierda radical, se significó contra el sistema y fue desposeído del título mundial tras negarse a combatir en Vietnam. Frazier, en cambio, era de origen humilde y encajaba en el gran sueño americano que dice que se puede salir de la nada y llegar a lo más alto.

¿El Parkinson que sufre Ali tiene su origen en las peleas con Frazier?

No. Los últimos ensayos clínicos están cerca de demostrar que el Parkinson no es una enfermedad degenerativa, sino un virus del tipo de las vacas locas. El padre de Ali tenía Parkinson y no boxeó nunca. Él sufrió más daños tras la paliza que le propinó Larry Holmes al final de su carrera.

Tomado de ADN

http://www.adn.es/deportes/20111108/NWS-1397-Boxeo-Frazier.html

 

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