Buenas noticias en el deporte

Por Álvaro Velásquez –

En la Dieciseisava edición de los Juegos Panamericanas realizadas en Guadalajara, México, Guatemala ha tenido una modesta pero aceptable posición en su ejecución deportiva. Ello a pesar de que el apoyo al deporte en nuestro país es escaso, no obstante los cuantiosos recursos de los que goza la Confederación Autónoma, en donde continuamente se oyen denuncias de corrupción y nepotismo.
En fin que casi todos los esfuerzos de estos muchachos son el resultado de empeños individuales, con cierto apoyo de entrenadores extranjeros (al menos con los muchachos de extracción popular) especialmente cubanos.

Otro elemento importante de estos logros individuales es que, suceden en un marco todavía no comercializado del deporte, pero del que hace falta todavía mucho apoyo y patrocinio. Si se comparan los logros chapines en Guadalajara, con el fútbol profesional, en donde los fracasos son mayúsculos y sistemáticos, se entiende que ramas alternativas del deporte deberían ser más y mejor apoyados, en vez de proseguir con la estafa del la liga mayor futbolera.

Pero al margen de lo anterior, las casi docena de medallas que estos atletas han obtenido hasta ahora, llenan a la sociedad de alegría y orgullo. Y estas buenas noticias llegan justo cuando el país necesita oír de cosas positivas luego del desastre y luto ocasionados por la tormenta del 12-E y que se agrava por la carroña electoralista de varias bancadas opositoras en el Congreso que prefieren esperar hasta después del 6 de noviembre para discutir la readecuación presupuestaria.

Del tema central de esta nota, llama la atención que estos logros deportivos han sido desempeñados por jóvenes de diferente extracción social que a su vez genera la clase de deporte que practican. Lo que quiere decir que la falta de un programa nacional de promoción del deporte, impide todavía la igualdad de condiciones para practicar y competir en las ramas que cualquiera elija. Así, jóvenes de la clase alta se han especializado en tiro fino y vela, donde las herramientas a utilizar son costosas, mientras que los jóvenes atletas de la clase popular urbana y rural, acuden a ramas que involucran su propio cuerpo, como el marchismo y la maratón.

Cosa especial ha sido que la joven de 16 años Ana Sofía Gómez, la atleta más joven de nuestra delegación en Guadalajara, destacara en una rama no tradicional (para nosotros) como es la gimnasia artística. Justo el día miércoles compitió satisfactoriamente en all-around y Viga, mostrando que no hay deporte que no se pueda competir y desarrollar en nuestro medio si tan solo existe la debida planificación al respecto.

Y el triunfo de Ana Sofía es doblemente meritorio porque también es producto del laureado Instituto de Señoritas Belén, en donde su hermana Cristina también es la Presidenta de la Asociación de Estudiantes, lo que indica que de dichas mujeres belemnitas, se seguirá hablando en el futuro.

Para quien quiera verlo, también es evidente que introducir masivamente concursos escolares en materia de deporte y no solo ello, sino también en artes escénicas y ciencias físicas en los institutos y colegios de secundaria, fomentados desde el Ministerios de Educación y empresas privadas, lograría generar un semillero de jóvenes talentos que enorgullezcan más a este país.

Ello exige un compromiso concertado de los liderazgos políticos pero también empresariales, comenzando por fiscalizar la inversión de los recursos de la CDAG. Por el momento, quizá baste con un ¡Felicitaciones, atletas!

www.albedrio.org

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