Sobre las encuestas

Miguel Ángel Sandoval

De muchas maneras los medios de comunicación social se han dado a la tarea de defender la técnica y practica de las encuestas. Con razones o justificaciones, pero todo para no aceptar que se equivocaron de manera grosera. Las diferencias entre una y otra fueron en muchas mediciones de 5  o 10  puntos. En otras ocasiones unas hacia arriba y otras hacia abajo. Y como se sabe, en las fichas de las encuestas se puede hacer micos y pericos para obtener resultados a la medida. En esto hay suficiente literatura a nivel internacional.  Lo más chistoso es que publicadas en un mismo día, daban resultados disparatados. No hay por tanto defensa que sirva para engañar por más tiempo.

Y un aspecto que se deja de lado, es que en el Canal Antigua, los comentadores, algunos de los cuales considero amigos, y todos columnistas  de medios, se dieron a la tarea de masticar las encuestas de manera pública día tras día y con todos los invitados. ¿Para que me pregunto? ¿Si son tan serios, no dudaron en algún momento de las cifras? ¿Y porqué en una publicación hecha en elPeriódico, uno o dos días ante de las elecciones afirmaron resultados que la votación desmintió en 16 o 17%? ¿Y porqué el silencio posterior?

En el terreno electoral y las encuestas, habría que mencionar que entre encuestas prescindibles y explicaciones que pretenden prolongar la manipulación, vimos que en ningún caso o de manera muy  superficial no hubo abordaje a fondo de los programas planteados por los diferentes binomios. Es una asignatura pendiente. Incluso se llegó al colmo de la banalidad al ´presentar análisis sesudos de los comerciales infames de las diferentes candidaturas. ¿Falto quizás el análisis de cuál era la mejor dentadura? ¿O el mejor peinado?

Hay  asuntos que deben ser aclarados. Si una encuesta se hace con datos serios, con una metodología igualmente seria, y con encuestadores adiestrados y gente de gabinete que sepa de estadística y de leer los datos, es posible pronósticos ciertos, seguros, serios.Luego hay otro aspecto que merece la pena ser aclarado. Y me refiero a la relación entre los medios y las empresas de encuestas. Hay o no independencia, hay o no participación financiera de los medios en las firmas que hacen las encuestas, y finalmente, ¿Cuál es la urgencia de publicar datos generalmente falsos o falseados, improvisados o superficiales?

En otro orden de ideas, la manida figura de que la encuesta es una foto fija o móvil el día de la toma de la muestra me parece que es necesario dejarla de lado pues es una formulación para estúpidos o gente de plano ignorante y manipulada. Es lo mismo la idea de que el día de la votación es una fiesta cívica y que para subrayarlo se pone marimbitas en todos los centros importantes de votación ay, ay, ay.

Con una encuesta, hay que estar avisados, se puede obtener el resultado que se quiera, y para ello las fichas que se utilicen y la formulación delas preguntas es la base. Aquí no hay misterio. Preguntar, por ejemplo, es usted racista, o en su defecto, usted cree que hay racismo, claro que cambia resultados. No ver esto es miopía absoluta, y por ello la defensa que se ha hecho en elPeriodico de las encuestas es mala, prescindible, nota de color, pero no análisis serio. Me disculpan y me perdonan de una buena vez.

Finalmente es necesario convenir, a pesar de cualquier excusa, que la manipulación de las encuestas tiene relación con el comportamiento electoral de muchos o pocos pero que tiene, tiene. Es lo mismo con los programas de opinión profesional y las notas de opinión en los diferentes medios de comunicación. Por ello mi recomendación para que se constituya una comisión que en el caso haya encuestas, sea el instrumento de transparencia. Es lo mínimo que se puede hacer por la democracia que, del diente al labio,  tanto se defiende.

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