Entre los Líderes y el Sistema

Mariano Portillo

mantonoportillo@hotmail.com

“Porque son ellos los que tienen el poder económico suficiente para llevar a dos de los que representan sus intereses, a la segunda vuelta electoral.  De allí, en adelante, dejan que escoja el que quiera el pueblo “soberano”, que de todos modos, para donde vaya, se clavará la espada.

(…) Hemos esperado que los criminales logren la seguridad y justicia en el país; esto es, como poner a los lobos a cuidar ovejas, tarde o temprano, saciarán su hambre.

(…) No podemos seguir haciendo lo mismo y esperar resultados milagrosos.” M. Portillo. Artículo: Intervención Tácita, Implícita o Sobreentendida.

El problema del país radica en la deficiente realización de la democracia y como consecuencia de ello, la dormancia del desarrollo integral y sostenible.

El costo que se paga por no realizar la democracia, es equivalente al valor del desarrollo integral y sostenible que no se recibe. Los beneficios serian muchos mayores a niveles insospechados comparados con los que se han probado hasta ahora.

Los hombres y las mujeres íntegros que creen en la democracia, son en los que la sociedad debiera delegar la dirección del desarrollo.

La democracia no funciono desde el principio, porque las campañas electorales están financiadas por los que tienen intereses particulares o criminales.  Las campañas deben de ser financiadas por el Estado, para que los partidos y líderes políticos respondan solo a la sociedad, -aquí hay que aclarar, si la política es de nación o es de los criminales-.

La democracia es el “gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, -como la define Abraham Lincoln en su histórico discurso-.  Esta no es la caracterización de la democracia para el país, sino, el “gobierno de la élite, por la élite y para la élite”.   ¿Qué desarrollo tendría el país, de seguir así? Solo se marcaría aún más, las diferencias sociales.

Muchos líderes hombres y mujeres son buenos, –entendida esta como la tendencia natural a hacer el bien-;  o bien, es todo aquello que lo sociedad considera que no es malo-.  ¿Por qué en el poder se convierten en malos?  La respuesta es simple, llegan al poder con el apoyo de los que tienen intereses particulares, a lo que se le llama élite y en el peor de los casos del crimen.  ¿Cómo es eso, si el pueblo es el que vota?  El pueblo vota por lo que cree que es la verdad. Pero la mentira parece igualmente verdad.  La única forma para probar la verdad es observando sus frutos y estos se dan cuando ya están en el poder o bien ya han terminado el periodo para el cual fueron electos, para esa fecha ya es muy tarde.  Lo único que queda, es confiar en la reputación -que es el reflejo del prestigio- del candidato y la garantía que el estado en representación de la sociedad, le ha financiado la campaña, por lo que no tendrá deuda con ninguna élite o grupo criminal.

Los conceptos claves en la búsqueda de los líderes políticos idóneo, son:  reputación y financiamiento del Estado.  Ya en el ejercicio del poder, es la consulta social y la transparencia, los que, los legitimará como representantes del pueblo. Si el resultado fuera negativo, se le castigará negándosele el voto en la próxima contienda electoral.  A pesar que se justificarán diciendo que los políticos son vendedores de esperanza y todo dependía de la situación del país, las que no contribuían para su realización.

El financiamiento a los partidos políticos y a los políticos por parte del Estado, es algo que la población difícilmente aprobaría; porque, se vería como la entrega de un premio para quienes no se lo merecen, o bien, sería visto como el premio al arte del engaño, la trampa, la deficiencia, la corrupción, etc.  Desde ese ángulo estaríamos de acuerdo; pero si es para mejorar el sistema, el esfuerzo y riesgo valdrá la pena.

Los partidos y los políticos, deben tener como única meta el servicio a la comunidad y el bien común o el bien mayoritario, desde una perspectiva ideal o por lo menos que se esfuercen lo más que se pueda.

Para hacer “el bien” no se necesita de procedimientos democráticos, ni legislación alguna, basta con que la acción esté dentro de los conceptos del mandamiento de Dios, -“…amar a tú prójimo como a ti mismo”-.  En este caso, “tú y Dios son más que mayoría”.

Pero, para la convivencia social, el máximo acuerdo o el consenso es importante para que el sistema funcione.  Los intereses de las grandes mayorías llevarán al país al desarrollo integral y sostenible.  Dicho de otra forma, el desarrollo es posible, si se practica la democracia. Pero también es cierto, que “la democracia no fructificara en la pobreza”.

La democracia se puede ver si está funcionando,  a través de los satisfactores que contribuyen al desarrollo integral; como ejemplo: seguridad, justicia, trabajo, salud, educación, etc.  Sin privilegiar el orden.

¿El líder tiene algo especial que hacer o dejar de hacer?  Claro que sí. Si se tiene un alcalde, gobernador o ministro corrupto, a pesar que es una parte del conjunto, el sistema está contaminado.  Cuando se habla de “sistema”, se refiere al conjunto de instituciones interactuando para producir resultados, si el proceso está mal, los frutos serán malos.  Lo peor que puede suceder, es que el presidente sea el corrupto, por ser la cabeza, distribuye la contaminación dentro de todo el cuerpo o sistema estatal.

El líder comprometido con el pueblo; en la campaña, como en su vida privada, debe de mantenerse al margen de los enemigos de la democracia y del desarrollo, ya sean estos evasores, contrabandistas, corruptos, narcotraficantes, etc.  No es nada fácil, el no contar con ese apoyo, solo les quedaría el del pueblo empobrecido.  De allí la importancia del financiamiento del Estado, como representante de los intereses de la nación.

Siempre ha existido intervención, pero no tácita, implícito o sobreentendida, esta, es directo y palpable; y no nos han pedido opinión, ni parecer; estos son nada menos que los criminales del país que se expresan en la evasión, contrabando, corrupción, narcotráfico etc.; y desde luego, en coordinación con el crimen internacional.

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