El Despecho, Inminente Ruina del Necio


Mariano Portillo mantonoportillo@hotmail.com

El sentimiento de venganza o resentimiento por algún desengaño, menosprecio u ofensa, se define como “despecho”. Cuando este surge en personas “necias” -tercas u obstinadas-, quienes ejecutan con imprudencia, ignorancia o presunciones; el ímpetu con que se expresan suelen ser extremas, -con consecuencias terribles e irreversibles-, su ruina se puede vaticinarse con poco margen de error. El futuro esta llenos de tormentos para aquellos que consideren líder a los necios en condiciones de despecho. Los pronósticos suelen ser: que se hundirán aceleramente con él.
Las emociones y los sentimientos casi siempre terminan en errores cuando no son producto del razonamiento. Para evitar los errores, se sugiere los pasos descritos a continuación, más aún, si consideran tener algunas características que lo identifican como necio:
-Determinar los principios, valores y concepciones, que regirán los actos –como él Norte a la brújula-. Los mejores son los que la sociedad acepta como buenos.

-Identificar los actores y definir sus perfiles. Estos son todos aquellos que nos acompañan en el proyecto y a los que afectaran nuestras acciones.
-Caracterizar la realidad en que vivimos (diagnostico). Considerar siempre que es relativa, porque es nuestra percepción; aunque que se haga el mayor esfuerzo, ya que esta, estará influenciada por nuestra miedos, ambiciones y esperanzas. Se sugiere prudencia para sacar conclusiones. Lo que es bueno para unos, no necesariamente lo es para otros.
-Cuantificar los recurso disponibles: humanos, materiales…
-Enlistar las acciones –incluir los tiempos y responsables- que harán modificar la realidad, ideal sería si estos contribuyen a la reforma y modernización del Estado.
Solo con sus propios errores pareciera ser suficiente para que los necios alcancen sin más esfuerzo, su ruina. Si esta, está acompañado de sentimientos de venganza (despecho), hará que la caída sea inminente y acelerada. Para los observadores, lo que les queda no es más que sentarse, que con poca paciencia podrán presenciar los acontecimientos en precipitosa caída libre. No solo se divertirán –sin tener que ir al teatro-, sino, también serán testigos históricos de los errores que se repiten cada cuatro años.

Descripción de algunos errores que pudieran cometerse por despecho, necio, o ambos:
-Participación a ciegas: insistir en participa sin plan B, -por lo menos-, es indicador que no se cuenta con un diagnostico o si se tiene no se le dio la importancia. Aun, cuando se sabe de ante mano que existen limitaciones que imposibilita alcanzar la meta. Es un error estratégico.
-Tratar de endosar el voto: “el voto, generalmente no se puede endosar”, las personas quieren al original, no a la copia, si mucho, este llegara a ser el original de la copia. Se puede sugerir que vote por tal opción, pero de antemano se sabe que la ley garantiza al elector que el voto secreto, por lo tanto no es objeto de investigación por obvias razones.
-Llamar al voto nulo o en blanco: Una es que los líderes no tengan opciones por necios y la otra, que la gente quieran acompañar al necio en su desilusión. Por lo general no sucede así, la gente siempre tiene otra opción, sino la buscaran y de seguro la encontraran. El electorado es igual que los consumidores, que cuando en el mercado no encuentran manzanas, en sustitución llevan melocotones. Las personas tienen esperanzas, necesidades y miedos, por esas razones, se definirán tarde o temprano por una de las opciones existentes. A no ser que no exista alternativas, tendría que votar nulo o dejar la papeleta en blanco, por lo menos dejaría con ese acto, el mensaje de que están de acuerdo con la democracia, pero demanda más responsabilidad de los partidos políticos en la selección de sus candidatos ya que en este caso no hay sustituto. El llamado a votar nulo o en blanco, por lideres despechados, será poco escuchado y mucho menos atendido. La gente quiere sobrevivir y por ello lucha y no va a dejar de luchar por una necedad acompañada de sed de venganza. El capricho no es una opción.
-Tratar de ganar cuando se ha demostrado incapacidad: la mejor campaña para el oficialismo, es una administración eficaz y eficiente, transparente y austera. Las personas no quiere promesas de aquellos que ya cuentan con el poder, lo que quieren son los resultados de lo que prometieron y si pueden mucho mas. Si cumpliera lo anterior, este puede equivales muy bien a una campaña intensa y bien desarrollada. Si no cumplieran, aun con una campaña de primera no daría resultados mayores a los que sacaría sin campaña.
-Ofrecer deliberadamente, sin considerar, como se va a realizar: los ofrecimientos necesitan viabilidad técnica pero especialmente viabilidad financiera. Una oferta sin las dos es populismo. Estas ofertas podrían considerase ofensa para el electorado consciente. Pero, para los que no se dieran cuenta, y por ello votaran a favor, tarde o temprano se darán cuenta del engaño, y como consecuencia perderán legitimidad y serán castigados sin clemencia en la próxima contienda electoral; este es conocido como voto de castigo. Este es un voto en contra, pero también el que lo emite, trabaja constantemente por convicción, captando votos del pueblo que ayuden a garantizar el castigo, este suele ser tan silencios y eficaz que sorprenderán a muchos, por sus resultados y alcances.

El despecho es un mal consejero, cuando no se controla puede dar inicio al proceso de la ruina. Es un sentimiento que puede tomar a todos por sorpresa, y el que lo expresa demuestra en la práctica, su debilidad. La ira que aflora es una expresión producto de la envidia, celo, avaricia y codicia. Pudiendo dañar hasta los que más se quiere, por sus constantes depresiones.


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