Grupo de población en alto riesgo

Omar Marroquín Pacheco

Los pobres constituyen el punto de contacto entre la industrialización y el subdesarrollo, sus patrones de enfermedades reflejan los problemas de ambos campos.  La población empobrecida, viene a constituirse en la parte del medio entre ambos (la industrialización y el subdesarrollo).

De la industrialización adquieren enfermedades contagiosas y malnutrición, pues el hacinamiento y la protección deficiente conducen a la exposición excesiva y a la vulnerabilidad a los agentes patógenos.  Del subdesarrollo derivan gran cantidad de enfermedades crónicas y sociales típicas de las áreas urbanas de los países en desarrollo.  Las condiciones ambientales producidas por la humanidad, incluida la contaminación, los problemas del tránsito mal regulado, el estrés y la alienación llevan a enfermedades cardiovasculares y de tipo mental así como los accidentes en el trabajo.

Las tasas de enfermedades cardiovasculares son tan altas en los países subdesarrollados que se asemejan mucho a la de los países industrializados, con la diferencia que no tienen recursos para poder hacerles frente.

Los niños constituyen el grupo más vulnerable de la población de alto riesgo, a manera de ejemplo: un niño o niña puede contraer una infección diarreica seis o más veces en un año, durando la enfermedad varios días.  Si los padres actúan disminuyendo los alimentos, el niño o la niña está perdiendo nutrimento, en lugar de absorberlo, por un total de hasta 40 días al año, suficiente para afectar su crecimiento y desarrollo normal.  La malnutrición y la desnutrición no son por sí solas enfermedades, pero ejercen un efecto multiplicador sobre otras enfermedades de la niñez.

La salud de este grupo vulnerable, se ve cada vez más afectada por los residuos químicos, los desechos tóxicos, las emanaciones de los automóviles y diversos productos sintéticos.  El plomo en el ambiente proveniente regularmente de las pinturas a base de ese metal, las emanaciones industriales y de vehículos automotores.

En los infantes, el sistema nervioso central es muy vulnerable y se lesiona con facilidad por la exposición al plomo en el ambiente, aún en dosis muy bajas.

Debido a la forma infrahumana en que viven los habitantes de los asentamientos humanos precarios del área metropolitana de Guatemala, los niños y niñas son altamente vulnerables a la muerte, por causas exógenas, es decir por las condiciones del medio ambiente en que viven.

En estudios realizados en estos asentamientos humanos precarios, se determino que los hogares en donde mujeres son las jefas de hogar, que dicho sea de paso son muchas en estas áreas marginales, se comprobó que en promedio, estos hogares son más pobres que otros hogares pobres jefeados por hombres.  La pobreza está tan arraigada y atrincherada más firmemente en donde las mujeres son jefas de hogar.

Cuando las mujeres, otro grupo vulnerable dentro del entorno de los asentamientos humanos precarios del área metropolitana de Guatemala, enfrenadas con un deterioro ambiental que reduce la disponibilidad de leña o de agua, las mujeres pobres a menudo no tienen otro remedio que trabajar más duro tan solo para sobrevivir.  Esto subraya un hecho totalmente injusto, donde los lazos entre la destrucción del ambiente y la pobreza pueden ser particularmente graves para los hogares dirigidos por mujeres y, que la carga de compensar la destrucción de los recursos naturales, recae con más peso sobre las mujeres de los hogares pobres.

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