Buscando presidente

Mariano Portillo
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“(…) Porque son ellos los que tienen el poder económico suficiente para llevar a dos de los que representan sus intereses, a la segunda vuelta electoral. De allí, en adelante, dejan que escoja el que quiera el pueblo “soberano”, que de todos modos, para donde vaya, se clavará la espada.
(…) hemos probado éste sistema hasta la saciedad y los resultados siguen siendo los mismos. Hemos esperado que los criminales logren la seguridad y justicia en el país, esto es como poner a los lobos a cuidar ovejas, tarde o temprano saciarán su hambre.” M. Portillo. Artículo: intervención tácita, Implícita o sobreentendida.

“…El pueblo vota por lo que cree que es la verdad. Pero la mentira parece igualmente verdad. La única forma para probar la verdad es observando sus frutos y estos se dan cuando ya están en el poder o bien ya han terminado el periodo para el cual fueron electos, para esa fecha ya es muy tarde. Lo único que queda, es confiar en la reputación -que es el reflejo del prestigio- del candidato (…)
Los conceptos claves en la búsqueda de los líderes políticos idóneo, son: reputación y financiamiento del Estado. Ya en el ejercicio del poder, es la consulta social y la transparencia, los que, los legitimará como representantes del pueblo. (…)
El líder comprometido con el pueblo; en la campaña, como en su vida privada, debe de mantenerse al margen de los enemigos de la democracia y del desarrollo,…” M. Portillo. Artículo: Entre los Líderes y el Sistema.

“(…) La sociedad debería promover debates para que afloren las mejores propuestas y que los partidos políticos y los políticos se comprometan a través de publicar sus planes de gobierno. El que no tenga o no lo quiera publicar, debería de vérsele con desconfianza…” M. Portillo. Artículo: La Pobreza –lastre de la democracia y del desarrollo sostenible.

“El arte del engaño – conjunto de actos para inducir a otros a creer y tener por cierto lo que no lo es, como medio para obtener poder-; tiene como instrumentos: la seducción, la persuasión, la adulación, la amabilidad, la generosidad, la diplomacia, la apariencia. Quien podría decir que estas acciones –agradables para las personas-, se utilice también para engañar. En muchos casos no nos percatamos de las maniobras, hasta que se han consumado los hechos. Desde luego los que los practican son buenos actores –o mejor dicho, son buenos hipócritas-.” M. Portillo. Artículo: El Arte del Engaño y el Poder.

A Todos nos debería preocupar quien va a ser nuestro Presidente; por lo tanto, debemos encontrar al mejor de acuerdo a nuestras expectativas, entre los candidatos que postulen los partidos políticos. Pueda ser que obtengamos un dictador por error –por no contar con criterios claros para escoger-, a nadie, creo, que le interesa de presidente a un tirano, verdugo o déspota, que durara en el poder, el próximo periodo presidencial. O bien sabiendo de nuestra responsabilidad, escojamos a uno que nos garantice la realización de la democracia, -“como lo definió Abraham Lincoln-: gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, que garantice la dignidad de las personas, la liberta y el bien común.

Este proceso de selección no es para nada fácil, ya que con frecuencia se cometen errores, al no poder captar las intenciones e intereses escondidos de los candidatos y de las organizaciones que los postulan –por el uso frecuente de las artes del engaño-. Ya es normal en nuestro país, que poco tiempo después de la toma de posición del presidente, nos encontremos desencantados; y el presidente con una legitimidad menor, de la que lo hizo llegar al poder y con tendencia acelerada a la baja.

Pero también es importante reflexionar sobre las demandas al presidente, que con frecuencia se dan: la primera están relacionadas con los problemas que nos aqueja -en lo personal-, y en segundo lugar -si nos acordamos- de los intereses de la sociedad. Estas, en el orden expuestas, son las razones de porque estamos interesados en emitir nuestro voto a favor de determinado candidato –de otra manera no votaríamos-. Ya en el poder, lo calificamos de acuerdo a lo que recibimos –nivel de satisfacción personal- y generalmente no incluimos la satisfacción de la sociedad.

El bienestar de la sociedad se ve empañada por los interés personales, al grado que se llega a pensar que si estoy bien, es porque todos están bien, -y viceversa-, sin previa evaluación.

Nuestro discurso público esconde los intereses personales, y nos manifestamos interesados en que se resuelvan los problemas de la sociedad antes que los nuestros. Asumimos que somos representantes de la sociedad, -lo que no es cierto-, y asumiendo que nuestros problemas son los mismos que padece la sociedad.

No nos debe extrañar que el ser humano se manifieste de esta manera, -hace lo contrario de lo que quiere y muchas veces desea-. Nuestro egoísmo es una de las razones porque la escogencia termina en error y por consiguiente, produce resultados no deseados para la sociedad y para nosotros los que elegimos. No asumimos el siguiente criterio “Lo que es bueno para la sociedad es bueno para la persona, y lo que es bueno para la persona no necesariamente es bueno para la sociedad”.

Para resolver los problemas sociales, se empieza resolviendo los problemas individuales o de sectores en particular –es tarea difícil resolver de una sola vez todos los problemas de la sociedad-. La meta de un liderazgo ideal debiera ser el “Bien Común”, que es el bien mayoritario -sumatoria de los bienestares individuales o particulares-. El “nivel de bienestar ideal”: es aquel bienestar personal en el cual, al prójimo no le provoca envidia, -entendida esta como la tristeza aireada o disgusto por el bien ajeno-. Si se supera ese nivel de bienestar ideal, será considerada –aparentemente- de la elite privilegiada de la sociedad. Se quiere una sociedad en donde todos tengan bienestar, al grado que no se le dé cabida a la envidia.

La escogencia del Presidente no se hace dentro de la sociedad, sino entre los candidatos de los partidos políticos, quienes con frecuencia no utilizan procedimientos de participación democrática. Pero, si usaran estos procedimientos, se obtendrá un candidato que representara los intereses de la mayoría de los miembros el partido político, -asumiendo que si es bueno para los miembros del partido político, es bueno para la sociedad-.

Al final, bien o mal, se debe escoger, –o elegir-, a uno dentro de todos los participantes, -esta es nuestra responsabilidad-. En el proceso de la campaña política el candidato debe de entregar por escrito y bien estructurado un documento que contenga como mínimo: la Visón del País –incluyendo un proyecto histórico-, y el Plan de Gobierno –donde evidencie lo que interpreto de las demandas de la sociedad y como va a darle respuesta-, indicando claramente las metas que espera al final de su gobierno. Los candidatos que no tengan, el discurso será vago y se caracterizara por falta de coherencia. Si llegara a ganar, evidenciara no tener el rumbo para donde debe de avanzar el país, -además no sabrá qué hacer con el poder, si tuviese buenas intenciones-; por lo tanto, nos llevara a cualquier parte, pero no a resolver las demandas sociales, mucho menos al desarrollo y la paz-. Ese mismo plan de gobierno servirá de guía para hacer la oposición responsable, si no llegase a ser electo. Si se exige, los partidos políticos nos ofrecerán candidatos que nos merecemos como sociedad y la escogencia por parte de nosotros será más fácil y con mínimo margen de error. El que resultara electo gobernara y los que pierdan, integraran la oposición al gobierno. Al finalizar los procesos estaremos bien representados en el gobierno y en su defecto, bien representados en la oposición.

Muchos podrían pensar que es demasiado complicado evaluar visiones y planes de cada uno de los candidatos, sin agregarle, que hay que evaluar su credibilidad, -que este, no se esté utilizando como instrumento para engañar-. Podría darse el caso de que lo entreguen, solo para cumplir con el requisito que le permitirá ser incluido, dentro del grupo de los elegibles.

Muchos estarán de acuerdo con lo anterior expuesto, por eso se propone la alternativa de acudir al sentido común y a la sabiduría popular, -como sustituto o complemento para la evaluación-, de las cuales, todos tenemos acceso. Para tratar el tema, nos apoyaremos en los refranes populares, -dichos populares que suelen contener un consejo, una moraleja o enseñanza moral-. A continuación se enlistaran, pudiendo incluir su interpretación y la analogía –con el tema que nos compete-. Los criterios resultantes tendrán utilidad práctica en la elección:

CONSEJO 1: “Por las plumas se conoce al pájaro”

Las plumas están distribuidas en todo el cuerpo de los pájaros; estas varían en color, tonalidad, tamaño, cantidad, dureza, combinaciones, formas, y funciones. Por ellas se pueden identificar las especies.

De la misma manera -por ciertas características- podemos identificar qué tipo de candidato tiene cada partido político: a) Autoritario: no deja hablar, tiene siempre la razón, generalmente no se deja asesorar, se cree poseedor de la verdad-, poco accesible, es arrogante, le gusta que lo adulen, no es popular. Puede ganar la elección usando mecanismo pocos éticos. b) Democrático: se caracteriza porque escucha y le dedica tiempo a las organizaciones; promociona e incentiva los acuerdos y vigila su cumplimiento, hace generalmente lo que la gente quiere, es popular, no le gusta que lo adulen, no es arrogante. Trata de llegar al poder por el apoyo de la gente. c) Indefinido: se caracterizan en tener aspectos de los dos tipos descritos anteriormente, muchas veces con tendencia leves hacia un de los dos. La mayoría de los candidatos son de este tipo.

Observar la conducta del equipo de campaña, nos podrá dar la idea de cómo será su administración:

Respetan la naturaleza y su belleza escénica, evita contaminar con su propaganda. Se esperara un gobierno que privilegie la naturaleza y promueva el desarrollo sostenible.

Respeta las leyes y los reglamentos, piden los permisos a las autoridad, las concentración son ordenadas, respetan a las personas y a las comunidades. No hay duda serán respetosos de la ley y exigirá su cumplimiento.

La propaganda es modesta, no derrochan el dinero, privilegia la eficiencia y son austeros. Con toda seguridad, harán un manejo responsable de los fondos del estado, además que evidencian que no han adquirido compromisos que comprometan los intereses de la nación.

Estos, son solo algunos ejemplos, para motivar tu creatividad.

CONSEJO 2: “Dime con quién andas, y te diré quién eres”

Indica que cada cual suele buscarse amistades y compañía semejante a sí mismo.

Las preguntas que hay que hacernos, son las siguientes: ¿Quiénes son sus amigos? ¿Grupo social o empresarial al que pertenece? ¿Quién es su mentor? ¿Quiénes son sus financistas? ¿Quiénes son sus asesores? Al descubrir los tipos de personas que los rodean y como estas se comportan dentro de la sociedad, sabrás cual va a ser su comportamiento con el poder, porque generalmente reproducen el modelo del grupo al que pertenecen.

CONSEJO 3: “De tal palo, tal astilla”

Del palo se saca la astilla, la que tendrá las mismas características del palo de donde se tomó. La expresión hace referencia a la similitud entre padres e hijos.

También se puede interpretar haciéndose los siguientes cuestionamientos: ¿Quién es su familia? ¿A qué organización social o sector económico pertenece? ¿Quiénes fueron sus maestros? ¿Qué formación recibió? ¿Cuáles son sus libros favoritos? La boca y las manos muestran lo que tiene la persona en su mente. Si conoces su origen, con ello sabrás la conducta que lo caracteriza, aunque la trate de esconder.

CONSEJO 4: “El que habla de la pera, es porque comérsela quiere”

El candidato, descalifica con facilidad lo que quiere, para ridiculizarlo o para hacerse notar que él tiene la solución mágica para mejorarlo. Crítica y descalifica al adversario con respecto a lo que quiere. Generalmente las personas que las practican no son tolerantes, son descalificadoras, se creen redentores. Al tomar el poder es probable que no tolere y persiga a la oposición, desarticulara cualquier manifestación pública que evidencia la incapacidad de su gobierno. El que se oponga a sus intereses corre un riesgo extremo.

CONSEJO 5: “No por mucho madrugar, amanece más temprano”

No por apurarse a hacer algo lo terminas haciendo bien.

Te advierte que no te tienes que definir a la primera, debes observar, escuchar, documentarte, investigar y meditar, antes de tomar tu decisión. Al seguir estos pasos no se dudara que has tomado la decisión más inteligente y sabia; ahora lo puedes compartir con tu familiares, amigos y miembros de la comunidad para ayudarlos a tomar sus propias de decisión.

CONSEJO 6: “Entre más se mueve la porquería, más hiede”

Si de antemano sabes lo que son, apártate. Si sigues allí perderás tiempo. Avanza de acuerdo a lo que has definido como bueno y confróntalo con las alternativas que te presenta el mercado electoral, -votar, es una forma de comprar tu presidente-. También si tu voto no es suficiente para ganar la elección, de todos modos ganaste al opositor que enfrentara con valentía al nuevo presidente, si no hace lo correcto. El hecho que no haya ganado tu candidato, no te avergonzaras, porque estarás consciente que fue la mejor elección.

CONSEJO 7: “Más vale pájaro en mano, que cien volando”

Es mejor tener algo seguro que muchas posibilidades ofrecidas –pueda que ninguna se concrete-.

Más vale un segundo o tercer lugar, que hará una excelente oposición, a cargar con la responsabilidad moral de haber apoyado a un candidato, que al llegar, a ser presidente, evidenciara su mediocridad, insensibilidad e irresponsabilidad con los intereses de las grandes mayorías.

CONSEJO 8: “Lotería pasada no es pagada”

Si escogiste mal, es como haberte ganado la lotería, pero la cantaste después de haberse entregado el premio a otro. No hay premio para ti. Perdiste la oportunidad. Debes hablar ahora para que te escuchen y no cuando las cosas ya no pueden cambiar.

CONSEJO 9: “Gallina que come huevo aunque le quemen el pico”

Quien es el mejor o el menos peor, eso tú lo sabrás, -la mente es para razonar, privilegio de los humanos-, si quieres una ayuda no acudas a alguien que te dirá lo que a él le interesa, resolverás su problema, pero no el tuyo, si te va bien, seguirá igual. Sigue la sabiduría popular, y la de los ancianos –estos solo piensan en el bienestar de los nietos-, han superado el egoísmos. Esto te fortalecerá tu sentido común.

Los que han disfrutado del poder siempre están al acecho, -son muchos y están casi en todas partes-, unos evidencian su ambición y otras son más sutiles, -estos suelen ser los más peligros-, no hay nada que los detengan, igual que la gallina que le han queman el pico, pero sigue comiendo huevo. Estos se caracterizan por hacer gobiernos corruptos. Ya lo sabes, si votas a favor de ellos, sabes a qué te atienes.

Es recomendable, -por analogía- utilizar los criterios descritos, para los casos de los diputados, alcaldes y concejales –o bien para otros fines, si consideras que es aplicable-.

Si sigues estos pasos, estarás en capacidad para orientar a los demás, -a tú familia, los compañeros de trabajo y general, a los miembros de la comunidad-. Porque tendrás claridad, –sabrás cuál es el norte-, sabrás para dónde vas y podrás orientar a los demás en el camino correcto para satisfacer las necesidades individuales y colectivas. Buscar el presidente, será mucho más fácil y certero; y cada vez serás más eficiente, y las organizaciones políticas serán más estrictas en ofrecer prospectos a la ciudadanía.

Es normal que aceptes primero a los líderes y luego su visión -y sus planes-. Pero, por ser tan cortas las campañas políticas, es muy difícil llegar a conocer a cada uno de ellos, por lo que es prudente usar los criterios descritos.

Tal vez eres uno de los que siempre votan y coinciden siempre, que los votos son para el ganador de las elecciones. Al pasar, no mucho tiempo, sientes que te equivocaste –te salió chueco-, no responde a tus expectativas. Te sientes engañado, tus esperanzas tienden a agotarse. Hasta has llegado a pensar, que el chueco eres tú, por ser confiado. No estamos para echarte la culpa, sino para resolver algo que ha sucedido y seguirá sucediendo si no existe orientación. Bueno, ahora por lo menos vas a dormir tranquilo pensando que harás todo lo que está a tu alcance para tomar la mejor decisión. Si no lo haces, por esa razón tendremos como presidente al más eficiente en el arte del engaño.

Mariano Portillo

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