Falta poco

Manoel Alvarez/PúblicoGT

Faltan menos de 40 días para que el pueblo guatemalteco visite las urnas y elija quien será el próximo presidente por los siguientes cuatro años y lamentablemente el panorama electoral no es el mejor, pues hay una serie de problemas que hace que el panorama sea confuso para la población.

Una campaña electoral sumamente violenta, con amenazas de muerte a distintos candidatos a diputados, alcaldes y miembros a concejos municipales, pero además también se han registrado asesinatos con tinte político, tal es el caso de la aspirante a alcalde de jutiapa y su concejal primero y los candidatos a alcalde de San José Pinula han marcado el desarrollo de la campaña actual.

Asimismo se puede mencionar que las campañas están llenas de demagogia por parte de los aspirantes, prometiendo cosas que ellos mismos saben que no podrán cumplir, como por ejemplo acabar con la inseguridad de una sola vez o el hambre del pueblo, estás promesas no son creíbles pues sus defensores solo dicen que lo harán pero no dicen como.

Al mismo tiempo se puede mencionar que las campañas además de violentas, confrontativas, irreales y demagogas, también están llenas de nepotismo y de candidaturas polémicas, como en el caso de varios aspirantes a alcaldías municipales con problemas con la justicia.

Quizás de los casos más sonados últimamente es el del ex Ministro del Interior Salvador Gandara que a pesar de enfrentar un juicio por el desvío de 1.7 millones de la comuna villanovana, pretendía reelegirse como alcalde del municipio, actualmente el Ministerio Publico (MP) lo ha declarado oficialmente prófugo luego de no cumplir con lo establecido con su libertad condicional.

Un caso no tan sonado pero que esta a la vista de todos es el del presidenciable Alejandro Giammattei, que luego de pasar por un juicio por ejecución extrajudicial en el caso Pavón, salio de la cárcel y tan solo un día antes de que cerraran las inscripciones para optar a cargos públicos el partido Centro de Acción Social (CASA) lo proclamo como su presidenciable.

Los que aún están en duda

Aunado a todo estos ejemplos de mala campaña electoral tenemos el escoyo más grande de la actual contienda, el caso de las candidaturas que están en duda de participar y que tienen en vilo a toda una nación.

Se trata de la ex Primera Dama Sandra Torres Casanova de la coalición oficialista Unidad Nacional de la Esperanza y Gran Alianza Nacional (UNE-GANA) y el ex Pastor Evangélico Harold Caballeros de la también alianza electoral Visión con Valores y Encuentro por Guatemala (VIVA-EG).

Ambos fueron rechazados por el Registro de Ciudadanos (RC) del Tribunal Supremo Electoral (TSE), acusándolos de incurrir en el delito de fraude de ley para optar al cargo de la primera magistratura, ambos también fueron rechazados por el pleno de magistrados del TSE con sus respectivos recursos de nulidad y revisión.

Por lo tanto sus batallas legales por ser inscritos como candidatos han pasado a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) donde Torres no ha tenido éxito y Caballeros apenas está empezando su camino, todo parece indicar que será la Corte de Constitucionalidad (CC) la que decida el futuro político de estos dos candidatos.

Todo esto esta poniendo en un serio aprieto al TSE que esta retrasándose en la impresión de las papeletas para la elecciones del próximo 11 de septiembre, sin embargo ese no es lo más grave del asunto, lo más grave es que ambos a pesar de no tener la certeza de participar y teniendo un panorama sumamente complicado sigan con su campaña ofreciendo cosas a las miles de personas que los siguen.

Por ejemplo la UNE-GANA ha desplegado a cientos de simpatizantes en las calles exigiendo la inscripción de su candidata, lo más lamentable es que la mayoría de las personas son de escasos recursos y según entrevistas a las mismas lo hacen porque es una forma rápida de conseguir dinero y comida para el día.

En el caso de VIVA-EG no ha sido tan marcado pero también se han registrado movilizaciones de bases a los mítines de caballeros, sin embargo el aprovecharse de la necesidad de la gente para pedir la inscripción, sea o no legal, es deplorable y deja mucho que desear por parte de las personas que lo hacen.

Mientras tanto el pueblo guatemalteco tiene menos de 40 días para decidir y pensar muy bien a quien le dará su voto y a quien encomendara para dirigir el país por los próximos cuatro años, en medio de una campaña electoral que ha dejado que desear muchísimas cosas y que lamentablemente la mayoría no ha hecho nada por corregirlas.

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