Ofrezco mi voto

Moisés Gómez Cortez /PúblicoGT

Partiendo de que un ciudadano guatemalteco para poder votar tiene que llenar los requisitos básicos, como tener un documento de identificación y estar empadronado. Estando consciente que lleno esas condiciones, ofrezco mi voto para el binomio presidencial de cualquier partido político que esté en la contienda electoral actual, que llene algunas expectativas básicas como las siguientes:

  1. Que los partidos políticos nos respeten como ciudadanos activos dentro de la sociedad y que no nos vendan candidatos-producto; que no nos traten como clientes de una mercancía política, que no nos consideren un consumidor de política, parte de un público objetivo en el plan de comunicación partidario. Entonces, lo más importante, es el plan de trabajo y no las canciones, vallas, mupis, fotos, gorras, comida, sonrisas, rostros maquillados en la televisión y en la prensa escrita.
  2. Si el plan de trabajo es lo más importante, necesitamos saber que ellos saben que el Estado de Guatemala –que somos nosotros- tiene una deuda interna, según el Banco de Guatemala, al 31 de mayo de este año de Q 40,307.2 millones. ¿A quienes se les debe? A los bancos privados nacionales y ¿Quiénes son los dueños de los bancos nacionales?… Por otro lado, que la deuda externa hasta al mes de mayo era 5,537.6 millones de dólares que se tiene a organismos y bancos internacionales. Pero lo más importante, que nos digan qué van hacer, primero para frenar el endeudamiento y segundo, disminuir la deuda y también es válido que nos digan cómo lo van a lograr, porque es importante que el Estado de Guatemala no dependa de instituciones millonarias tanto nacionales como internacionales, porque esta situación lo hace fácil presa de presiones para implementar políticas públicas que interesan a sus acreedores y no a la población guatemalteca.
  1. Otro requerimiento que debe hacerse a los partidos políticos es cómo le van a dar tratamiento al siguiente planteamiento: según Vernick Gudiel de elPeriódico (04-07-11), la participación de las remuneraciones de los trabajadores en el producto interno bruto se ha reducido del 33.4 % en el año 2001 hasta el 30.6 % en el año 2009; mientras que la tajada del excedente de explotación (retribución a los factores de producción como utilidades, regalías e intereses) se ha incrementado desde 38.2 a 40.7 % en el mismo periodo. Esta desigualdad de alguna manera se refleja en las cuentas de los bancos: en 1996 habían 1,050 cuentas con más de Q 1 millón en el sistema bancario, las cuales poseían en conjunto unos Q 3.55 millardos, equivalentes al 26.6 % de los depósitos totales. Quince años después, existen 15,086 cuentas con más de Q 1millon que administran Q 65.6 millardos, equivalentes al 51.6 % de los depósitos bancarios y el 89 % de los depositantes (unas 9.6 millones de cuentas de las 10.85 cuentas registradas) que tienen menos de Q 5 mil, en conjunto poseen Q 3.95 millardos, apenas 3.1 % de los depósitos totales. Este modelo económico que se está implementado ahora hace más ricos a los ricos y más pobres a los pobres. Lo que pido es que implementen políticas económicas que estén orientadas a generar más ricos y menos pobres.
  1. En 1996 el Estado guatemalteco reconoció que somos una sociedad multiétnica, pluricultural y multilingüe y, si partimos de que la diversidad cultural deberíamos abordarla desde la perspectiva positiva, hay que reconocer que somos un país diverso culturalmente desde antes que se construyera el Estado guatemalteco, que dicho sea de paso, en este Estado prevalece el conocimiento occidental, pero existen saberes locales y uno de ellos es el Maya con un pasado impresionante y desangrado, pero vivo. La interculturalidad debería ser construida en los partidos políticos por medio del conocimiento indígena, partiendo que los portadores de los saberes son los ciudadanos xincas, garífunas y mayas, generando una comunicación democrática e intercultural, que debería reflejarse en el campo electoral prevaleciente, respetando a las personas y colectivos de ciudadanos, pero también en el ejercicio del gobierno, materializado en las políticas públicas. Les pido a los partidos políticos existentes que dejen de ser monoculturales e inicien su proceso a la interculturalidad participativa.
  1. Hay problemas de repente más urgentes e importantes para la sociedad guatemalteca, como el caso de la violencia que necesita un tratamiento integral; el caso de la desnutrición que es una vergüenza nacional que casi no se aborda en las instituciones del Estado incluyendo la Universidad Pública; el narcotráfico que no lo generamos los guatemaltecos, pero que lo padecemos todos; la investigación al servicio de la solución de los problemas nacionales que no se realiza donde debería hacerse, donde el financiamiento para ésta tanto del sector público como privado es risible. En estos y en otros problemas del contexto, hay que conocer qué plantean los diferentes candidatos de los partidos políticos, porque es un buen momento para hacerlo. Sin embargo, los ya apuntados, me permitirían tomar la decisión de por quién votar, así que mi voto esta disponible.
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