Un pacto de mentiras

Manoel Alvarez/PúblicoGT

El dos de diciembre del año 2010 el Tribunal Supremo Electoral (TSE), realizo la primera llamada para firmar un pacto de ética entre los partidos políticos, con el fin de garantizar una campaña libre de injusticias, ataques entre si y campañas negras, el documento tenía como fin que se realicen unas elecciones con tranquilidad, en paz, con debates entre políticos sin agresiones.

A pesar de tener muy buenas intenciones, la inscripción del pacto ético se topo con que los secretarios de los partidos o sus delegados que no podían firmar el documento, ya que alegaron que no habían consultado con sus comités ejecutivos y por lo tanto era imposible hacerlo.

Esto fue interpretado como un acto de mala fe por parte de las organizaciones políticas, ya que dieron a una mala percepción a la población, pues mostraron que se rehusarían hasta el fin antes de firmar un documento que lejos de ser de negativo para ellos, seria provechoso, pues se demostraría que los partidos políticos actuaban en busca del bien común y no del propio.

Sin embargo sucedió todo lo contrario, pues fue hasta el siete de febrero del año 2011 que en la Plaza de la Constitución se suscribió el pacto ético luego de más de dos meses de que el TSE citara a los partidos políticos para firmarlo, el pacto fue firmado únicamente por veintiuno de los veinticinco partido políticos activos, mostrando nuevamente la falta de interés por firmar este pacto.

Por increíble que parezca tan solo minutos después de haber firmado el documento, los secretarios generales de los dos partidos políticos más grandes del país se atacaron mutuamente lanzándose indirectas que claramente daban a entender que no prestarían importancia alguna al documento que acaban de firmar, demostrando que para ellos están primero sus interés personales que los de la nación.

¿Y la ética?

Han pasado cuatro meses desde la firma del pacto de ética y sin embargo hemos vivido en medio de las polémicas de los partidos políticos, ya que ha pasado de todo, en ese mismo febrero por ejemplo se dio un enfrentamiento entre simpatizantes del partido oficial y la oposición en Quiche, que dejo como resultado varias personas heridas.

Luego al país lo sacudió la noticia del asesinato de una aspirante a la alcaldía jutiapaneca, aparentemente el crimen fue por motivos electorales y por si fuera poco, en cada mitin político de los partidos más grandes no buscan convencer al pueblo con sus propuestas, sino desacreditar a sus oponentes con discursos subidos de tono y confrontativos.

Los aspirantes a la presidencia ni siquiera se respetan en eventos donde están juntos, y ante la mirada de la comunidad internacional, un claro ejemplo fue el debate de la semana antepasada, cuando los aspirantes a la primera magistratura del país hicieron un “circo” al atacarse y descalificarse ante todo el país y el mundo, ya que el foro se transmitió de manera directa.

El fin de semana siguiente al debate tanto el partido oficial como el partido naranja en sus mítines se descalificaron y atacaron, la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), en Quetzaltenango por medio de Nery Samayoa, diputado que busca la reelección menciono que el Partido Patriota (PP), quiere llegar el poder para llevarse el dinero del pueblo.

El PP no se quedo atrás, ya que su vicepresidenciable Roxana Baldetti, en un mitin en Quiche, no paro de desacreditar a la presidenciable de la UNE Sandra Torres, en su discurso Baldetti llamo “señorita” a Sandra Torres.

Baldetti lanzo acusaciones de no aprobar más presupuesto ya que según ella este sirve para financiar la campaña de Torres, por ultimo termino diciendo “Hay una señora que se divorcio y se convirtió señorita y que quiere ser presidente”.

Por ultimo en la semana pasada miembros del comando de campaña de la UNE acusaron a la presidente del TSE de estar parcializada con el PP, ante esto la presidenta desmintió las declaraciones en todo acalorado, al igual que la fiscal del PP Anabella de León.

Lo mencionado anteriormente son solo algunos hechos que desprestigian el proceso electoral de Guatemala, es lamentable que las organizaciones políticas, no respeten un pacto y se enfrasquen en peleas tontas, bien podrían aprovechar el tiempo que pasan desacreditándose entre si para dar a conocer su propuestas.

Sin embargo es muy probable que sigamos escuchando en las noticias, actos de los políticos, que seguirán empañan el proceso electoral, lo más lamentable de todo es que lejos de atraer gente, los políticos la alejan, peor aún incitan a la confrontación y la violencia, todo por su falta de propuestas, pero sobre todo por su falta de ética.

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