Nuevo informe: Navegando por los meandros de la especulación alimentaria

Las cifras de la Organización Mundial para la Agricultura y la Alimentación (FAO) señalan que en 2010, el número de personas que sufría de hambre en el mundo era de 925 millones de personas y que probablemente este número aumente en el futuro. Registran también una tendencia a la alza de los precios de los alimentos básicos. En el Estado español, se anuncia que los cereales cotizan entre 35 y 74% más que el año pasado. Las condiciones parecen reunirse para que se desencadene una nueva tormenta y una nueva crisis alimentaria, de la magnitud de aquella del 2008, con nuevas revueltas por el hambre en los países más empobrecidos. La propia agitada primavera magrebí no es ajena a ello.

En este informe nos referimos específicamente al papel de quizás el más importante de los elementos que inciden en los precios de los alimentos básicos. Se trata de la especulación financiera. Estamos en un contexto en el cual todo movimiento en las Bolsas de Chicago, Londres o Hannover, donde se negocian contratos de futuros sobre cereales y oleaginosas, tiene repercusiones a nivel de los alimentos. La maduración del capital en la esfera financiera ha tenido lugar de manera paralela a la liberalización de la agricultura, explicándose así la repercusión sin precedentes que ha tenido la especulación en los últimos años sobre los precios de los alimentos. Brindamos también algunos elementos de comprensión de cómo el capital financiero ha penetrado en el mercado de los alimentos mediante la especulación.

En la consideración de los grandes ganadores de la especulación alimentaria, observamos también el papel del Agribusiness. Es bien sabido que este dispone de un control creciente en la cadena productiva y que un puñado de empresas dominan los mercados internacionales de alimentos. Pero además, veremos que actúan directamente en los mercados financieros, aprovechándose del papel privilegiado que tienen en la esfera productiva. Consideramos asimismo, brevemente, algunas repercusiones sociales que implica el mantenimiento de este sistema. Apuntamos también que el capital financiero migra de forma continua. De burbuja en burbuja, desembarcó en el mercado de los alimentos, generando la crisis del 2008. Hoy avanza hacia el acaparamiento de tierras, un nuevo terreno de especulación, que también es alimentaria, al cual debemos prestar particular atención.

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