Desalojo violento

Tomado de MiMundo.org

http://www.mimundo.org

Mario Rodríguez/PúblicoGT
Los hechos se repiten como una necedad de la historia, y se estampa en nuestra vida como recordatorio de la in-justicia cotidiana que padecemos desde hace más de 5 siglos. Atrás quedan los recuerdos, pero las causas perduran más allá de la indiferencia provocada por esa maldita costumbre de resolver sin solucionar nada.

Hoy como ayer, la violencia estatal se utiliza para criminalizar, reprimir y violentar el reclamo por acceder a la madre tierra, principal sustento económico en este país.

Río Negro en Rabinal. Nueva Linda en Retalhuleu. Las Nubes, en El Estor, Izabal son ejemplos históricos de nuestras desigualdades resueltas a palos y muerte.

Hoy la historia se reescribe. El argumento es el mismo, las causas también. Las víctimas no. Las fuerzas de seguridad del Estado, como siempre lo hacen para resolver un problema que atenta contra la propiedad de los ricos, se emplean a fondo. El objetivo, contener la resistencia de 640 familias que buscan trabajar la tierra, esa que fue abandonada hace algunos años, para poder vivir. Una vida que nos niegan a cada instante.

Porqué no entendemos bien, la violencia no soluciona el hambre, ni puede esconder la injusticia. El Relator por el Derecho a la Alimentación en 2005 lo dijo claro “el derecho a la propiedad privada no puede prevalecer sobre el derecho a la vida”.

El terremoto social que causa la desigualdad social, la exclusión y marginación que provoca el sistema de lo tuyo y lo mío, no se soluciona con violencia, ni con órdenes de desalojo, por muy legales que sean. La conflictividad social es un tsunami que pronto desbordará este país. Ojalá que ahí aprendamos bien la lección.

Te gusto, quieres compartir