Por encima de la nubes

El ascenso al volcán de agua es una travesía de altura.

Por Félix Acajabón.

En santa María de Jesús municipio del departamento de Sacatepéquez, ubicado  a 45 kilómetros de ciudad Guatemala, “El gran Hunapú ” mejor conocido como el volcán de Agua rompe el cielo  alcanzando los 3765 metros sobre el nivel del mar.

La caminata se inicia desde el parque central de esta pequeña localidad abriéndose paso entre un multi colorido mercado, donde el rojo del tomate se contrasta con el anaranjado de la zanahoria, esto luego de haber cancelado la módica cantidad de Q3 en concepto de registro de montañista, el pago se realiza en la municipalidad. Todo   ello  crea la atmosfera ideal como preámbulo a la majestuosidad del volcán de Agua.

La fuerza que trasmite la montaña  es impresionante es el de mayor volumen con un diámetro en su base de aproximadamente 15 kilómetros, y una  dimensión aproximada de 40 kilómetros cúbicos de roca densa.

Absolutamente todo hacia arriba.

El ascenso al coloso lleva en promedio 6 horas, desde santa María de Jesús hasta la cima. Durante la trayectoria se pueden observar varias cruces que conforman una vía crucis lo que representa las 14 estaciones,  en los cuales los devotos, realizan  en acto de piedad recordando el martirio de Cristo en la  cruz del  Calvario.

Verdadera penitencia  y reto representa el ascenso  para quienes  escalan la montaña por primera vez,  aun más si no se cuenta con la adecuada condición física. Se sube por veredas la cual está señalada con pintura de color roja.

Al internase en el denso bosque  el aire, la baja temperatura y la falta de oxigeno  cambian contestemente, creando la sensación de contacto directo con la naturaleza.   A lo largo del recorrido  se encuentran varias ventas  de suministros, ideales para minimizar emergencias, en las ventas se encuentra desde papel higiénico, agua pura, bebidas hidratantes y sobre todo bebidas calientes para mitigar el frio que impera.

Ahora es más seguro el ascenso

Es de destacar la calidez de la gente del sector, muchas personas suben a las faldas del volcán a recolectar madera, para consumo diario, nunca falta un “buenos día” y “buen viaje” puesto que los habitantes de la región saben de la importancia del destino turístico. Con respecto a los asaltos en la zona, los mismo pobladores comentan que el área es segura ya que ellos mismos se han encargado de mantenerlo así, por lo cual el paseo es seguro, no está de más tomar sus precauciones.

Desde los pajonales la vista cambia

Al llegar a este Sector luego de 4 horas de recorrido,  poder observar a la distancia la cima del volcán, es una experiencia gratificante  que recargan de optimismo al cansado montañista, tanto el primerizo como para el experto. La vista cambia drásticamente, y se puede observar las distintas poblaciones que circundan las faldas del volcán, si es que el clima lo permite,  de igual manera es impresionante la sensación de estar por encima de las nubes.  No existe fotografía que pueda abarcar toda la amalgama de colores que se presentan ante la vista del espectador.

Es recomendable llevar siempre suficiente agua pura  para la travesía tomando en cuenta que el cuerpo humano necesita en promedio en condiciones razonables 8 vasos de agua para mantenerse hidratado, en la montaña al igual que en el desierto se pierde mayor cantidad de agua, por lo cual es de suma  importancia no sobre estimar este punto.

En la cima existe un pequeño refugio de piedra, pero si desean pasar la noche, en el cráter, es indispensable, llevar  bolsa de dormir, una carpa, y una buena chumpa para mitigar el frio, así como una linterna por si el asenso continúa en la noche.

Pese al cansancio, el frio y lo incomodo que resulta dormir en el suelo, la sensación de estar a mas de tres mil metro de altura,  de llegar a la cima del coloso  y poder observar el amanecer  y  la geografía impresionante de Guatemala a esa distancia realmente es un travesía  de  Altura.

Te gusto, quieres compartir