Qué representa estar vivo

Autor: Jairo Alarcón Rodas/PúblicoGT

Más que el resultado de un proceso biológico, la vida representa para los seres humanos la oportunidad de acumular experiencias, la posibilidad de desarrollar potencialidades, encontrar respuestas y gozar de deleites. Sin embargo, estas posibilidades están condicionadas por la naturaleza social. Es decir, sus actos, deseos, anhelos y aspiraciones se ven limitados por la ineludible convivencia con otros. De ahí que la sociedad pueda incentivar o limitar las aspiraciones de mujeres y hombres, enalteciendo o frustrando su naturaleza humana.

El transito por la vida representa para esta criatura pensante, una lucha incesante por afirmar su presencia y buscar su bienestar. Condición que se relativiza en función de sus deseos y aspiraciones y desde luego, por los medios para alcanzarlos. Afirmar su presencia significa, esencialmente, saber que se está vivo, tomar conciencia de ello y  preservar la existencia a toda costa. Con ello se explica que los seres humanos buscan satisfacer sus necesidades fundamentales, mismas que le posibilitan conservar su vida, luchando por ésta, incluso en detrimento de los demás. Como ser vivo, satisfacer el hambre, constituye el interés inicial en el ser humano. Hecho que para algunos no representan ningún problema, mientras que para otros, los más, constituye su único interés.

Pero, ¿qué es lo que determina el destino de unos y de otros? Gehlen decía: El hombre no vive solamente, sino que conduce su vida. ¿Tendrá razón el pensador alemán en tal afirmación? Quizás su circunstancia y desde luego las relaciones sociales que establezca, puedan dar la respuesta. La sociedad es el marco de referencia que determinará la posibilidad de acción de los seres humanos. En sociedad, sus miembros, se someten a un orden establecido, ya sea a través de un cuerpo de leyes que ejercen una acción coercitiva o represiva en su accionar o bien, a partir del cumplimiento de normas producto de un convencimiento personal. De ahí que en sociedad no se es del todo libre, se es, socialmente libre. El poder hacer lo que a uno le place queda limitado  por los convencionalismos sociales. En consecuencia, su potencial creador, su desarrollo tanto físico como espiritual queda a merced de las oportunidades que le otorgue el conglomerado social.

El modelo de sociedad justa es aquella en la que no se reduce la condición individual a la de masa. Por el contrario, incentiva sus potencialidades, en provecho propio y de la sociedad. Donde no se aniquilan aspiraciones personales, frustran sueños, fataliza su existencia. Por el contrario, son sociedades que contribuyen a su desarrollo integral. En fin, la sociedad justa es aquella que le sirve al individuo para forjar sus aspiraciones y deseos en la vida, siempre y cuando éstos no vulneren las aspiraciones y anhelos, de los demás, ni contribuyan  al rompimiento de la armonía y solidaridad dentro de la especie.

Estar vivo tiene diversos significados dependiendo de la condición humana, dentro de una determinada sociedad. Estar vivo puede representar un castigo o un crimen si las condiciones que la sociedad impone, no les permite lograr su desarrollo, coartándolos, asfixiándolos y mutilando su realización como tal. Y es que toda asimilación que los seres humanos efectúan para su desarrollo, es socialmente adquirida, requiere del concurso de los demás. Cuántas sociedades no existen en el mundo, que siguiendo sistemas inhumanos, reducen la existencia  de sus miembros a la condición de cosas o mercancías. Es más, ni siquiera les permiten satisfacer sus necesidades elementales de subsistencia predestinándolos a una muerte segura.

Las sociedades se nutren de individuos, que a su vez patentizan sus particularidades dentro de una circunstancia específica. Existe una mutua dependencia, la sociedad provee a los individuos de horizonte donde pueden accionar y estos a su vez otorgan a la sociedad peculiaridades que son vitales para su funcionamiento. Dependencia que puede transformarse en función de las actitudes humanas que influyen directamente en la configuración de una sociedad. No obstante el medio social configura parte de la naturaleza individual, los individuos pueden modificar, eliminar y cambiar patrones sociales que afectan su naturaleza.

Por ello estar vivo significa contar con potencialidades, con espíritu de lucha, tener sueños y esperanzas. Significa respirar, actuar y en medio de las injusticias sociales, poder subvertir el sistema, para la construcción de una sociedad plenamente humana. El sólo hecho de existir, de poseer vida constituye mucho más que la angustia de la nada. Teniendo existencia se puede luchar contra las adversidades, superar debilidades, modificar los mundos. Se puede sencillamente, hacer historia.

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