Los Zetas, de escoltas a narcotraficantes (Parte II)

La migración de los Zetas a Guatemala se da para asegurar el almacenamiento y las rutas de paso de la droga cuyo destino final de la mayoría del cargamento son los Estados Unidos.

Por Antonio Navas/Publicogt.com

La guerra del Golfo

Cuando se desató en  febrero de 2010 “la guerra del Golfo”, ante los riesgos de los periódicos y televisoras de la región para informar, comenzaron a aparecer en medios como twitter y facebook  reportes de balaceras y asesinatos en diferentes poblados de Tamaulipas, los cuales eran hechos por ciudadanos atemorizados o reporteros profesionales disimulando su identidad.

El sábado 27 de febrero de 2010, como parte de su ofensiva contra miembros, colaboradores y sitios estratégicos de los Zetas, un comando del cártel del Golfo arribó al poblado Los Comales, Tamaulipas, donde se encontraba uno de los centros de operaciones más importantes de los Zetas, en el cual además de adiestrar nuevos miembros, se planeaban las misiones más importantes de la organización delictiva. La batalla en los alrededores del nido zeta duró casi cuatro horas,  según se pudo recoger en diversos medios de información mexicanos días después.

Cuerpos  y camionetas calcinadas quedaron dispersos, pero no salió nada ni en la prensa local ni nacional, sino cuando un video aficionado grabo imágenes del campo de batalla, quien subió a youtube el video de éste luego del enfrentamiento entre los dos bandos en guerra.

Tal hecho ha desencadenado una serie de asesinatos tanto de los bandos en conflicto sino también de autoridades y lo más lamentable de víctimas inocentes que nada han tenido que ver en la pugna entre narcotraficantes. Como consecuencia de la violencia y del temor de los ciudadanos, en las ciudades de Reynosa y Nuevo Laredo, así como en municipios rurales de Nuevo León, como Bravo, China, Cerralvo y los Ramones, se han suspendido las clases en las escuelas y el éxodo hacia otras poblaciones se ha observado de manera masiva, esto por los rumores que circulan sobre nuevos enfrentamientos.

Los zetas llegan a  Guatemala

La crisis de seguridad que vive Guatemala en gran parte es provocada por los Zetas, estos  se han enfrascado en una batalla para crear un narco estado en Guatemala y prendió los focos rojos de autoridades y la sociedad guatemalteca. El presidente Álvaro Colom en su programa radial “Despacho Presidencial” destaco que más del 40% de los homicidios en Guatemala es a causa del narco menudeo.

Un reportaje escrito por Steven Dudley en InSight, un sitio web de investigación y análisis sobre el crimen organizado en América Latina y el Caribe, titulado “La batalla por el corazón de Guatemala ha comenzado” advierte sobre la amenaza que el narcotráfico pelee hasta la muerte por llevar al poder a un candidato afín a ellos.

Según el reportaje, Los Zetas entran al país en 2008, gracias a la ayuda de bandas criminales locales dirigidas en Cobán por Otoniel Turcios, supuesto financista de partidos políticos. Luego agregan que a través de la fuerza e intimidación, los mexicanos robaron territorio a los locales y controlaron la zona.

Líderes de los Zetas capturados por autoridades guatemaltecas

El martes 18 de enero la Procuraduría General de la República mexicana  anuncio la captura de Flavio Méndez Santiago alías “El Amarillo”  uno de los fundadores de los Zetas encabezada por Heriberto Lazcano alias “El Lazca”, se encontraba en la lista de las autoridades entre los 37 más peligrosos de México.

De acuerdo con los reportes de inteligencia “El Amarillo” es investigado por los delitos contra la salud,  tentativa de homicidio y delincuencia organizada. En 1998 fungió como escolta Osiel Cárdenas Guillén “El Mata amigos” (ex líder del cártel del Golfo) según declaraciones vertidas por el jefe de la sección tercera antidrogas de la policía Federal, Ramón Eduardo Pequeño.

Méndez Santiago fue reclutado en 1993 por Arturo Guzmán Decena el”Z1”, el jefe anti drogas sostuvo que en el 2008 fue enviado a Guatemala para enfrentar a organizaciones, fortalecer a esta organización y liberar a Daniel Pérez Rojas alías “El Cachetes”, capturado el 8 de abril del mismo año y ahora recluido en la cárcel de máxima seguridad Fraijanes II.

Francisco Cuevas, ex ministro de Gobernación, comenta sobre la captura del  “Amarillo” estuvo en Guatemala en el 2008 y estuvo en manos de la Policía Nacional Civil al parecer las mismas autoridades colaboraron en su fuga. La presencia del “Amarillo” en Guatemala está registrada en el matutino guatemalteco Nuestro Diario, en septiembre de 2008, donde dice:” Caen dos mexicanos que traficaban droga, agentes de la comisaria 11 son investigados por su presunta colaboración en la fuga”.  En ese momento el “Amarillo” se identifico como Raúl Treviño López.

Alta Verapaz se escribe con “Zetas” mayúscula

Cobán, cabecera departamental de Alta Verapaz, cayó en manos de Los Zetas en 2008. Con este territorio las organizaciones de narcotraficantes que se expandieron hacia el sur de México a partir de 2007 tenían ya bajo su control, según un cálculo oficial estadunidense, siete de los 22 departamentos que constituyen Guatemala; los más grandes, más poblados y de mayor importancia económica.

En un cable enviado el 6 de febrero de 2009, y divulgado por Wikileaks, da cuenta que el embajador Stephen McFarland, detalla al departamento de Estado de los Estados Unidos que Cobán estaba a punto de ser un terreno perdido ante el narcotráfico. El estado de derecho no es capaz de enfrentar los delitos relacionados a esta actividad ilícita. Según las fuentes que consultó el embajador las fuerzas policiales son corruptas y se han aliado a los traficantes “incluso los han escoltado”.

A lo largo de 2010, reportajes en la prensa internacional y estudios académicos de centros especializados confirmaban profusamente esta realidad. El propio presidente Álvaro Colom reconoció en septiembre del año pasado, en entrevista con al periódico mexicano La Jornada, que Guatemala estaba “lleno de zetas”. La agencia antidrogas estadunidense DEA reportaba que por los corredores terrestres de Centroamérica entraban a México, rumbo a la frontera norte, entre 250 y 300 toneladas de cocaína pura al año. Y se tenían contabilizados en todo el país, asentados como residentes, al menos 800 mexicanos pertenecientes a los Zetas. En esta historia no se están tomando en consideración las células del cártel del Pacífico, que fueron las primeras en penetrar e instalarse en Centroamérica.

Los informantes, de la embajada de Estados Unidos, cuentan cómo las autoridades no sólo no persiguen a los grupos de narcotraficantes, sino que incluso el propio jefe local de la Policía Nacional Civil, Carlos Sandoval Orellana, los escolta y protege; cómo los jueces y fiscales no proceden conforme a la ley o incluso toman partido por los traficantes; cómo incluso el delegado de migración en la ciudad les proporciona pasaportes y resuelve el papeleo legal para que los mexicanos normalicen su situación como residentes. En Cobán, una ciudad que con las localidades aledañas no pasa de 150 mil habitantes, se tenían identificados por las autoridades al menos 100 recién llegados, a quienes ligan con los Zetas. Allí la población es mayoritariamente kekchí. Y la policía sólo cuenta con 280 agentes para toda la entidad.

Por Alta Verapaz corre la llamada Franja Transversal del Norte y las principales carreteras que cruzan el país hacia la frontera mexicana. Los Zetas en 2009 compraban terrenos para asegurar un corredor. Cuando los propietarios de las tierras se negaron, en este caso fueron dueños de plantaciones de palma africana, los agricultores fueron secuestrados. El cable, divulgado por Wikileaks, cita a Carlos Sandoval, quien aseguró a los funcionarios de la embajada que, en efecto, los narcotraficantes utilizan la zona como corredor para transportar droga a México, pero no alteran la vida cotidiana del lugar.

Los Zetas usan armas del Ejército

Un reportaje publicado por el Periódico comenta sobre los rumores de un robo grande en la bodega de material de guerra del Ejército de Guatemala en la base militar Mariscal Zavala. Por eso en febrero de 2008 los jefes de ese departamento emprendieron una inspección. Esta se extendió durante cinco meses y concluyó en julio. Los resultados revelaron indicios de robo, no se estableció la fecha pero la sospecha era que sucedió entre julio 2007 y enero de 2008, la fecha coincide con el ingreso de los Zetas a Guatemala.

La desaparición se notificó al jefe del Estado Mayor de la Defensa en ese entonces, pero la denuncia quedó sobre su escritorio. Y diez meses después, en octubre de 2008, a raíz de esa inspección, empezó un proceso formal de auditoría que concluyó a finales de diciembre.
El 3 de enero de 2009 le fueron presentados los resultados al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Juan José Ruiz Morales, faltaban más de 500 armas entre pistolas, fusiles, ametralladoras y lanzagranadas. Además de más de un millar de granadas de diferentes tipos y miles de municiones.

¿Cómo salieron las armas del almacén de municiones? El lugar es tan custodiado que parece un búnker: más de una decena de soldados hacen guardia día a día; para llegar o salir de él deben atravesarse dos inspecciones rigurosas, sin contar los controles de ingreso a la propia base militar en el Mariscal Zavala. ¿Cómo pudieron robarse 500 armas y más de mil granadas de ese lugar? Son las preguntas que se formulan en el Periódico.

El gobierno asume una decisión buena pero tardía

El Gobierno guatemalteco decreto el 19 de diciembre de 2010 estado de Sitio en Alta Verapaz para actuar contra el narcotráfico y recuperar la gobernabilidad de esa ciudad norteña copada por los narcotraficantes, principalmente por los Zetas.

Ronaldo Robles, secretario de Comunicación de la Presidencia, preciso que la decisión fue tomada por el presidente Álvaro Colom en Consejo de Ministros, como resultado de las investigaciones que los aparatos de inteligencia del Estado realizaron “durante varios meses”  en esa zona.

El decreto que da vida al estado de Sitio faculta al Gobierno para disolver organizaciones delictivas, ordenar la detención de sospechosos de alterar el orden público y conspirar contra el Estado. También otorga potestad para repeler por la fuerza las acciones del narcotráfico, que actúa fuera de la ley “Se  busca llevar tranquilidad a la población y recuperar la confianza en el Estado”, declaró Robles a la radio guatemalteca Emisoras Unidas.

Según el ministro de Gobernación, Carlos Menocal, células de los Zetas, en su mayoría integradas por sicarios mexicanos y ex militares guatemaltecos, dentro de ellos miembros de la fuerza elite Kaibil, “tomaron el control”  del departamento de Alta Verapaz desde hace más de un año y mantienen en zozobra a los pobladores.

Desde  el domingo 19 fueron enviados a puntos estratégicos de ese departamento contingentes de militares y agentes de la Policía Nacional Civil, que se desplegarán por toda la ciudad y comunidades de Alta Verapaz hasta recuperar el control territorial. Una de las primeras acciones para recobrar la gobernabilidad fue el separar de sus puestos a los policías de alta en aquel departamento incluyendo a su jefe, Carlos Sandoval, señalado por tener nexos con los Zetas.

A decir de los habitantes de Cobán luego de la toma de las autoridades de este departamento la vida es más segura. El estado de sitio no altero el recorrido de las posadas propias de fin de año, ni la cotidianidad de los habitantes y comerciantes con lo cual califican de positiva e imperativa esta decisión.

El analista en temas de seguridad, Carlos Mérida, calificó en diversos medios de información de positivo pero tardío el accionar del presidente Colom con esta decisión.

La reacción de los Zetas

El cartel mexicano rechaza la imposición del estado de sitio en  Alta Verapaz en un comunicado cuya autenticidad se está investigando, y que fue llevado a tres emisoras de radio del norte del país, el cartel aseguró que, en el 2007, aportó 11,5 millones de dólares para financiar la campaña electoral que llevó a Álvaro Colom a la presidencia de Guatemala.

“Sólo queremos que sepa el país que el presidente Álvaro Colom recibió 11 millones 500 mil dólares antes de cerrar elecciones de este país y pagará por no cumplir, con culpables o inocentes, empezará la guerra en este país, en centros comerciales, escuelas y comisarías”, asegura el texto de la amenaza.

Como respuesta y sin mencionar la acusación en su contra, Colom anunció que “le vamos a seguir dando fuerte a Los Zetas”. El mandatario dijo que “carece de legitimidad” cualquier cuestionamiento de Los Zetas a su Gobierno y dijo: “A mí no me van a intimidar las amenazas de ellos”.

Para el Gobierno, Los Zetas convirtieron a Alta Verapaz en un bastión para traficar droga de Colombia a México y EE. UU. Guatemala decretó el estado de sitio en Alta Verapaz el 19 de diciembre anterior, por un mes el cual fue prorrogado por un mes más, el cual suspende las garantías constitucionales como las de reunión, movimiento y portación de armas de fuego para desplegar fuerzas militares y policiales que enfrenten a Los Zetas y traten de expulsarlos.

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