El diseño artesanal

Guillermo Ballina / PúblicoGT

Antes de los programas de diseño gráfico digital, el diseñador debía valerse de recursos artesanales para presentar su trabajo. En el caso del diseño editorial, la estructura de un impreso parte desde la época medieval, utilizando normas de armado de página que aún utilizamos hoy en día.

Sin embargo, no es el caso de esta nota analizar una época tan distante, que para ello hay efectos mejor complementados. Por el contrario veamos un ejemplo de los 60’s, en específico 1963; se trata de un ejemplar de El Imparcial que revela una noticia muy impactante: el asesinato de John F. Kennedy, suceso acontecido el día anterior. Pese a la naturaleza del hecho, vemos como resalta el texto del titular, no así los otros elementos que en un diario actual complementarían la noticia. La fotografía por ejemplo es un material de archivo que evoca un momento anterior.

El estilo del periódico, mantiene aún el formato de ediciones de los años veinte, ya que carece de un armado en el cual los lectores puedan leer la nota de forma ordenada; vistas de lejos, las notas parecen no contar con una división lógica y más bien son una colección de retazos de las noticias más importantes, estilo que incluso diario El Gráfico mantuvo alguna vez.

Para la época en que fue diseñado, ya existían otros ejemplos que hacían caso de una diagramación más ordenada y centrada en ofrecer un atractivo visual. En esta época tan convulsa para el mundo se gestaban asimismo movimientos que fortalecieron al diseño como herramienta clave de la cultura de masas. Este razonamiento basta para entender porqué este periódico no supo soportar o asimilar los cambios en la forma de diagramar.

Sin embargo, diseñar es un arte y diagramar es una técnica, aunque a veces encontramos una unión efectiva entre ambos, no podemos negar que ambos responden a la necesidad de un público objetivo que quizás hoy lea más que mañana.

Guillermo Ballina Talento

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