Masticar como placer

Guillermo Ballina Talento guille@ballinatalento.com

Guillermo Ballina Talento /PublicoGT

La evolución es un proceso necesario en la historia y el diseño es parte de ese constante cambio, proceso que se enriquece o se estanca de acuerdo a muchas circunstancias que también son parte de un proceso histórico.

El diseño no es algo nuevo, ha evolucionado hasta llegar a ser un grupo de técnicas que nos indican que algo es funcional a la vez que atractivo a los sentidos. Dentro de las muchas especies del género, examinaremos ejemplos de diseño impreso de distintas épocas, con el afán de relacionar la técnica con el contexto histórico y así comprender mejor el diseño y su función en una etapa concreta. También se tratará de comparar cuando sea posible, piezas de distintas épocas para permitir una visión didáctica.

Pieza 1: Chicles Adams, 1926

Dentro de los productos de consumo, aquellos que ofrecen un breve placer, parecen ser los más recurridos por los distintos grupos objetivos, he ahí la clave de su permanencia. El chicle es un artículo con mucha trayectoria en el mercado. Los chicles Adams se comercializan desde finales del siglo XIX y una de las primeras referencias publicitarias en Guatemala es este anuncio de 1926, en el cual más que promocionar al producto, se advierte de la existencia de otros similares, que por supuesto, carecen de la calidad de Adams. Veremos en los anuncios de esta época que los productos importados ofrecen la ventaja de ser “fabricados para el clima tropical” que en teoría era una garantía de que el mismo duraría más que otros de su tipo. Aparece el punto de venta en el anuncio, ya que era necesario en una época en que la distribución al detalle aún era una formula de mercadotecnia poco utilizada.

Pieza 2: Chicles Trident, 2009

El consumo evolucionó en la actualidad hacia una cultura que se precia de ser amigable con el ambiente y cuidar la salud del consumidor. Fuera de lo cierto o no de ello, Trident es ejemplo de ese intento de librar al consumidor de las calorías que aporta el azúcar, al vender chicles sin ese ingrediente, más otras ventajas adicionales. En el pasado a las gaseosas por ejemplo se le atribuyeron propiedades medicinales y aunque la historia no se repite, si se reutilizan técnicas de ese tipo para penetrar en el segmento de mercado. En esta pieza el dibujo a mano desaparece, reemplazo que se da desde que la fotografía y las técnicas de impresión hacen posible que los anuncios sean más efectivos con este recurso gráfico. Entonces, la fotografía que es el 90% del anuncio está dedicada a un segmento específico, aunque los chicles pueden ser comprados casi por todos y en todos lados (por eso es que en este producto y época ya no es necesario incluir el punto de venta). Es una necesidad de acentuar el consumo de la marca en un segmento definido, aunque como es de suponer existe el mismo principio para otros grupos socioeconómicos, aunque claro, con otra vestimenta, otro color de ojos y de piel.

Anuncios y redacción de Guillermo Ballina Talento guille@ballinatalento.com

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