El Rally Dakar sigue provocando repulsa y muerte

Martin Mantxo (Ekologistak Martxan) / Joanna Cabello (Carbon Trade Watch)

Terminó un nuevo rally. Desde el 2009 el París-Dakar no es tal: no une París con Dakar. Los organizadores aducen entre las razones para trasladarlo de continente a “las circunstancias geopolíticas”, ya que en el 2008 surgieron amenazas terroristas por parte de Al Qaeda ante las que el gobierno francés recomendó suspenderla. Quizás tan sólo la forma más fácil y eficaz que tuvieron los  afectados locales utilizando el más temido y vilipendiado nombre en la tierra para quitarse a tantos y tan peligrosos y ruidosos intrusos de encima. Pero tal negocio no podía perderse así que decidieron trasladarlo de lugar: Sudamérica. Allá ha transcurrido de la misma forma irrespetuosa con pueblos y el medio ambiente con que se le identificaba en Africa, pese a que ellos presuman de lo contrario. Eso sí, mantiene el nombre con el que es referencia, de forma que hasta se ha apropiado del topónimo de la que es capital africana. Durante 16 días el rally transcurrirá por el cono sur, partiendo de Buenos Aires atravesando Argentina hasta el norte donde se introduce en Chile y de Arica baja por Iquique, Atacama hasta Coplapó para cruzar de nuevo la Cordillera y llegar de nuevo a Buenos Aires el 16 de enero.

Las más de 550 máquinas y vehículos de apoyo que conforman el rally atraviesan zonas urbanas y habitadas así como zonas en las que a penas llegan coches, algunas de las cuales de alto valor ecológico o ecosistemas frágiles como la zona árida de los Valles Calchaquíes y del río Santa Maria de Yocavil en el norte argentino. Pese a que la organización del rally mantiene que consultaron tanto a instituciones nacionales como regionales, los efectos de la carrera no se han hecho esperar, y obviamente, tampoco  así la reacción a ellos. Integrantes de la Asamblea Socioambiental del NOA se movilizaron en Tucumán criticando que no existe ningún informe de impacto social ni ambiental realizado por los organizadores. También denunciaron que nunca se consultó a las poblaciones afectadas.3

La argentina Fundación para la Defensa del Ambiente (FUNAM) también le ha exigido a la Justicia Federal investigue a los organizadores del Rally Dakar por mantener tramos del rally en secreto y afecciones al patrimonio histórico del Camino Real. También denunció la conducción temeraria de los pilotos (452 vehículos: 186 motos, 38 cuadriciclos, 156 autos y 72 camiones) por carreteras públicas: en la Ruta 38 excedieron la velocidad circulando en dirección contraria embistiendo a vehículos particulares y poniendo en peligro vidas. Su presidente calificó de “inaceptable” el que el Gobierno argentino “acepte condiciones coloniales  para que más de 450 vehículos y sus conductores jueguen a la aventura” y una empresa privada francesa “haga su gran negocio, que incluye recibir las donaciones del gobierno de Argentina, que este año habría aportado 5 millones de dólares, y de los gobiernos provinciales”. 4

El grupo ecologista argentino Pro Eco5 expresaba de forma irónica: “Que le anuncien a Mama Naturaleza que por más que la “empresa” que promociona este disparate humano colonialista y malinche, afirma que va a dejar en buen estado los lugares, que va a restituir en tiempo y forma lo que impacten y dañen ambientalmente… MIENTEN. LA VIDA MATADA NO SE RESTITUYE.” Al tiempo que la comparaban con el acuciante problema que sufren en la zona con la minería a cielo abierto, en este caso la mina de La Alumbrera.6

En Tucumán, pueblos originarios de los Valles Calchaquíes (diaguita Calchaquí) se manifestaron en contra del paso del rally y en Salta también hubo sectores que expresaron su rechazo.

Desde el Grupo de Conservación de Flamencos Altoandinos se ha expresado al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Salta, que la competición, en especial el tramo en la ruta 40, “causará un elevado impacto negativo en términos de fragmentación funcional para la fauna, contaminación y afectación directa a la flora, destrucción de geoformas, muertes de ejemplares de la fauna silvestre y ganado domestico, destrucción de patrimonio arqueológico e histórico, pérdidas materiales y riesgo a vidas humanas”.7

Por su parte, el periodista conservacionista Elio Daniel Rodríguez recordó que la ley 7070/00 en su artículo 79 establece que las “acciones o proyectos que sean susceptibles de eliminar, reducir, poner en peligro o dañar en forma irreversible los recursos faunísticos y florísticos de la provincia, no serán aceptadas por la autoridad de aplicación, sin previo estudio de Impacto Ambiental y Social que demuestre su viabilidad ecológica”.

Hace dos años (2009) arqueólogos del Consejo de Monumentos Nacionales chilenos denunciaron que el rally había destruido un yacimiento arqueológico ya que la caravana salió de su ruta para introducirse en el Monumento Nacional del Quebrada del Pelícano (comuna de La Higuera) en  la IV Región de Coquimbo, propuesta para Patrimonio de la Humanidad . Entre los ejemplares afectados por el paso de los vehículos se encontraban instrumentos para cortar la carne y cueros, puntas de proyectil y cántaros que resultaron hechos añicos, perteneciente a un grupo de cazadores de hace 3000 a1500 años.

La falsa imagen de compromiso del Rally Dakar

Mientras, en su página web el París-Dakar, como cualquier otra compañía transnacional que se precie (obviamente se trata de una empresa capitalista) se viste con apartados de “solidaridad” y “medio ambiente”, para disipar su efecto en el medio ambiente. Así nos dicen que tiene en cuenta su “huella de carbono” compensando sus emisiones, sin asumir que la suya es una actividad que promueve aún más la utilización del coche y su mitificación en esta sociedad petrolera. Calcularon las emisiones del año pasado (2010) en 42800 Tm equivalentes de CO2, que los organizadores achacan sobre todo a las causadas por el  “público”, no tanto a las 550 máquinas que componen su cohorte. Precisan que al público le corresponde el 48%.

Los organizadores entonces, utilizan la fórmula utilizada por cualquier empresa contaminante para eludir responsabilidades de invertir en otro proyecto para compensar así los gastos correspondientes a emisiones de CO2 (incidimos en que ningún otro impacto está evaluado o incluido en su sección sobre medio ambiente en su página de internet). En este caso Rally Dakar contribuye al proyecto Madre de Dios de la compañía Greenoxx, en el Amazonas peruano. Según su información este proyecto tiene como objetivo “el encauzamiento del fenómeno de deforestación, en torno a la construcción de la ruta transoceánica que atraviesa la selva tropical, en el Amazonas peruano”. Sin embargo éste no es más que un proyecto REDD, el esquema para hacer negocio con emisiones de carbono escondiendo proyectos madereros y forestales como explicamos más abajo. Así, Greenoxx informa en su página que el Rally Dakar ha invertido en su proyecto “REDD Madre de Dios Amazon por 15.500 toneladas de CO2”, considerándose ya las Tm de CO2 como valor de inversión.14

Además del impacto de vehículos (suelo, aire, etc), está el provocado por todo el personal participante que asciende a 2500 personas por día. Esto supone muchos recursos y también una gran producción de residuos de toda índole.

A nivel solidario, la organización cuenta también entre los patrocinadores con la organización Un Techo para un País, dedicada a proveer vivienda a los necesitados de esta.

A nivel corporativo, el Rally Dakar cuenta entre sus patrocinadores con firmas de gran impacto tanto en el ámbito ambiental como en el social (guerra de Irak, Afganistán, etc.) como las petroleras Total y Elf. Ni que decir de su responsabilidad, junto a otra de las subvencionadoras (Volkswagen – también una de las escuderías participantes del Rally), en el cambio climático con su producción de gasolina y coches para quemarla. Otro de las patrocinadores es Sodexo, firma de catering pero también de servicio penitenciarios y de seguridad.

Página oficial: www.dakar.com y www.dakarargentina2011.com

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