¿Qué pasa con la Selección Nacional?

Por Manoel Álvarez / PúblicoGT.

¿Cuántas veces hemos escuchado esa porra? Quizás la hayamos oído minutos antes de que alguna selección nacional de futbol de Guatemala salte al terreno de juego e intente por todos los medios ganar un partido decisivo que ayude a clasificar a alguna justa mundialista; lastimosamente tal hazaña nunca se ha dado y han sido innumerables las caras largas y las lagrimas que se han derramado a lo largo de generaciones que esperan que dicho acto heroico se lleve a cabo.

La pregunta principal de todo esto es ¿Por qué nunca se ha logrado sobresalir en este deporte? La mayoría se limita a decir un par de improperios antes de olvidar por completo el tema pero la realidad es que hay varios factores que no influyen en el interminable historial de fracasos de la selección nacional de futbol.

En estos días se hace mucho énfasis en lo determinante que es trabajar las fuerzas básicas de cualquier equipo y país del mundo para lograr cosechar algún tipo de éxitos futuros algo que al parecer los equipos nacionales y directivos de la azul y blanco ignoran aun o simplemente hacen oídos sordos a esas indicaciones.
Pero lo cierto es que no es solo eso; hay factores que también influyen como instalaciones para los deportistas, organización por parte de clubes y directivos y coordinaciones de las ligas inferiores, para muestra un botón.

La tercera división del futbol guatemalteco puede decirse que es una liga completamente amateur y por si eso fuera poco es una liga que inexplicablemente es limitada de edad pues ninguno de los jugadores que conforme cualquier equipo de esa liga puede ser mayor de 21 años.

¿Qué pasa con esto entonces? Supongamos que un equipo de tercera división gana su liga y asciende a la segunda división que es considera una liga profesional, al carecer de jugadores mayores de 21 años este equipo tiene que reorganizarse y obviamente eso requiere de dinero que en muchos casos esos equipos no disponen por lo tanto la carrera de un joven prometedor se ve truncada porque el equipo a quien pertenece o ya no puede seguir jugando o simplemente prescinden de su servicio.

Por si fuera poco la primera división o división de ascenso; que presume de ser una liga completamente profesional, en donde abundan los contratos exorbitantes, para nuestro país, con extranjeros que nos son del todo rentables esto apenas y deja lugar a las jóvenes promesas que se encuentran desde el principio con un plan bien orquestado que evita que brillen en el futuro.

Por si fuera poco los que si logran brillar se encuentran con la mala organización de los equipos, ya que en ellos no existe una planificación que ayude al desarrollo integral de los jugadores y por ende al del equipo; y es que en el futbol guatemalteco el técnico es un jugador más que es remplazado al primer indicio de que las cosas estén mal.

Parece que los directivos no se dan cuenta que tiene que a ver una continuidad para que las cosas salgan bien, por citar un ejemplo en Inglaterra el entrenador del Manchester United, Sir Alex Ferguson tiene 24 años en el banquillo rojo y debido a eso el equipo a logado conseguir más títulos que en los 109 años antes de la llegada de Ferguson.

“Continuidad” algo que el futbol de Guatemala no tiene; otro ejemplo, por increíble que parezca las rutinas físicas y las cargas de ejercicios a los que son sometidos los jugadores de nuestro país son muy parecidas a la de los jugadores europeos, pero hay una diferencia abismal en cuanto a las instalaciones en donde están los jugadores, pues los europeos pasan todo el día en las instalaciones del club que les proporciona comida y un entrenador personal para corregir cualquier insuficiencia de los ejercicios grupales.

Entonces si tomamos en cuenta que los futbolistas en nuestro país no tienen una rutina establecida para ellos mismos es fácil darse cuenta porque es que la lista de fracasos a nivel internacional no termina, para finalizar citare el último y claro caso de descoordinación técnica y directiva de la selección nacional; Edwin Gonzales fue el llamado a la selección por el profesor Almeida, pero resulta que horas antes de partir no pudo acompañar al combinado por no tener visa, lo que dio como resultado que se convocara a Cristian Noriega.
¿Qué tiene de malo esto? Primero el zaguero que el profe eligió practico con los seleccionados, participo de las sesiones del cuerpo técnico lo que hace que el jugador se concentre para el partido, al no poder viajar se toma apresuradamente la decisión de convocar a Noriega quien no está en su mejor momento ni se concentro con sus compañeros ¿el resultado? América 4 Guatemala 1, así de simple.

Lastimosamente esa es una pequeña lista de los errores que hacen que el futbol de Guatemala no prospere ni sobresalga, para las personas que en serio apreciamos y gustamos del futbol lo único que podemos hacer es seguir apoyando a nuestra liga, nuestro futbol y vivir a todo momento la pasión del futbol.

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