El esparcimiento y la relajación


Por Bienestar ConSentido/PúblicoGT
Aprovechando que estamos al umbral del inicio de un Nuevo Año, muchos de nosotros nos disponemos hacer el balance del año que se va y a establecer nuestros propósitos y prioridades para el año que se inicia, desde una perspectiva de realizaciones y cuidado personal.

También es un tiempo de vacaciones, de disfrutar de algunos días de asueto y de celebración, por lo que estamos más abiertos al descanso, la diversión y el compartir de las festividades con nuestros seres queridos y amistades. A la vez que es un tiempo de esparcimiento, es también una gran oportunidad para proponernos un cambio positivo y personal y disponernos, a dejar malos hábitos de vida que afectan nuestra salud y relaciones.

Es un momento especial y particular en el que podemos proponernos, incorporar nuevos hábitos y actividades más saludables. En este número, nos referiremos a algunas actividades de esparcimiento que podemos incorporar y realizar, como una manera de relajarnos y divertirnos saludablemente.

Las actividades de esparcimiento son aquellas que nos divierten, nos sacan de la rutina y nos permiten romper con el estrés cotidiano, proveyéndonos de relajación, descanso y entretención de manera natural. Al habituarnos a este tipo de actividades, estamos proveyéndonos de salud física y mental, además de estimular nuestro desarrollo intelectual, cultural y las relaciones afectivas y sociales.

El hábito de la lectura
Adquirir y desarrollar el hábito de la lectura es un excelente medio de relajación y esparcimiento si lo hacemos con el propósito de entretenernos y desarrollarnos. Podemos elegir aquellos libros que nos ayuden a nuestro crecimiento personal o aquellas lecturas que desarrollen nuestras capacidades imaginativas, el humor y la distracción, como las novelas, la poesía o los cuentos y entre los que encontraremos una gran variedad de autores y temáticas.

Si somos de las personas que estamos interesadas en el conocimiento o exploración de algún tema en particular, que mejor oportunidad para darnos el tiempo necesario de investigar y desarrollarnos.

De cualquier manera, al disponer de un tiempo diario para leer, podremos empezar a “nutrirnos” con la lectura y experimentar sus efectos relajantes. La lectura no solo desarrolla nuestras capacidades intelectuales y estimula las conexiones neuronales, sino que alimenta nuestro espíritu y nos relaja. Por ejemplo, el habituarnos a leer por las noches antes de dormir, es un excelente método de relajación que nos permitirá dormir mucho mejor.

Los paseos al aire libre y el contacto con la naturaleza
Los paseos al aire libre y el contacto con la naturaleza, son una excelente fuente de salud y relajación. El otorgarnos el tiempo para pasear al aire libre nos permite salir de la tensión cotidiana del tráfico, el bullicio y la aglomeración, a la vez que nos pone en contacto con la naturaleza, en ambientes más oxigenados y libres de tensión. Experimentar el sentarnos en un parque, en la grama o caminar bajo lugares con árboles, nos proporciona una sensación de tranquilidad y calma.

No necesitamos organizar excursiones costosas para hacer esto posible; el solo hecho de salir a caminar en lugares donde haya árboles y grama será suficiente para cambiar de ambiente y romper la rutina diaria, oxigenarnos y relajarnos. Si lo deseamos, podemos salir con nuestra familia o citarnos con nuestros amigos en algún parque, llevando nuestro termo de café y galletas y convidarlos a pasar un par de horas agradables, diferentes y relajadas.

El mar y el sol, los bosques, los cerros y los ríos son los lugares ideales para el esparcimiento, la diversión y la relajación completa, ya que nos oxigenan y renuevan nuestras energías. Abrirnos a nuevas experiencias y cambiar de ambiente de maneras creativas y sencillas, es una decisión personal que puede estimularnos y estimular a otros a romper con las cadenas del estrés, el encierro y la rutina.

El humor, la diversión y la risa
El humor y la diversión, son otra fuente importante de bienestar y relajación, necesarios para nuestro equilibrio mental y emocional. El estrés cotidiano al que estamos sometidos, muchas veces nos hace perder la capacidad de reír y divertirnos; por lo que el mantener actividades que nos permitan experimentar momentos de humor y diversión, es parte importante de llevar una vida equilibrada y más relajada.

Si observamos que nos hemos vuelto personas demasiado serias o irritables, busquemos actividades que nos hagan reír, como ir a ver una comedia al teatro, ir al circo, escuchar a un comediante o reunirnos con personas divertidas que son bromistas o cuentan chistes. También leer revistas y libros de humor es una buena forma de estimular nuestra capacidad de reír, pregunte por ellas en cualquier librería.

Recordemos que nada en la vida “es tan serio y todo pasa”. El humor y la risa son contagiosos, nos sanan y estimulan nuestras relaciones sociales. Hacer del reír, reír y reír una meta, nos proveerá de salud física, mental y emocional, ya que la risa es una excelente fuente terapéutica que nos hará sentirnos y lucir más jóvenes, estimulando y relajando nuestros músculos faciales, además que nos proporciona salud y bienestar, ya que, “al reír, nuestros órganos también reirán con nosotros”.

Los juegos de mesa
Los juegos de mesa han sido a lo largo de la evolución de las diferentes culturas, un medio de aprendizaje y desarrollo de habilidades intelectuales y sociales. Son un excelente medio de distracción y esparcimiento, que a la vez fomentan la convivencia y el compartir familiar, con nuestros niños, entre amigos o en pareja. Son una manera sencilla de entretenernos, divertirnos y relajarnos, ya que nos conectan con nuestra parte lúdica, estimulan la concentración y desarrollan la tan preciada cualidad de la paciencia.

Si en nuestro círculo familiar y de amistades no se tiene la costumbre de compartir juegos de mesa, podemos tomar la iniciativa y experimentaremos como tanto los niños si los hay, como los adultos, disfrutarán de estos juegos y permitiremos un clima de convivencia divertido, agradable y relajado que desconocíamos y que estimula la unión.

Bailar
El baile y la danza es una de las más antiguas expresiones culturales de la humanidad, para exaltar la existencia, lo sagrado y la colectividad. Por ello, el movimiento rítmico nos exalta, nos aligera y nos libera, proveyéndonos de energía, de ahí que el baile sea un medio de estimulación y relajación corporal, a la vez que permite la liberación de endorfinas que estimulan nuestro estado de alegría y de serotonina que nos relaja.

Bailar nos proporciona flexibilidad y armonía, estimula la circulación, reduce el colesterol y aumenta nuestra capacidad respiratoria. Mejora la coordinación y el equilibrio, además que fortalece el tono muscular. El baile activa nuestras capacidades creativas y nos ayuda a expresar emociones y sentimientos, fomentando las relaciones sociales, interpersonales y el desarrollo de nuestra afectividad.

El baile lo podemos realizar solos en casa a cualquier hora, practicarlo metódicamente en alguna academia o, bailando con nuestra pareja y amigos en reuniones o lugares de baile. Si hay niños en nuestro entorno, bailar con ellos y hacer del baile una forma de estimular su expresión corporal, nos brindará alegría y diversión y nos acercará afectivamente mucho más a ellos.

No necesitamos ser bailarines hábiles para experimentar las maravillas que proporciona el baile, se trata de permitir movernos con libertad y expresar nuestra alegría, divirtiéndonos con nuestros movimientos corporales y compartiendo en celebración con la música y/o con los demás.

“Que el Año 2011 esté lleno de bendiciones, realizaciones, lecturas, aprendizajes, humor, risas, juegos, baile, disfrute y diversión para ti y los tuyos.
Y que la alegría y el bienestar acompañen cada día de tu vida”.

BIENESTAR CONSENTIDO
Un programa para la salud, el bienestar y la relajación

http://www.bienestarconsentido.com

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