La respiración y el estrés

En el artículo anterior, analizamos lo que es el estrés y como los pensamientos y sentimientos de TEMOR y MIEDO ante situaciones cotidianas, activan nuestro estado de alarma y nos llevan al riesgo de padecer un estrés crónico.

Por ello, en una época de crisis, dentro de un contexto social poco estimulante y amenazante, en el que todos(as) enfrentamos además, presiones personales, familiares, laborales y económicas, se hace necesario enfocarnos de manera positiva en nuestra salud física y emocional.  El conocer y practicar técnicas para el manejo adecuado del estrés, nos ayuda a desarrollar un mayor sentido de integración, salud y bienestar en nuestra vida cotidiana.

Existen diversas estrategias para aprender a manejar el estrés cotidiano. Estas estrategias consisten en recordar y llevar a la práctica de manera sencilla, principios fundamentales y básicos de la buena salud.

En este artículo trataremos sobre el primer principio o pilar básico en el que debemos trabajar y enfocarnos, para iniciar un camino hacia el manejo del estrés y el bienestar.

  • El primer principio básico es LA RESPIRACIÓN:

Re-aprender a respirar de manera natural y suficiente es imprescindible para toda aquella persona que desee manejar el estrés cotidiano, recuperar la salud y relajarse.

“La respiración es la primera acción ante la vida que realizamos al nacer”

Es a través de la respiración que todo nuestro organismo funciona y la vida se mantiene, debido a que el oxígeno es uno de los elementos básicos de la vida humana y de todo ser vivo en nuestro planeta.  Éste al llegar a nuestros pulmones se distribuye y circula en nuestro cuerpo a través del torrente sanguíneo, oxigenando cada célula de nuestro organismo llegando a cada órgano y cerebro.  De esta manera potencia las funciones de cada una de nuestras células corporales, cerebrales (neuronas) y de nuestros órganos internos, por lo que al oxigenarnos, una sensación de bienestar recorre todo nuestro cuerpo.

¿Sabias que un cerebro oxigenado funciona mejor?. El oxígeno en nuestro cuerpo y cerebro nutre, desintoxica, suaviza y relaja.

En la vida adulta vamos perdiendo la capacidad de respirar adecuadamente debido a las tensiones y a los malos hábitos de vida que vamos adquiriendo con los años, por lo que de acuerdo a estudios médicos realizados en diferentes contextos hospitalarios, se ha detectado que el 80% de las personas adultas respiramos mal.

Esto provoca que nuestro organismo y cerebro no se mantenga suficientemente oxigenado y que el funcionamiento fisiológico y celular se vea afectado, disminuyendo su capacidad de respuesta y regeneración.  Por ejemplo, las personas que padecen sinusitis o rinitis crónica, están más expuestas a padecer fatiga y cansancio persistente debido a la falta de oxigenación en su organismo, por lo que en su caso, es recomendable que busquen apoyo médico para su tratamiento y recuperación.

Un inicio para re-aprender a respirar es fijarnos en la respiración y forma de respirar de los bebés y niños pequeños, ellos aún no han perdido su capacidad de respiración y oxigenación natural; es así como nosotros los adultos deberíamos mantenernos respirando. Un siguiente paso es fijarnos en la forma en que nosotros mismos respiramos cuando estamos tensos o estresados.

Durante el estado de estrés, nuestra respiración se mantiene contraída y la inhalación es demasiado corta y leve, lo que no permite que entre suficiente aire a nuestros pulmones  para oxigenarnos adecuadamente.  Solo cuando dormimos, nuestro inconsciente vuelve a re-conectarnos con la respiración original, pausada, profunda y tranquila (observa a alguien que duerme), de ahí que el sueño sea una fuente de regeneración diaria, pero no siempre suficiente si nuestros hábitos de vida no son saludables.

Otra observación interesante es darnos cuenta del acto de suspirar que realizamos naturalmente en momentos de aflicción o el acto de bostezar cuando nos estamos adormeciendo.  ¿Te has preguntado por qué sucede esto?.

Sucede que nuestro organismo cuenta con mecanismos innatos o inteligencia innata para garantizar nuestra supervivencia, por lo que cuando suspiramos o bostezamos nuestro cerebro está actuando ante la necesidad de nuestro organismo de mayor oxigenación, ya sea porque estamos enfrentando cierto tipo de tensión o nos estamos adormeciendo en una situación en la que requerimos atención.

En momentos de mucha ansiedad, angustia o enojo “suspirar varias veces nos viene bien” y mientras más profundo suspiremos, más aliviados y relajados nos sentiremos (pruébalo y siente la sensación en todo tu cuerpo y mente), ¡¡¡la oxigenación hace maravillas!!!.

Re-aprender a respirar requiere de práctica diaria y que nos hagamos conscientes de cómo estamos respirando.  Puedes practicarlo mientras vas en el bus, en el auto o en cualquier momento que lo recuerdes.

La medicina tradicional china e indú nos enseñan como practicar una respiración abdominal, que es la base para reconectarnos con nuestra respiración natural y con nuestro equilibrio y relajación corporal y mental; este es el principio de la respiración curativa. Todas las técnicas de meditación y relajación parten de este principio básico, por lo que ejercitarnos en este tipo de respiración es importante para nuestra salud y el adecuado manejo del estrés.

Ejercicio básico de respiración abdominal relajante:

Inicia con 3 a 5 respiraciones profundas:

  • Inhala profundamente hasta que tus pulmones se llenen, al mismo tiempo que tu estómago se sume lenta y suavemente.
  • Reten dentro de tus pulmones el aire sin esfuerzo (por un mínimo de tiempo que te sea natural, no se trata de ahogarte)
  • Exhala lentamente vaciando el aire de tus pulmones al mismo tiempo que tu estómago por el contrario, se va inflando lentamente.  Trata que siempre quede un mínimo de aire dentro.

¡Hazlo cuantas veces al día puedas y experimentarás bienestar y relajación¡

En el siguiente artículo, trataremos el segundo principio básico para manejar nuestro estrés.

¡Que tengas una semana llena de oxigeno y relajación!

Artículo de Binestar conSentido

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